miércoles, 11 de abril de 2012

AVISADOS QUEDÁIS (LUEGO NO DIGÁIS QUE NO SOS LO HEMOS DICHO).

Hay una cosa que no entiendo de la política sanitaria del gobierno de la Comunidad de Madrid.

Y es que no sean claros en sus intenciones y que no digan claramente cuál es su modelo sanitario. Ya sé que con los hechos lo van desvelando, pero parecen querer ocultarlo.

No es, de todas formas, la transparencia una característica de nuestro sistema sanitario ni político.

Yo no me creo el argumento de que obtendrían una contestación social si lo hicieran que pondría en jaque el futuro de la presidenta (porque es ella la que manda, los consejeros y demás personas de alrededor poco pintan, sólo le bailan el agua, según fuentes de su entorno más cercano).

Tampoco me vale el argumento de que no tienen modelo, que van improvisando. Sus acciones tienen una dirección clara.

No creo yo que por hacer público y explícito lo que quieren hacer fueran a perder las elecciones. Tal y como son las cosas en este país y en esa Comunidad Autónoma en particular, seguro que recibirían más apoyos.

Conviene que recapitulemos algunas características del modelo a través de varias fuentes, para saber hacia dónde nos dirigimos.

Igual que pasa con el diabético, que puede decir que lo ha hecho muy bien todo pero ahí tienes la hemoblogina glicosilada para comprobarlo, en el caso de la política pasa lo mismo, que el político puede decir lo que quiera pero son los presupuestos los que desvelan sus verdaderas intenciones.

Repasemos los datos de 2011:

- El 17,3 del presupuesto sanitario de la Comunidad de Madrid se invierte en estructuras de gestión privada. Este dato ha ido creciendo sin remisión desde ejercicios anteriores. 9,6 (2007); 12,6 (2008); 16,1 (2009).
- Crece un 34% el dinero que se dedica a sostener hospitales de gestión privada. De 371 millones de euros se pasa a 496.
- El 80% de los hospitales de gestión pública vieron reducidos su personal respecto al año anterior.
- De los públicos al que más le reducen el presupuesto es al Virgen de la Torre (19%), luego Príncipe de Asturias (7%), Niño Jesús (2,2%).
- Uno de cada cuatro hospitales en este ejercicio ya son de gestión privada.
- De los 54,6 millones de euros que se dedican al Plan Integral de listas de espera, 27,4 millones van a conciertos con la Sanidad Privada.


Ahora los de 2012:

- Aumenta un 34% el presupuesto para los convenios con el sector privado.
- Vuelven a aumentar el presupuesto a los hospitales de titularidad privada o semiprivada: Alcorcón (5,7%), Fuenlabrada (3,6%).
- El presupuesto a los hospitales de gestión pública decrece un 1,5%, que se suma al 9,5% que decreció en el ejercicio anterior.
- El presupuesto a Atención Primaria decrece el 3,7% real.

Vamos a repasar el programa electoral con el que el partido que ejerce el gobierno en la Comunidad se presentó a las elecciones autonómicas de 2011. Dividen su contenido en Hechos y Compromisos.


HECHOS.

1. El presupuesto de Sanidad de la Comunidad de Madrid ha crecido más de un 55% desde que gobierna Esperanza Aguirre. En 2011 hemos destinado a Sanidad 7.100 millones de euros. Es decir, 4 de cada 10 euros de todo el presupuesto de Madrid se invierten en la sanidad pública.

Como veis ni una palabra del desvío de fondos a la nueva propuesta de gestión privada.

Tampoco de esto: "Tras Euskadi y Navarra, las comunidades con mayor presupuesto sanitario por habitante son Asturias (1.495 euros), Extremadura (1.390), Aragón (1.364), Castilla y León (1.348), La Rioja (1.347) y Murcia (1.346).

En el extremo contrario se sitúa Baleares, que destina apenas 1.000 euros por habitante; seguida de Comunidad Valenciana (1.078), Madrid (1.103), Andalucía (1.121), Canarias (1.135), Cantabria (1.232), Galicia (1.266), Castilla-La Mancha (1.283) y Catalunya (1.292)”.

2. Hemos construido ya 8 nuevos hospitales que están a pleno rendimiento, y el Hospital Gómez Ulla ya está dando servicio a los vecinos de Carabanchel y Latina.

Otra vez ni una palabra de los modelos de gestión con colaboración privada. No es normal que no se haga ni una referencia a este hecho de tanta trascendencia, a no ser que se quiera sepultar.

Es llamativo, porque los diferentes nuevos hospitales contienen matices muy diferentes:

“- Hospitales PFI (iniciativa de financiación privada): seis hospitales inaugurados en 2007, gestionados por una empresa privada en los servicios no sanitarios y por el sector público en lo sanitario; de ellos, 5 se constituyen en empresas públicas.

