sábado, 17 de agosto de 2013

BAD SCIENCE, DE BEN GOLDACRE


Grado de recomendación: A

Muchas cosas cambian en la mente después de leer Bad Science, de Ben Goldacre.

Hay muchas otras que probablemente ya las supieras si eras sanitario y si tenías algo de interés en los temas que conciernen y rodean a la profesión, pero remodularlas y ampliarlas tal y como el autor lo plantea es un ejercicio verdaderamente enriquecedor.

Personalmente, la enseñanza más sólida que he adquirido del libro es que los medios de comunicación son, en general, una basura.

Intentar discurrir por la vida como ciudadano con la información que te proporciona la TV, los periódicos y las radios (sobre todo algunos) es equivalente a querer ir tirando toda la vida de médico con la información que te proporciona la Industria Farmacéutica. El resultado puede ser desastroso.

No hay más que ver el tratamiento que dan los medios a temas en los que podamos considerar que sabemos algo. En mi caso el sanitario, en otros casos otras personas sabrán ampliamente de otros temas, bien por su profesión, bien por sus inclinaciones.

Cuando sale un tema en los medios de comunicación del que consideras que sabes algo, puedes comprobar cómo la verdad se va filtrando a duras penas por las grietas de la información, muy débilmente, y siempre con miles de matices, que dejan en entredicho la verdadera realidad. Lease el tratamiento en general de la privatización sanitaria en Madrid; solamente en contadas ocasiones se puede encontrar una voz nítida.

La intoxicación a la que nos someten los grandes grupos de comunicación pueden explicar muchas cosas que parecen inexplicables.

Por lo demás, Goldcare recorre a través de los capítulos las grandes magufadas británicas poniendo nombres y apellidos a los mercachifles que se lucran con la ignorancia y la desesperación del vulgo.

En otra parte, hace profundas reflexiones sobre el método científico, el empirismo, la Medicina Basada en la Evidencia, el efecto placebo, y lo que es la ciencia en general y para qué sirve.

Recoge el modo en que los medios de comunicación, los vendedores de humo y la Industria Farmacéutica usan de manera torticera la ciencia para poder justificar sus posiciones, con miles de ejemplos.

El libro transmite muy claramente la importancia de que si no el ciudadano, el sanitario, posea unas mínimas herramientas para poder discernir lo que es manipulación de lo que no. No es tan difícil poder llegar a ser crítico y detectar los abusos con unos mínimos conocimientos.

No hay dos bandos: el de la Industria Farmacéutica y todos los demás; si no cuatro: la Industria Farmacéutica, los magufos, los que saben lectura crítica y todos los demás que estamos abúlicos perdidos.

Cabe resaltar un par de historias en el libro que resultarán verdaderamente deliciosas para el curioso lector. Una es la concerniente al rechazo de la vacuna Triple Vírica, con el matrimonio Blair a la cabeza. Otra, que yo no conocía y que me ha dejado realmente impresionado es la del rechazo en Sudáfrica a la terapia antirretroviral (tratamiento del VIH) tras adherirse la autoridad sanitaria a la teoría negacionista, lo que costó cientos de miles de muertes y hordas de sufrimiento.

Un libro del que aprenderían mucho Miguel Jara, los del Proyecto Fresneda y los que llevan el twitter de Capio, entre otros.

El último comentario es para el autor, un psiquiatra de ni 40 tacos. Con todas las objeciones que se le quieran poner (similares a las que siempre se ponen a la gente que destaca en algún campo: que si lo hará por ego, que si lo hará también por dinero…): un héroe contemporáneo. Un tipo imprescindible.


7 comentarios:

Anónimo dijo...

El libro es excelente, efectivamente, y además está traducido al español
Mala ciencia: No te dejes engañar por curanderos, charlatanes y otros farsantes (Contextos)
Ben Goldacre (Autor), Albino Santos Mosquera (Traductor)
Un abrazo
Juan Gérvas

Anónimo dijo...

Lo leí y lo escuché de E.Galeano:
"El fin justifica los medios....de comunicación masiva". Así andamos.

Anónimo dijo...

Te interesaría "Mala Farma" del mismo autor.

Rafa Cofiño dijo...

¿Por qué Proyecto Fresneda Rober?

Teresa dijo...

Sin duda, uno de mis libros favoritos, junto con Sano y Salvo, de Juan Gérvas, ¡dos imprescindibles!! Un abrazo!!

Roberto Sánchez dijo...

Por los artículos que comparten (o compartían, ya me cansé de tanta chorrada) en Facebook, tontiestudios de la Muy Interesante y otras parecidas. Y por el fomento, apego y práctica de herrarmientas “alternativas”. Ambas cosas, artículos periodísticos pseudocientíficos y terapias alternativas reciben una crítica juiciosa en el libro. Abrazos.

Hoteles en Santa Marta dijo...

Muchos medios de comunicación dejaron la tarea de transmitir información real, importante y verídica por caer en garras de manipulaciones económicas y ante todo políticas.