miércoles, 28 de noviembre de 2012

DE NEPTUNO A SOL


Ayer, cuando saqué la bata de una bolsa de plástico y me la puse, en medio de la calle, me dí cuenta de que no la llevaba en un ámbito no profesional desde la última vez que me emborraché en las fiestas de la facultad.

En el trayecto del metro me habían entrado varias arcadas de llanto. El alma también tiene sus sensaciones nauseosas. Había visto primero, en el transbordo, a una mujer bien entrada en años que doblaba su bata cuidadosamente, a su vez colgada ésta de su antebrazo, que hacía las veces de perchero. Creo que era administrativa, porque las batas administrativas tienen una tela muy blanca, fuerte y opaca. 

El hecho de haber reconocido a esta compañera entre la anónima muchedumbre de Madrid hizo que no pudiera dejar de evaluar a cada uno que me parecía un potencial asistente a la manifestación. Me iba fijando en cada detalle para ver si algo le delataba. Miraba a sus pertenencias colgantes, porque suponía que alguna de ellas debía contener la bata. 

Detecté a otros huelguistas a través de las bolsas de plástico que llevaban de la mano, que dejaban (entre)ver sus atuendos profesionales. Recordé aquella escena, de las fiestas de la facultad también, en las que uno se bebía una litrona camuflada en una bolsa de plástico (que dejaba perfectamente adivinar su contenido) con el objeto de pasar desapercibido. 

Durante el trayecto de Neptuno a Sol viajé desde la adolescencia a la juventud. Desde las fiestas de la facultad a la cruda realidad. Ayer bebía calimocho y hoy defendía la Sanidad Pública. Ayer llevaba la bata manchada de vino y hoy la llevaba manchada de sangre. 

Me encontré a gente de la facultad, de la preparación al examen MIR, de la residencia. A enfermeras, auxiliares y celadoras. De Atención Primaria y del hospital. Vi a alguna otra gente y no me atreví a saludarla. Me quedé cortado porque nunca esperé que fueran a asistir a una manifestación de estas características. Nunca me esperé que fueran a estar contra la política sanitaria de este Gobierno Regional. Pero parecía que no sólo lo estaban, sino que además estaban dispuestos a asistir a una protesta en contra del Plan.

Hablé con algunas personas, cercanas. Me dijeron que creían que no íbamos a conseguir nada, que el Gobierno Regional no iba a retroceder en sus intenciones por nada del mundo, hiciésemos lo que hiciésemos.

Fui observando concienzudamente a las personas que iban en la marcha. Sus gritos, sus dientes sonriendo, sus caras congeladas por el frío, sus gestos enrabietados, coreando los lemas (“Usuario, prepara el talonario”, “Nada, nada, nada, para la privada”, “Sanidad, Pública”). 

Una verdad fundamental me fue siendo re(v/b)elada de Neptuno a Sol. 

Habíamos necesitado encerrarnos (en los Hospitales, en los Centros de Salud) para liberarnos. La protesta no había sido un proceso constructor, sino una purga después de muchos años en silencio, aguantando, hasta que hemos reventado porque ya no podemos más. Era como cuando en las fiestas de la facultad estando ya con el puntillo te tomabas entodavía otro litro de calimocho y llegaba un momento que te se venía el ácido a la boca con el tiempo justo como para correr hasta el lavabo y echar toda la raba (un vómito en escopetazo, solían llamar a ésto).

Al llegar a Sol comprendí que íbamos a ganar. Nos saldremos con la nuestra porque como dice Stefan Zweig, cuando uno es capaz de comprender un ideal en su plenitud, cuando abraza una causa noble, es capaz de defenderla hasta sus últimas consecuencias. Los allí reunidos hemos ido interiorizando a lo largo de muchos años un ideal muy justo: la salud de las personas es un bien social y humano y no puede ser considerado un producto mercantil con el que una empresa pueda rendir cuentas a una junta de accionistas. 

Los que tenemos enfrente no sienten como suyo aquello que defienden. Primero, porque es una causa innoble y con ningún sustento. Hoy es ésta pero mañana es otra. Si no se puede con ésta lo intentarán con otra. Su causa es sólo dinero, la nuestra no. El dinero es efímero. Igual que se gana, se pierde, o se gasta. Igual que viene, se va. Hoy está aquí, mañana allí. Hoy lo tienes, mañana no.

