lunes, 24 de junio de 2013

LA PRIVATIZACIÓN DE LOS SERVICIOS PÚBLICOS EN ESPAÑA.

Comentario del libro del mismo título, editado por ATTAC España, mayo de 2012. Recopilación de artículos de varios autores. 4 euros. 63 páginas. También aquí
Grado de recomendación A/B.



Una mentira repetida mil veces se convierte en una verdad”. Goebbels, ministro de la propaganda nazi.

Edward Bernays, sobrino de Sigmund Freud, fue el padre de las modernas estrategias de comunicación de masas que hoy guían a los medios de comunicación. Formó parte de las campañas de propaganda para convencer a los americanos a entrar en las dos guerras mundiales, luego formó parte de la CIA. También formó parte en la campaña de publicidad tabacalera y convenció a las mujeres de que fumar era un acto de libertad emancipadora. Fue consejero de muchos presidentes estadounidenses, se le atribuye la campaña a favor del golpe en Guatemala contra Arbenz, que acabó con la vida de 100.000 personas. También coordinó las relaciones públicas de Juan Carlos I de España, desde su proclamación como príncipe heredero de Franco. Fue él quién aconsejó al Rey que su hija la Infanta Cristina fuera a vivir a Barcelona para ganarse la simpatía de los catalanes, incluso vino a Barcelona con 99 años a supervisar la operación. La Vanguardia del 26 de Noviembre de 1990 informó de su visita”. Carles Blanco de la Fuente. Las amenazas contra la Televisión Pública. Capítulo incluido en el libro comentado.

El texto que podrán ustedes leer a continuación no es mío, aunque lo he escrito yo. La mayor parte de él es una adaptación fidedigna de los puntos más importantes del libro.


Debido a un gesto tan aparentemente simple como no leer podemos cometer el superlativo error de pensar que lo que están haciendo con la Sanidad Pública en Madrid y Valencia obedece a las imperfecciones del sistema sanitario de tradicional gestión pública, o a la crisis, o a la estrechez presupuestaria.

Lo que Lasquetty está planteando en la Sanidad Madrileña está impreso en su ADN desde que nació, porque ya estaba impreso en el ADN de su padres ideológicos: Hayek y Margaret Tatcher-Esperanza Aguirre, que piensan que las necesidades básicas del ser humano no son derechos que debe garantizar el Estado, sino que pueden convertirse sin ninguna objeción en bienes privativos de las empresas.

Nada tiene que ver este plan con la coyuntura actual, sino que la crisis (que el liberalismo creó) es el momento que paradójicamente están aprovechando los (neo)liberales en España para llevar a cabo las prácticas que nunca se habían atrevido.

Si toleramos como normal que las políticas que crearon la crisis (en su sentido económico) sean las que se quieren llevar a cabo (en su sentido social) aprovechando la debilidad moral y económica de la crisis es que estamos muy enfermos como sociedad.

El plan ya estaba diseñado en los 80 y se fue poniendo en marcha en los 90. No es una invención de Lasquetty.

El libro relata muy bien este discurrir haciendo hincapié en varios aspectos: agua, educación, sanidad y servicios sociales. Es muy curioso comprobar cómo todos los bienes que son fundamentales (unos más que otros) que el libro considera básicos para el ser humano están amenazados por la privatización y por las empresas privadas: además de los 4 comentados cultura, vivienda, medio ambiente, correos y telecomunicaciones, seguridad, transporte colectivo, protección de la infancia, mayores y discapacitados, sistema de pensiones, energía y acceso al crédito.

El libro comienza con algunas generalidades e introducción.

  • España tiene un bajo gasto social respecto a los demás países de la UE. Los servicios públicos del Estado del Bienestar están muy poco desarrollados. Eso contraviene la idea liberal de que el Estado del Bienestar en España está hipertrofiado.
  • El Tratado de Lisboa, marco normativo de la Unión Europea, establece una “economía social de mercado” poniendo de manifiesto su tendencia neoliberal. En el texto del Tratado no aparece (cuidadosa e intencionadamente) la expresión “Servicios Públicos”, debido a que ésta hace énfasis en la titularidad y gestión públicas, siendo sustituida por “Servicios de Interés General”.
    Hacer referencia a “Servicios Públicos” evocaría la participación del Estado en su gestión. Afirma la Comisión Europea: “los objetivos de un mercado interior abierto y competitivo y el desarrollo de servicios de interés general son compatibles”.
    Dice la Constitución Europea (que muchos gilipollas como yo votamos a favor sin haberla leído): “las empresas que ofrecen servicios de interés general están supeditadas a las reglas de la competencia. Como consecuencia el proveedor público tiene los mismos derechos de establecimiento y de acceso a subvenciones (públicas) que el privado, ya que nadie puede tener una posición dominante en el mercado”.

