lunes, 26 de septiembre de 2016

VÓMITOS

Hay vómitos comunes en cuanto al género. Vómitos con olor a niño. Vómitos que son la leche. Vómitos con tropezones, como el gazpacho. Vómitos que desbordan la palangana. Vómitos breves y escasos. Vómitos de mentira que no se sabe si son regurgitaciones. Vómitos que se quedan en náusea y que nunca tendrán lugar. Vómitos in the middle of the night. Uno vomita por la noite porque está muy malo o porque está con una buena melopea. Hay vómitos que siempre llevan garbanzos y no se sabe porqué. Hay besos tristes con sabor a vómito. Hay gente que cuando llega a casa templa hace una H con la ropa en el suelo para que cuando venga el helicóptero aterrice en el helipuerto. Hay vómitos que dan vértigo. Hay vómitos en escopetazo. Vómitos que se aprieta el (punto) gatillo y disparan. Vómitos del amarillo de los canutos. Vómitos en la bolsa del Carrefour. Hay que gente que está de vuelta y vomita en doble bolsa para que no se filtre nada. Vómitos que resuenan y huelen en el silencio y la quietud del autobús de línea. No hay un gesto más bonito que una madre sujetando la frente mientras el hijo vomita. Madres que llevan una toallita en el bolso por si se produce el fenómeno del vómito. Vómitos que se pillan por las salpicaduras que dejan en el váter. Vómitos por el ciclo que se azofranan. Vómitos a los que siempre se les puso y se les pondrá Primperam por más que diga la AEMPS. Hay vómitos con cortejo. Vómitos de transgredir. Vómitos de te has quedado frío, de corte de digestión. Vómitos de vomita que te vas a quedar agusto. Vómitos que se estimulan a pesar de la intención contraria bebiendo manzanilla; esa manzanilla de paraqueteasiente. Vómitos amarillos que dice la gente que son de bilis. Vómitos en los portales. Vómitos recientitos y con varios días de evolución. Vómitos que aspiran a pasar al pulmón. Vómitos del primer trimestre del embarazo y del curso escolar. Vómitos que te desgarran el alma y el esófago. Hay vómitos que no se resisten al café con sal. Hay otros en posos de café. Hay vómitos que te desordenan la vida y los electrolistos. Hay centros del vómito y sus periferias. Vómitos que son devueltos. Vómitos muy jevis de las varices que te matan y te ponen todo perdido. Vómitos por irritación de la vida y las meninges. Vómitos por la hipertensión intracraneal y arterial. Vómitos con (d)olor torácico porque te manchan la camisa. Vómitos que buscan una esquina. Vómitos como el orgasmo, que cuando suceden el cuerpo busca un consuelo y alguien a quien abrazar.