Pero cuando uno está convencido de que la Sanidad Pública de gestión pública es un bien preciado que no debe ser sustituido por una Sanidad pseudopública de gestión privada, cuando cree que hay cosas que están muy por encima del dinero como la dignidad o la salud de los que sufren y necesitan de los otros, no hay nada ni nadie que le pueda hacer renegar de esa convicción. 

Dentro de 3, 4, 6, 8 o 10 años (quizá de 1) nadie se acordará ya de Ignacio González o de Lasquetty o de Patricia Flores o de Burgueño (que no será recordado precisamente como un médico de pueblo). Pero dentro de 4, 6, 8 o 10 años aquí seguiremos nosotros, igual que estamos hoy, con nuestros ideales intactos, creyendo en lo mismo que creemos hoy, creyendo en lo mismo que creíamos hace 4,6, 8 o 12 años. 

Hoy todos sabemos que las ideas de estos personajes son de plástico, que no tienen convicción alguna, que son solamente los intereses de unos lobos que están merodeando detrás de ellos esperando el momento de tirarse a degüello a la presa. 

Nosotros tenemos convicciones muy profundas, que son a la vez ideales, ilusiones y sueños para un futuro mejor. Solamente hay una cosa más poderosa que una persona con profundas convicciones. Y es una persona con convicciones justas. Esas convicciones son las que dan aliento a nuestro trabajo del día a día y son nuestra razón de ser. Porque nuestra razón de trabajar es nuestra razón de ser. 

Nadie, ni un ejército entero, puede derrotar a una sola de estas personas. Yo, de Neptuno a Sol, vi ayer a varios miles de ellas. 
Me sentí como nunca orgulloso de todos mis compañeros. Me siento orgulloso de pertenecer a esta profesión y a este colectivo. 

El dinero de estos días pasará. 


Prefiero perder 2000 euros a vivir humillado el resto de mi vida por estos m(i)entecatos. 

Defenderé con uñas y dientes nuestra causa, hasta el final. Hasta que retiren el Plan. 

Secundaré la huelga indefinida de AFEM.

Quiero volver a casa cuando pase todo y poder mirar a mis pacientes a la cara y decirles: Cuando más me necesitásteis estuve ahí, luchando por vosotros.

18 comentarios:

Unknown dijo...

gracias por trasmitir lo que otros igualmente pensamos

Anónimo dijo...

Me ha hecho muy feliz este escrito. Me sentía muy sola en mi huelga indefinida (la única en mi Centro) y además expresa lo mismo que sentí yo ayer. ¡Gracias!!

Anónimo dijo...

Hace 40 años luchabamos por conseguir lo que ahora nos quieren quitar, nunca pensé que al final de mi vida laboral me iba a encontrar con esta situación creada por los que todos sabemos y que nunca expiaran sus culpas.
Es gratificante ver a toda la sanidad unida bajo el mismo lema, jóvenes, medios , mayores, administrativos, medicos, enfermos....y demás. ¿ no decaigamos!

Anónimo dijo...

Se creen señores políticos, de uno u otro color, que esta es la forma de seguir reduciendo gasto (eso si, a beneficio de las Empresas Privadas de sus Amigotes), yo les voy a dar una idea mejor: MATEN USTEDES A TODOS LOS MAYORES, Y DE ESTA MANERA SE AHORRARAN USTEDES UN MONTÓN DE DINERO DE PENSIONES, DE GASTOS FARMACEÚTICOS, DE GASTOS MÉDICOS (que incomodos son los que lo único que hacen es recuperar lo mucho que han pagado, para que vengan a serie de incompetentes con cargo político y se lo lleven crudo, por no decir más que las palabras que interesan para arrimar el ascua a su sardina. Si mi postura les parece una locura, parense en ver como califican la de ustedes. Firmado: OTRO DE LOS MUCHOS JODIDOS POR LA JODIDA POLITICA

Miguel Doñate Abril dijo...

....Gracias por hacer entender a algunos, que la lucha que mantuvimos hace más de 40 años, desgraciadamente nuestros hij@s y niet@s, por las incongruencias de los FASCISTAS tienen que volver a conseguir, lo que nos ha sido ROBADO impunemente. Salud

Javier: médico dijo...