  • La liberalización o privatización de los Servicios Públicos (informe PIQUE) “no ha supuesto estructuras de mercado más competitivas, se han creado nuevos monopolios privados que no prestan servicios con cobertura universal; además de que la competencia se establece sobre reducción de costes laborales y no sobre una mejor calidad, con efectos negativos sobre el empleo” ¿os suena?

  • “Para ahorrar costes las empresas privatizadas reducen sus plantillas en los segmentos de la provisión de servicio donde se requiere una mayor intensidad de los trabajadores; es más fácil mejorar la “productividad” recortando los costes laborales que mejorando la calidad de los servicios”.

  • En los procesos privatizadores estudiados por PIQUE:
    • Se transforman monopolios públicos en privados, disminuyendo el número de operadores. Este hecho ya va en contra de las razones esgrimidas para privatizar: favorecer la competencia y abaratar los servicios.
    • Sustitución de trabajos fijos por temporales (¿os suena?) y utilización de manera masiva la subcontratación.
    • Reducción del poder de negociación de los sindicatos. (¿os suenan las campañas de desprestigio a los sindicatos?
    • No se garantiza el acceso universal. (¿os suena?)
    • Empeoramiento de la calidad de los servicios
    • El Estado no ahorra costes ya que 1) tiene que pagar más para las medidas de regulación de empleo (al menos los que tienen una red social contra el desempleo) 2) paga más para la modernización de las infraestructuras que sirven para que las empresas a privatizar sean más atractivas y 3) en caso de quiebra tiene que recuperar el servicio a su coste (¿os suena?).
    • Crece la influencia del sector privado sobre las administraciones locales.
    • Disminuye el nivel de productividad y de I +D después de la privatización. (¿cuánto dedica Capio a investigación?)
    • Usuarios insatisfechos.
    • Los servicios gestionados por las administraciones locales pasan a ser controladas por empresas transnacionales, que no conocen las necesidades de las comunidades a las que en teoría sirven (¿os suena HIMA San Pablo?).
  • Una de los instrumentos con los que la Comunidad Europea contribuye más firmemente a la privatización de los servicios públicos es con el PPP: Private Public PartnerShip (modelo de gestión del Hospital de Torrejón, Móstoles y los 6 nuevos: lo privado se ocupa de todo, el personal de los hospitales incluido, que ya no contratan sus servicios con la Administración, sino con la empresa en cuestión). Los estudios muestran estas conclusiones sobre las PPP:
    • Coste de capital más alto, ya que el sector privado paga intereses más altos que el Gobierno.
    • Coste de construcción de las infraestructuras más alto (24% carreteras en Francia, 13% hospitales en Inglaterra).
    • Mayor gasto en burocracia y administración.
    • Las empresas mienten sobre el coste de las inversiones y la demanda de los servicios. Al final quienes pagan el sobrecoste son los ciudadanos. El agua distribuida en Francia por el PPP es 16.6% más cara que la distribuida por el sector público.
  • Cada vez que la ciudadanía ha podido votar concretamente sobre la gestión pública o privada de un servicio ha ganado la opción pública.
El caso del agua es muy ilustrativo y los paralelismos que podemos encontrar con la cosa sanitaria son asombrosos.

Se relata en el libro cómo la Administración (estatal, autonómica, local) para poder afrontar la deuda que ha generado se ve “obligada” a deshacerse de los equipamientos básicos para así ingresar a corto plazo (aunque a la larga salga más caro... pero ya vendrán otros que se coman el marrón) aunque pierda servicios fundamentales.

