lunes, 25 de marzo de 2013

RAQUEL


Raquel tiene 36 años. Es madre soltera. Trabaja en el Mercadona de su pueblo. La contratan para hacer refuerzos. También dobla y hace reducciones de jornada y de Pedro Ximenez, como los médicos de familia. Tiene un hijo. El niño nació con un problema. Nació sin una pierna completa, una agenesia. Hay prótesis para eso. Son articuladas y permiten hacer movimientos complejos y tola hostia. Cuestan 20.000 euros. Antes la Seguridad Social cubría el material protésico, el 100 %. Ahora hay que pagar el 10%. Tiene que pagar 2000 euros por la prótesis. Lo malo es que el niño tiene 5 años y crece y crece. Se van desarrollando los huesos y músculos y cada año la prótesis tiene un tallaje diferente. Cada año se la tienen que cambiar. Raquel no tiene dinero, hasta que no llega el verano la llaman muy poco (porque las compañeras se acumulan, como los médicos de familia) y va a tener que pedir un crédito, me cuenta. Cuando pronuncia la palabra crédito se le corre todo el maquillaje de los ojos, y me recuerda a la fluoresceína, que encuentra su desfiladero hacia el CAE por la sien.