- Hospital de Majadahonda, un modelo de hospital PFI que sigue perteneciendo a la red del Servicio Regional de Salud.

- Concesiones administrativas: uno en 2007 (Parla) y posteriormente Torrejón, ya abierto, y Móstoles, cuya apertura está prevista en este año.

- Centros de titularidad pública con gestión privada: la Fundación de Alcorcón y la empresa pública de Fuenlabrada.

- Concierto especial con la adscripción de un área: la Fundación Jiménez Díaz, actualmente propiedad de CAPIO.”

No hace falta tener mucha idea de economía de la salud para darse cuenta de:

- No hay evidencia en nuestro país de que estas iniciativas ofrezcan ninguna mejora respecto a la tradicional gestión pública.

- Los estudios que se han hecho fuera de España no arrojan beneficios hacia el modelo de colaboración privada, sino todo lo contrario.

- Entender el modelo PFI es complejo, y extenso, he aquí algunas herramientas, pero la cosa no huele muy bien.

Me recuerda esta historia a los riesgos asumidos por las operaciones financieras que desencadenaron la crisis. Se veía (lo veían los que entendían del tema) que nos íbamos a pegar la hostia. Pero (casi) nadie dijo ni mú. Pues igual pasa con este proceso.

Las empresas beneficiarias no son entes imaginarios. Tienen nombres y apellidos. Escribe Elena Sevillano en EL País:

“Para entonces, la atención hospitalaria de 800.000 madrileños estará gestionada por Capio, es decir, por el fondo de capital riesgo CVC.

Los propietarios del resto de los nuevos hospitales son básicamente las constructoras que los edificaron. Dos de ellas, y una empresa de servicios, aparecen en el sumario del caso Gürtel. Es el caso de la constructora Hispánica que, junto con otras dos firmas, consiguió la adjudicación del hospital del Tajo (Aranjuez) en 2005. En 2009 la compró el grupo Essentium y le cambió la denominación social: ahora se llama Assignia Infraestructuras y mantiene el 40% del accionariado. La concesionaria del hospital Infanta Leonor (Vallecas) tiene entre sus accionistas (34%) a la constructora Begar, propiedad del imputado en Gürtel José Luis Ulibarri. Tanto esta empresa como Ploder Uicesa (5%) se han declarado en concurso de acreedores. Sufi, empresa de servicios, es la tercera compañía relacionada con Gürtel a través de uno de sus directivos. Asociada con Dragados en una UTE, consiguió la licitación del hospital Puerta de Hierro-Majadahonda. Posteriormente la compró Sacyr.”

Voy a atreverme a hacer una profecía que ojalá no se cumpla, pero esto huele a que en el curso de 30 años que es lo que duran los contratos de concesión, estas empresas van a quebrar o a tener algún tipo de problema y tendrán que “rescatarlas” con dinero público, como a los bancos.

Ya sabéis, al final la banca siempre gana.

Ahora tenemos que devanarnos los sesos para demostrar que el modelo público tiene más ventajas que el privado porque los neoliberales quieren imponerlo. Ellos desoyen toda voz. Cuando sean los hechos los que lo demuestren, pues se insufla dinero público y ya está.

Lo peor de todo es que no leemos lo suficiente. Si no, nos daríamos cuenta de que este ensayo clínico que pretende Esperanza Aquirre ya ha tenido lugar hace mucho tiempo. Se llama Alzira, tuvo lugar en Valencia y aun con sus diferencias con el modelo madrileño, podemos observar que fracasó y tuvo que ser la administración la que le salvara el pellejo con dinero público.

3. Hemos invertido más de 200 millones de euros en obras de reforma en diferentes hospitales de Madrid.

4. Hemos abierto más de 70 nuevos Centros de Salud, lo que supone la apertura de un nuevo centro cada mes.

A eso no tienen más remedio, si la población en Madrid sigue creciendo. La Dirección General de Atención Primaria establece unos cupos máximos de 1500 pacientes para médico de familia y enfermera y 1000 en pediatría; cuando hay ya 1730 pacientes y 1350 por cupo, respectivamente.

5. Hoy ningún madrileño tiene que esperar más de 30 días para ser citado a una intervención quirúrgica.

El desvío de los pacientes a la privada para agilizar la lista de espera es totalmente cuestionable desde la defensa de una sanidad pública de calidad.

Por otro lado el modelo de contabilizar las listas lleva siendo cuestionado por tramposo. El Ministerio le ha reprendido en numerosas ocasiones, incluso la excluyó del sistema de evaluación de listas de espera por no cumplir las reglas, pero en realidad este es un tema bien cansino en el que no me apetece profundizar.