Acerca de la privatización de la provisión de los servicios de agua:
  • Las concesiones conllevaban el pago de un canon millonario que no revertía en el servicio de aguas, pero cuya amortización se incluía en el precio de la tarifa del agua a pagar por los ciudadanos.
  • Las consecuencias de las privatizaciones, analizadas por el Observatorio de la Complutense fueron:
    • subida desproporcionada de tarifas
    • incumplimiento de las cláusulas de los contratos
    • falta de transparencia en sus actividades, especialmente económicas, amparándose en el derecho a la privacidad empresarial
    • disminución de sus obligaciones ambientales
    • pérdida de control de estas empresas por parte de la autoridad municipal
    • un beneficio aparte de las ganancias económicas de estas empresas, son las “actividades extracontractuales”, que consisten en la adjudicación de obras, equipamientos o servicios a empresas del mismo grupo empresarial a precios de conveniencia (¿os suena la concesión del cribado de cáncer de mama con mamografía a Capio por un precio desorbitado que levantó ampollas en la Junta Directiva de la Asociación Española Contra el Cáncer?
  • Detrás de cada privatización de un servicio de agua y saneamiento hay una operación de financiación municipal en la que estamos vendiendo los muebles, pero la hipoteca es para la generación que viene. En España se privatiza el agua no para mejorar los sistemas sino para obtener dinero para pagar nóminas o hacer rotondas.
  • Si la legislación prohibiera, como en la mayoría de los países europeos, que los cánones concesionales se utilicen para fines distintos de la mejora de las infraestructuras hidráulicas los procesos de privatización serían algo muy residual.
  • Cataluña está al frente de los procesos privatizadores del agua en España: el 80% de los catalanes reciben agua potable de operadores privados.
  • Hay que leer y conocer bien el caso del Canal de Isabel II de Madrid. Es la única entidad pública española que gestiona el ciclo del agua en su totalidad, que abastece a 6 millones de habitantes y explota unas infraestructuras gigantescas. Está considerada una de las mejores empresas del mundo por la calidad del servicio prestado, por su eficiencia y por la gestión medioambiental. Gestionando la demanda y la pérdida en las redes ha conseguido un ahorro del 13% de agua en los últimos 5 años. Es una empresa saneada con unos ingresos de 750 millones de euros, inversiones de 350 millones de euros y beneficios de 150 millones de euros. (¿os suenan estos datos? A mí me suenan los repetidos datos que hemos estado escuchando todo este tiempo sobre nuestra sanidad española -poco dinero invertido pero muy buenos resultados, uno de los mejores sistemas de salud etc- a pesar de los datos económicos de la sanidad madrileña acerca de la raquítica financiación por obra y gracia del Gobierno de Ignacio González y de la Consejería).
    En 2008 se aprueba una ley que abre la puerta a la privatización del Canal. La respuesta oficial es que “es necesario captar recursos del sector privado para financiar nuevas infraestructuras que garanticen en el futuro el suministro de agua a los madrileños y para permitir la aplicación de las directivas europeas medioambientales”. (¿os suena?)
    No existen estudios ni de las demandas futuras, ni de las infraestructuras necesarias, ni de sus costes ni de las diversas formas de financiación posibles, que hubieran posibilitado un debate de alternativas a la privatización (¿os suena?).
    La dificultad de esta privatización estriba en que la gestión del agua depende de las infraestructuras de los ayuntamientos. La reacción del Gobierno ha sido desproporcionada, amenazando a los ayuntamientos que no quieren firmar con romper los convenios vigentes, devolverles la gestión de la red y exigirles el pago de inmediato de las cantidades adeudadas por las inversiones realizadas por el Canal. Ante esa situación, 8 ayuntamientos que representan a 750.000 habitantes han presentado una ILP para exigir la derogación de la Ley que posibilita la privatización del Canal.

Respecto a educación identificaréis fácilmente este párrafo acerca de las reuniones del Gobierno de la Generalitat Valenciana con el comportamiento de Lasquetty estos últimos meses:

Simulacros de participación de la Comunidad Educativa, planteando reuniones en el Consejo Escolar Valenciano y con las organizaciones sindicales, sin contenido o sin posibilidad de negociación, con documentaciones incompletas y entregadas a última hora, no respondiendo a las preguntas formuladas, incumpliendo los acuerdos, cambiando la composición del Consejo para hacerlo más dócil a las propuestas de la Consejería.

  • En Madrid el 82% de los inmigrantes acuden a la escuela pública.
  • En la escuela no universitaria de régimen general, los centros privados ya son el 49,3% en la Comunidad de Madrid y el 63% en la capital (municipio de Madrid). De los 1212 colegios que se han creado en los últimos 12 años (Aguirrato) 842 fueron privados, 370 públicos.
    En la Escuela Infantil se han construido 430 centros públicos frente a 972 privados.
  • Primero se cede suelo público a la “iniciativa social” para la construcción de centros concertados y privados, y sólo después, si aún no se ha cubierto la demanda, se levanta el colegio público para acoger a los sectores marginales que rechazan los privados.

Unos datos sobre Sanidad:

- En 2001 el 26,5% de los ciudadanos de Baleares tenían seguro privado. El 20% en 2009.
- En el sistema de salud Balear hay que renovar la tarjeta sanitaria cada 4 años. Te cobran 10 euros cada vez. En su plan Ib-Salut 2020 proponen derivar a empresas privadas la asistencia domiciliaria de crónicos y la hospitalización domiciliaria de agudos.
- En 2011 la Generalitat Catalana disminuyó su presupuesto en Sanidad en el 15,6%.
- Respecto a Comunidad Valenciana: costumbre de negar datos e información de todo tipo a la oposición parlamentaria (listas de espera, negocios de externalización de resonancias, preguntas sobre las Concesiones Administrativas, etc.
- La asistencia de la quinta parte de los valencianos (1 millón de personas) ya está en manos privadas.
- La concesionaria tiene el colchón de los grandes hospitales para cubrir las especialidades no rentables.
- Las condiciones laborales de los trabajadores de las concesiones son peores que los territorios de gestión pública. Se trabaja unas 180 horas más al año, con plantillas sobreexplotadas e infradimensionadas. En el Hospital de Alzira hay un 23% menos de profesionales de lo adecuado (258 trabajadores menos) y en la Atención Primaria unos 30 médicos menos de lo recomendado.
Se rompen los principios constitucionales de igualdad, mérito y capacidad y publicidad en el acceso al empleo a la sanidad pública, facilitando la entrada de personal ideológicamente afín, y por otro lado el control de la Administración es más que dudoso, porque la figura del Comisionado que tiene esta tarea, es decidida por el partido político en el poder que es claro defensor del modelo que se vende como bueno.

Respecto el subcapítulo de la Sanidad en Madrid cabe destacar que ha sido escrito por Carmen San José. Comenta que el Servicio Madrileño de Salud ya no planifica para dar respuesta a las necesidades de salud de la ciudadanía. No es lo mismo orientar la política sanitaria para atender a quien lo necesite, donde lo necesite, cuando lo necesite, que planificar para rentabilizar el gasto sanitario. Se ha abandonado la prevención y la promoción de la salud, y se ha impulsado una atención sanitaria hacia lo inmediato, más ligada al hiperconsumo asistencial y a la dependencia de la biotecnología, que ha planificar para mejorar las injustas desigualdades en salud. Así el trabajo asistencial cada día se va pareciendo más al realizado en una cadena de montaje.
Carmen, como siempre, dando en el clavo.

Respecto a los Servicios Sociales: en el análisis se detecta cómo desciende la atención en grado intensivo y se aumenta aquella que supone un menor coste. Así se pretende solucionar todo con la teleasistencia que ha aumentado en último año un 589% en la Comunidad de Madrid y alcanza el 17,45% del total de las prestaciones (hace un año sólo era de un 4,45%).

2 comentarios:

herrerillo dijo...

El comentario del articulo requiere mucho espacio, desde luego sintonizo con las lineas generales. Lo que quiero agradecer y animar es la necesidad y oportunidad de difundir en twitter, una critica fundamentada al intento perverso de la privatizacion. Toda insistencia es poca, pero en este caso,celebro que se expongan razones y no se recurra a la descalificacion facil.

Óscar dijo...

Al finalizar la segunda guerra mundial la Oficina de Servicios Estratégicos de los Estados Unidos de Norteamérica (OSS-EEUU), precursora de la CIA y de la actual Agencia de Seguridad Nacional (NSA), llevó a cabo en Europa lo que Michael Pollack llamó "el plan Marshall intelectual o sociológico" cuya finalidad fue la de sentar las bases de un nuevo modelo de Estado y de un sistema social autorregulable, siguiendo los postulados económicos de Adam Smith en contraposición a la política del new deal llevada a cabo por el presidente Roosevelt siguiendo postulados keinesianos. Para ello, además de incorporar a esa tarea a destacados sociólogos de la Universidad de Harvard fueron también incorporados innumerables intelectuales europeos con el propósito de desalentar en Europa cualquier "tentación comunista" y sentar las bases de los cambios institucionales y políticos que llevarían a los EEUU a convertirse en un poder hegemónico mundial. Friedrich von Hayek junto a Ludwig von Mises de la Escuela de Economía de Viena son los principales impulsores de esta estrategia y en su visión de lo que llamaban el "estado mínimo del liberalismo libertario" y, fundamentalmente en el libro de von Hayek "La constitución de la liberté"(1960) fundamentan sus postulados en un párrafo memorable: " desreglamentar, privatizar, disminuir los progranas contra el desempleo, eliminar los subsidios a la vivienda y el control de los alquileres, reducir los gastos de la seguridad social y finalmente limitar el poder sindical". Estos cambios políticos y económicos fueron ensayados en los 70 en Chile por los que se llamaron los "chicago boys" de Milton Friedman y que, conjuntamente con la CIA y la pareja Nixon-Kissinger precipitaron la caída de Allende. Posteriormente, en la cumbre del neoliberalismo que consagró los postulados del tratado de Washington se profundizaron y actualizaron aquellas ideas que cristalizaron en la acción conjunta de Reagan-Thatcher y cuyo eco llegó hasta nuestros días de la mano del padre de las relaciones públicas: Edward Bernays. Por ello no es de extrañar que las fuerzas neoliberales que han producido la crisis sistémica en la que nos vemos inmersos, sean las mismas que proponen la profundización del "liberalismo libertario" haciendo buena la crítica ensayada por Naomí Klein en "La doctrina del shock".