No se debe mercadear con la salud, pero SÍ, POR SUPUESTO QUE EL DINERO TAMBIÉN ME IMPORTA, pero nos congelaron el sueldo y no hicimos huelga, nos rebajaron el sueldo y no hicimos huelga (estado 1º y luego CAM), nos reducen de nuevo el sueldo con la excusa de trabajar más horas y no hicimos huelga, nos retiran la paga extraordinaria y no hicimos huelga, derogan una serie de acuerdos sindicales por medio de los cuáles se cambió no subir el sueldo de acuerdo al IPC a cambio de días (moscosos y canosos, que no son un “regalo”) y no hicimos huelga, y por supuesto los "privilegiados funcionarios" -a quien se le ocurre trabajar en lo público y aprobar una oposición- no estuvimos montados en ninguna burbuja inmobiliaria ni nada parecido. Suscribo totalmente las palabras de un comentario anterior, para que vengan una serie de incompetentes con cargo político y se lo lleven crudo,demasiada gente en puestos de responsabilidad pero sin ninguna o poca formación y capacidad,y efectivamente si nuestra postura es una locura que se paren a ver como califican la suya, que hagan una encuesta de satisfacción de los usuarios. En Atención Primaria, en el año 2011 más de un 90%

Anónimo dijo...

Soy médico y mi marido también,comparto los comentarios de todos ustedes,sólo me pasa que me han diagnosticado una metástastasis de un tumor prevío y con la huelga no se pueden reunir todos los profesionales que se necesitan para la intervención: cirujanos,anestesistas,radioterapia intraoperatoria,patólogo en quirófano,enfermería...Estoy en los dos lados....es muy duro.

Martín dijo...

No soy de la sanidad, pero !como no! la necesito continuamente y allí estuve, con vosotros. Cuando llegamos a Sol, yo tenía que irme ya, como muchos otros y claro había una cola tremenda para pasar nuestro billetito por caja. Y yo me pregunto ¿Porqué estos señores que nos roban de esta manera tan clara tienen que hacer CAJA cada vez que nos manifestamos? Vuestros sueldos los días de huelga, los miles de personas que usamos el transporte público para ir a las manifestaciones. Además sois y somos tan buenas personas que ningún paciente va a dejar de ser atendido por ello.
¿Qué pierden ellos?
Ni siquiera nos cuentan, no nos sacan por televisión, los periódicos están en las mismas manos que nos roban.
No me gustaría calentar los ánimos más de lo que están pero ¿no pensáis que deberíamos hacernos más visibles? ¿Cómo?
Gracias por el escrito, al menos hace que no nos sintamos tan solos entre tanta gente

Anónimo dijo...

Es imposible perder esta lucha porque en el fondo ya la hemos ganado. Es una victoria comprobar cómo puede unirse un colectivo para la lucha por unos ideales.
No importa si somos de derechas, de izquierdas o de más allá. Es un orgullo ser sanitario en la Comunidad de Madrid, es un orgullo teneros como compañeros.

Anónimo dijo...

Si dicen que cuando se escribe en mayúsculas se esta gritando, voy con vuestro permiso a empezar a gritar: ACABO DE VER UN TARJETÓN, EN EL QUE EL "¿¿¿EXCELENTÍSIMO SEÑOR PRESIDENTE DE LA COMUNIDAD DE MADRID???" (¿Presidente? ¿¿¿Quién le ha votado a él???) y LA DELEGADA DEL GOBIERNO, TIENEN EL GUSTO DE INVITAR (¡¡¡Qué Caradura!!! - ¿¿¿Con que dinero??? ¡¡¡Con la Paga Extra robada a todos los Funcionarios y los recortes a Niños, Jóvenes, Maduros y Viejos (Educación, Sanidad, Cultura, etc.!!!) A LA RECEPCIÓN QUE SE CELEBRARÁ EL PRÓXIMO 6 DE DICIEMBRE CON MOTIVO DEL DÍA DE LA ¿¿CONSTITUCIÓN?? (¿Para qué sirve y que es lo que ordena y defiende?). ¡¡¡¡NO QUEDAMOS QUE NO HAY DINERO!!!! ¿¿¿¿¿O ES QUE PARA FRANCACHELAS Y DEMÁS INTRIGAS DEL PODER HAY QUE ORGANIZAR UNOS ACTOS, CON LA FIESTA DEL CANAPÉ INCLUIDA PARA SOLAZ Y DISFRUTE, SOLAMENTE DE LOS QUE HAN LLEVADO ESTE PAÍS (Antes llamado España - con permiso)???? TENGAN UN POCO DE VERGÜENZA (Si es que les queda de eso) Y NO HAGAN FIESTAS CON DINERO AJENO Y LO QUE AHORREN, VAYAN USTEDES ECHÁNDOLO EN LA HUCHA ANTICRISIS. ¡¡¡¡¡Eso sí, como se ha dicho en el comentario anterior, que esta lucha que ganaremos con la unión, olvide cualquier tipo de color político, porque eso es lo que quieren que suceda nuestros ineptos políticos de un lado y de otro, tener coartada de que es una lucha política. NO LES DEMOS ARGUMENTOS NI MOTIVOS DE DEFENSA. Firmado: ¡¡¡EL JODIDO CONTRIBUYENTE!!!