6. Impulsamos las nuevas tecnologías para hacer la sanidad más accesible a los ciudadanos y los profesionales: hemos potenciando la cita web en los centros de salud y permitido que los profesionales pueden consultar la historia clínica de los madrileños en toda la red hospitalaria y en los centros de salud de la región.

Aún nos acordamos de la defectuosa implantación del nuevo programa para la gestión de la historia clínica en Atención Primaria y sobre todo el sobrecoste que originó.

“La historia de AP-Madrid, una aplicación fundamental para extender la libre elección de médico, es tan larga como desafortunada. Sanidad adjudicó su diseño a la empresa Stacks por 6,3 millones de euros. Se hicieron pruebas piloto, versiones y más versiones, pero no funcionaba bien. Se suponía que debía estar instalado en toda la región en 2007. A principios de 2009, Sanidad calculaba tenerlo listo en julio de ese año. Hasta hoy. Los retrasos en la implantación de AP-Madrid, aplicación básica que permite dar citas, prescribir medicamentos o guardar datos de historias clínicas, han sido muchos y han generado más de una bronca en la Asamblea. Ya el ex consejero Manuel Lamela tuvo que acudir a dar explicaciones en la Cámara porque AP-Madrid no despegaba. Además, la multinacional francesa Cegedim, especializada en almacenar, elaborar y vender datos a la industria farmacéutica, compró la empresa desarrolladora de AP-Madrid, Stacks, poco después de que ésta ganara el concurso. Una operación polémica: se trataba de los datos personales de seis millones de madrileños (sus enfermedades, los fármacos que toman, los médicos que se los recetan...).

En septiembre pasado, Sanidad tuvo que contratar a otra empresa (Everis) por 2,4 millones de euros para acelerar la implantación de AP-Madrid. Stacks-Cegedim no ha sido penalizada por los retrasos, aunque la consejería explica que "ha fraccionado los pagos en función del grado de cumplimiento de los hitos y se le ha exigido un mayor número de recursos y desarrollos de nuevas funcionalidades".”

7. Hemos facilitado la tarjeta sanitaria de la Comunidad de Madrid a todos los madrileños en el exterior.

Muy bien.


COMPROMISOS.


1. Pondremos en funcionamiento 3 nuevos Hospitales en la Comunidad de Madrid, en Torrejón, Móstoles y Collado-Villalba, con habitaciones individuales y tecnología de vanguardia, completando una red que ya es referente en cercanía y calidad.

Basta con escuchar a Jose Manuel Freire para darse cuenta de las particularidades de este tipo de gestión.

2. Construiremos y pondremos en marcha nuevos Centros de Salud en función del crecimiento de los municipios.

Eso no es un compromiso electoral, es una obligación legal. Ojo lo que dice Freire en el vídeo anterior: “Con el modelo de Sanidad de gestión privada se privatizará la Atención Primaria porque un hospital que no controla la puerta de entrada tiene un funcionamiento problemático”.

Alzira lo hizo.

3. Mejoraremos la atención a los pacientes crónicos, especialmente los que padecen diabetes, hipertensión, enfermedades respiratorias y Alzheimer.

No se dice cómo. Espero que la mejora de la atención de diabetes e hipertensión no pase por bajar más el presupuesto a la Atención Primaria, que es donde se manejan esos pacientes, ni que la mejora de la atención a las enfermedades respiratorias no pase por negar la contaminación en Madrid.

Por lo demás, la gran mayoría de los centros de Atención a pacientes con Parkinson y Alzheimer son concertados.

4. Fomentaremos la coordinación entre los servicios sociales y sanitarios de la Comunidad de Madrid, para atender mejor a los enfermos crónicos y a las personas mayores.

No sé qué decirte, aunque también hay mucha batalla entre que sí y que no, pero la colaboración de la Comunidad con la Ley de la Dependencia es cuanto menos anormal.

De los servicios sociales de la Comunidad de Madrid no se está para presumir.

5. Ejecutaremos un Plan de Reformas de las habitaciones y las salas de espera de los hospitales para dotarlos de mayor funcionalidad, modernidad y comodidad para los madrileños. Continuaremos con la renovación continua de los equipos tecnológicos.

6. Desarrollaremos un programa de mejoras en la atención sanitaria de cada especialidad, basado en las recomendaciones hechas por los grupos de trabajo de médicos especialistas.

Difícil de creer, pero bueno, venga, vale. Ojalá.

7. Promoveremos el respeto a la profesión sanitaria.

Para erigirse en autoridad que llame a la población a respetar a los profesionales lo primero que tienen que hacer es respetarla ellos. Respetarlos no significa solamente no atizarlos en la consulta, sino respetar, como dice la ley, que no ejerza una especialidad un médico sin ser poseedor de dicha condición de especialista, o que se recoloque a los médicos después de una oposición según criterios legales y no arbitrarios, o no dar las suplencias a dedo, sino a través de una bolsa transparente y justa...

