1.
Cuando conozcas que te toca pasar a la
consulta porque has preguntado a tu antecesor la hora a la que tenía
cita, pasa directamente sin esperar a que el médico te salga a
llamar.
Llevas esperando 40 minutos y es tu turno. No hay nada que el médico tenga que hacer entre paciente y paciente. Y si lo tiene que hacer que lo haga luego. Si no entras sin esperar a ser llamado puede que se olvide de ti.
2. Cuando estés en la consulta
plantea varios motivos de consulta diferentes y vete cambiando de
uno a otro de manera simultánea.
El médico debe ser capaz de dar
respuesta a los síntomas de los pacientes, es su trabajo.
3.
Cuando has agotado los 5 o 10
(llevas ya 5 extra) minutos con el motivo de consulta y has hecho
entregarse al máximo al médico, sácale otro motivo como el
primero, cuando ha acabado con éste.
Has esperado 40 minutos esperando a
los demás, que se han explayado pero bien. Ahora te toca a ti.
4. Entra en la consulta y comienza
diciendo: vengo a que me mande al ginecólogo, o al urólogo o al de
digestivo. Es muy importante que no explicites el
motivo al principio para hacer que te lo pregunte tu médico en
medio de un gran suspiro y de una cara de sulfuración.
5.
Entra en la consulta y comienza
diciendo: vengo a que me mande una analítica. Puedes rematar
diciendo: hace mucho que no me hago una.
6.
Causa la impresión en el profesional
de que venías a por recetas cuando parecía que venías por el
catarro.
7. Cuéntale lo mal que te sienta toda la
medicación que te manda.
8.
Haz reiteradas comparaciones entre
el médico que había antes y él, en contra del actual.
9.
Emite tus quejas sobre la no
dispensación de un antibiótico cuando lo crees necesario, y si no
es suficiente, fuérzalo. Puedes rematar diciendo: es que a mí
hasta que no tomo antibiótico no se me pasan los catarros. O: a mí
es que nunca me da fiebre, tengo la temperatura muy baja.
10. Pídele todas las recetas con
número de envases incluidos de seguido. Si dice que él también es
especialista seguro que será capaz de memorizar toda la lista de
una vez.
5 comentarios:
11. Cuando entran en la consultan, y preguntan:¿ no esta el medico?, ¿no esta el medico?. A veces me dan ganas de mirar debajo de la mesa y en los armarios.
12. Cuando pasas la consulta de pediatria, y te comentan los padres que han ido el sabado y el domingo al PAC. Pero no le han dado el medicamento porque los medicos no eran pediatra.
13. Cuando vienen por recetas, y te dicen que le recetes enanyum. Y tu responde enantyum. Y elI no, no. Enanyum. Te da un el 'carton' que pone enantyum. Y el erre que erre.
14. Cuando vas a los avisos a domicilio. Y te comenta que le dieron el alta hace poco tiempo. Le pides el informe. Y te responde que lo tienen guardado.
15. O llevan 5 dias con fiebre, mas estado general, y le preguntas porque no han consultado antes. Y te responde por no molestar a su medico. (Eso si a ti te llaman de madrugada).
Ya puestos, también se podrían incluir otras cosas que también pueden sacar de las casillas al medico, y que no necesariamente parten del paciente – ya que suele ser la segunda gran victima del sistema- como son:
1- Pasar consultas de mas de 40 o 50 pacientes al lado de consultas de otros sanitarios que tienen citados menos de 4 o 5 al día y a veces con salarios iguales o superiores al del médico.
2- Observar como el resto de personal, sanitario y no sanitario, de los centros de salud viven autenticas jornadas de ocio y relax, mientras el médico debe asumir casi todo el peso de las tareas administrativas y burocráticas del sistema.
Empezando por hacer de ordenadazas y celadores de las salas de espera.
3- Manejar un sistema informático que parece diseñado para torturar al médico y que requiere de al menos tres veces del tiempo disponible, para ser utilizado con un mínimo de seguridad para el paciente.
… y así se podría seguir casi hasta el infinito.
Sinceramente, tal y como están las cargas de trabajo con que aparezcas y no te esté dando un infarto ya es más que suficiente. De todos modos, oye, siempre queda la sanidad privada, muuuuucho menos saturada, y respecto a lo de "oye que yo pago mis impuestos para algo", pues lo mismo decimos los demás, que bastante carga tenemos día a día como para ser tratados así. En definitiva, somos muy españoles, seguimos mirando el dedo... así nos va.
Pues cuando a mi me salen con lo de : es que yo le pago su sueldo y llevo no se cuando cotizado, pues entonces les digo: ah!! qué usted es el que me recorta el sueldo/paga doble/bajas laborales/recorte de guardias/etc... entonces te dicen: no si ya se que están ustedes muy mal....
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