Anónimo dijo...

Suscribo al 100% todos vuestros comentarios queridos compis, y por primera vez en los 21 años que llevo en esta profesion creo y siento que estamos muy unidos y eso es muy muy importante. ¡Animo y suerte!!

Anónimo dijo...

Muchos años de vida profesional dedicada exclusivamente a la salud pública, con sueldos muy bajos, los más bajos en Europa probablemente,con el único objetivo de que nuestro Sistema de Salud fuera los mejor para todos, y así lo fue y lo es, el mejor de Europa y probablemente del mundo. No permitamos que los que podemos mejorar las cosas con la razón lo destruyan con la corrupción.

Ana Isabel Díaz Cirujano dijo...

Muchas gracias por elevarnos la moral.
Has reflejado lo que muchos de nosotros pensamos.
Las fuerzas se van minando .
Pero ¡MORIré LUCHANDO!

Raquel dijo...

Gracias, no lo has podido expresar mejor. Yo secundo la huelga indefinida!!!!
Gracias de nuevo

Anónimo dijo...

muchísimas gracias por expresar este sentir, nuestro sentir y sobretodo a toda esta unión y por este sentimiento tan noble de nuestro trabajo. Todo esto nos va a dar la victoria. Seguimos en huelga al 100%

Anónimo dijo...

NO SÉ DE QUIEN ES, PERO QUÉ BIEN EXPLICA LA SITUACIÓN.
Desde fuera es un imponente edificio de color gris. Donde antes solo había campo ahora hay un hospital.
Desde fuera, según te vas acercando, notas que pasa algo.
Hay sabanas con frases escritas (SE VENDE HOSPITAL), (LA SANIDAD PUBLICA NO SE VENDE, SE DEFIENDE) lo que va dando una idea de lo que ocurre.
Desde fuera, al llegar a la puerta, los carteles, las pancartas, los slogans, las pegatinas, lo ocupan todo, y sobre media mañana ocurre algo.
Un buen número de personas ataviadas con distintos "pijamas" de colores se reúne en el exterior. Azules, amarillos, verdes, blancos.
Desde fuera no se sabe muy bien quién es quién, pero parece que todos tienen el mismo problema.
Desde fuera se escucha decir que la sanidad debe ser publica, que no es algo con lo que se deba hacer negocio, que con la privatización perdemos todos...
Desde fuera no se ve muy bien cuál es el problema. A fin de cuentas nadie va a tener que pagar por la atención sanitaria, sea su gestión pública o privada.
Desde fuera parece que esta "rabieta" de los sanitarios es el recurso del pataleo.
Y como desde fuera no tenemos todo el escenario a la vista, nos colamos dentro para tener una perspectiva más amplia.
Desde dentro todo cambia.
Desde dentro se puede ver el trabajo que día a día realizan los profesionales de la salud.
Desde dentro se puede oír que el principal tema de conversación no es la pérdida de algunos puestos de trabajo ni de algunos "privilegios", sino la preocupación por el declive de la calidad de la asistencia sanitaria.
Desde dentro se ve cómo cientos de profesionales, de forma libre y sin depender de presiones sindicales ni políticas, han dejado a un lado su vida, sus familias, sus hobbies, sus amigos, y el día en que conocieron la noticia decidieron dar un paso adelante y plantar cara.
Desde dentro puedes ver como se han ido organizando, cómo han ido llamando a las puertas necesarias y adecuadas para dar a conocer su mensaje.
Puedes ver a médicos reconvertidos en "community manager" recopilando información y distribuyéndola a través de redes sociales, puedes ver DUE,s (enfermer@s) dando ruedas de prensa y hablando frente a una cámara de televisión, auxiliares diseñando carteles y pancartas, técnicos, fisioterapeutas, todos ellos moviéndose en el mismo camino.
Desde fuera se ven los carteles, se oyen los gritos y las canciones, se vé gente moviéndose, pero desde dentro se aprecia el trabajo, la dedicación, la preocupación, los nervios.
Desde dentro se ven cosas que desde fuera no se aprecian en su totalidad, pues todos estos profesionales de la salud no están de vacaciones, no son liberados sindicales y no dejan de hacer su trabajo.
Desde dentro los ves llegar por la mañana entre una nube de pitidos de "whatsapp", con el móvil en la oreja ya echando humo, aun con el sueño de la noche anterior pegado en los parpados.
Desde fuera ves un cambio de turno.
Desde dentro ves un cambio de actividad.
El que sale de trabajar entra a luchar, y el que entra a trabajar está apoyando al que está luchando.
Desde fuera ves que en la entrada principal, frente a una mesa llena de hojas, hay personas solicitando tu firma, tu apoyo a sus protestas.
Desde dentro ves un salón de actos convertido en centro de control de las distintas áreas en las que se están moviendo.
Desde fuera podrías llegar a pensar "mira estos, en vez de estar trabajando se dedican a montar este fregado".
Desde dentro comprendes que nadie ha dejado de trabajar, sino que están trabajando tres veces más.
Y entonces lo ves.

