miércoles, 7 de octubre de 2015

LA GÁVEA

Memorias completas de un médico de familia español en Río de Janeiro, Brasil.

"Yo le decía que me hubiera gustado que igual que la chica en la que Sabina se inspiró para escribir “Con la frente marchita” en Argentina era montonera, fantaseaba con que ella fuera del “Comando Vermelho”, pero no era el caso.

A cambio, le prometí escribir una canción para convertirla en la Garota de Copacabana como imagen especular de la de Ipanema, pero se ve que la letra me está saliendo un poco larga.

Y ya no me queda más tiempo. Me tengo que ir ya. Yo no tengo el tiempo, la tranquilidad, la paciencia y la insistencia de Lula. Yo soy un bala perdida en España y eso lamentablemente es una cosa muy seria en Río. Sólo me queda un último segundo para recordar su piel crocante y peluda como la del frango. Para recordar que ella pensaba que se trataba de una lucha de lenguas pero en realidad era la lucha de clases. Para que (me) inspirara con su nariz carioca en mi pecho. Para decirle que es una piedra angular y preciosa en mi vida.

Sólo me queda besarte por última vez en Cinelandia. Prometer llevarte a Disneylandia. Besarte en los morros. Sacarte del planeta tierra con el platillo volante de Niemeyer. Esperarte media hora más en la librería del CCBB. Esperarte con la urgencia de las parejas que aguardan habitación en el hall de los moteles. Tocarte con la tristeza del pianista del shopping no Leblon. Espiarte a través de los espejos en el Colombo. Hacerte enfadar por dejar goteando el filtro del agua gelada. Beber agua de la canilla para hacerme el valiente. Prepararte el café de mañana y el de pasado mañana. Aparentar que me encanta la Bossa Nova. Pasarme tu hilo dental por mi boca. Obtener la mirada censora por repetida del taxista en el espejo retrovisor por progresar demasiado. Derretirme cuando colocas así la lengua y los dientes y me dices gatinho. Hacerte un arrastrón para robarte el corazón. Hurtarte el alma y un beso en cada semáforo en rojo. Emborracharnos de barra en barra hasta llegar a la de Tijuca. Ser tu pan de azúcar y de queso. Enamorarme de ti, de Río y de Brasil con la misma que intensidad que Don Joao.

Y finalmente secesionarme de todo con la misma tranquilidad que lo hizo Brasil del imperio portugués, para continuar adelante".




1 comentario:

Joana dijo...

Um belo relato da rede de Atenção Primária do Rio de Janeiro, através de um olhar humano e estrangeiro, mas claramente marcado por questionamentos históricos, políticos e sociais, sem perder a sensibilidade para a dimensão pessoal presente em cada encontro da viagem!