(...)

Anónimo dijo...

(...)

¿Por qué son los sanitarios los que están protestando?

Porque nadie mejor que ellos sabe cuál es, cual va a ser el problema, porque tú lo ves desde fuera pero ellos lo ven desde dentro.
Porque gran parte de su lucha consiste en informarnos a los pacientes y usuarios de la sanidad pública de lo que se nos puede venir encima.
Porque sí, algunos de ellos van a perder su puesto de trabajo y otros van a ver modificadas notablemente sus condiciones laborales, y eso también en una noble causa por la que luchar.
Desde fuera se vé a estas magnificas personas dejándose la piel, la vida e incluso la salud por hacernos llegar un mensaje.
Desde dentro se piensa que cuando el mensaje llegue a todos sus destinatarios, muy probablemente no hará falta continuar con las movilizaciones, pues más que ellos, somos los ciudadanos los que continuaremos la protesta.
Desde fuera podría pensarse que los sanitarios tienen un problema, pero... eso es un error.

El problema lo tenemos los usuarios del sistema sanitario.

Médicos, DUE,s, auxiliares, todo el personal sanitario es bastante probable que se vaya a trabajar a otro sitio. Con mejores o peores condiciones, de acuerdo, pero lo harán.
Los ciudadanos no. Los ciudadanos tendremos que seguir asistiendo al centro hospitalario que nos dejen, sea de gestión pública o privada, y allí sufriremos o soportaremos lo que nos hayan dejado.
Cuando una enfermera pase por nuestra habitación con los guantes de látex puestos, quizá tengamos que preguntarnos si esos guantes acaban de salir de una caja o si llevan en sus manos varias horas para que a final de mes la cuenta de resultados de su departamento de un resultado positivo en última línea.
Cuando llevemos a nuestros hijos a urgencias y tengamos que esperar a que un saturado profesional pueda llegar hasta nosotros para limpiar la sangre y dar algunos puntos, pocos por supuesto, que son caros, pensaremos si preferíamos que nuestros impuestos hubiesen pagado algún sanitario más en vez de rescatar bancos, pagar deudas o ipads de diputados.
Y no es que vayamos a tener un peor trato por parte de los profesionales de centros privados, pues quien es un profesional lo es siempre.
Pero a ese profesional no le van a dejar hacer su trabajo con la misma soltura que antes, pues tendrá límites en el uso de medios y tendrá que justificar cualquier material, además de trabajar jornadas maratonianas que no le dejaran responder con la misma soltura.

¿Derroche de medios?

Por favor, si algún día estoy ingresado en un hospital, sangrando en una sala de urgencias, esperando en la antesala de un quirófano... por favor, derrochen medios.
Desde fuera se ve la lucha de los profesionales de la salud.
Desde dentro se ve la lucha por la sanidad, y eso, amigos y vecinos, no es patrimonio de los profesionales; es un derecho de todos los ciudadanos.
Desde fuera deberíamos sentir orgullo y admiración por ellos y apoyar cada unos de sus movimientos a sabiendas de que no es su lucha; debería ser la nuestra.

Mineapolix dijo...

Es mio.

Gracias por distribuirlo.
Os dejo un link con todo el material publicado hasta la fecha.

http://sedefiende.blogspot.com.es/