8. Potenciaremos el trabajo de los Centros de Atención Primaria, mejorando su capacidad de respuesta y dotándoles de mayores medios de diagnóstico.

Ojalá, pero no sé cómo, porque el presupuesto para Atención Primaria lleva descendiendo en torno a un 2% (en el último 3,7% real) en los últimos 5 años y este año se va a disponer de la mitad del presupuesto para contratar suplentes. Se reduce en un 50%.

9. Con el fin de evitar desplazamientos y tiempos de espera, potenciaremos las Consultas de Alta Resolución.

Esto me parece bien. Ignoro en qué estado se encuentra esta intención, aunque la experiencia que emana de mi práctica me dice que el desarrollo es poco, aunque es sólo una visión parcial e individual.

10. Crearemos la Carpeta SanitariaVirtual, accesible desde internet, para que todos puedan consultar su historia clínica así como sus citas médicas y prescripciones farmacéuticas.

Ojalá a esto también, aunque esta propuesta sí que parece estar lejos.

11. Ampliaremos las plazas residenciales para los pacientes de salud mental.

De poco vale sino se dotan las instalaciones de personal adecuado, tanto en número como de los distintos profesionales que sean capaces de proporcionar un abordaje integral a los pacientes.

12. Impulsaremos la implantación de la receta electrónica en la Comunidad de Madrid. Mantenemos nuestro compromiso en la lucha contra las drogodependencias y orientaremos las actuaciones asistenciales hacia una mayor efectividad.

Creo que luchar contra la drogodependencia no es privatizar la gestión de todos los centros de atención y pagarles a los médicos 1600 euros al mes.

13. Colaboraremos con el trabajo de los farmacéuticos, potenciando su papel dentro del sistema sanitario.

14. Potenciaremos que Madrid sea unaComunidad referente en el mundode la investigación biomédica.

Cómo vas a potenciar la investigación si no tienes ni bien cubierta la asistencia.


Bueno gente, esto ha sido todo. Hoy ha anunciado el Gobierno de España un recorte de 10000 millones de euros en Sanidad y Educación. No sé cuánto influirá la crisis y cuánto la ideología (probablemente influya menos la crisis y más la ideología de lo que la gente se cree); lo que está claro es que si no se hace nada la Sanidad Pública va a desaparecer. Está claro que la cosa no va a quedar en privatizar toda la gestión del sistema. No sabemos dónde iremos. Si a un sucedáneo del sistema público dentro de un modelo Sistema Nacional de Salud o si retrocederemos a un modelo de seguro social obligatorio (Bismarck), lo cual no sería raro viendo algunas medidas como la desgravación fiscal a los seguros privados y la síntonía de los que mandan con las aseguradoras y con todo lo que huela a privado.

Si tú les preguntas te dirán: no es privatizar la sanidad (eso no lo dirán nunca), es adaptar nuestro modelo sanitario a las nuevas circunstancias.

Obama y su gobierno, precisamente, lo que están haciendo es pasar de un sistema de seguros voluntarios a un sistema de seguros obligatorio. Y daros cuenta de lo que le está costando. Le han puesto un recurso de inconstitucionalidad a la reforma. Si uno lee la prensa y no está familiarizado con estos temas dice: joder, pues a lo mejor sí que es anticonstitucional obligar a un ciudadano a hacerse un seguro. La prensa y el marketing no intoxica por lo que cuenta, sino por lo que calla. Lo que no dice es que está dando un paso adelante en la creación de un sistema sanitario más justo. Este paso se conoce desde tiempos inmemoriales, no se lo ha inventado Obama, ni se lo ha sacado de la manga. Viene hasta en el Martín Zurro, no sos digo más.

Que no os engañen.

Una reforma sanitaria es eso que acabo de comentar. Un proceso muy dificultoso, lento, que toma años, a veces incluso décadas. No es un plan de tres meses para acá que se ejecuta en dos semanas. Eso es un recorte o un socavamiento, pero no una reforma sanitaria.

A cada falsedad, una verdad. A cada afirmación lanzada al vuelo, un dato. A cada opinión, un argumento.

Hay que ganar las mentes y la calle.

Hay que leerse, en mi opinión, un libro que se llama “Hay alternativas”. Cuesta 10 euros, aunque también está en Internet. Yo creo que para opinar con mínimo fundamento de la crisis hay que, al menos, conocer lo que dice.

Recojo un párrafo concerniente al sistema sanitario público español:

“El sector sanitario en España está poco financiado y, por tanto, poco desarrollado. Sólo el 4,1 % de la población adulta trabaja en el sector sanitario en España, un porcentaje que es uno de los más bajos de la UE-15 (6,6 por ciento). España tiene el PIB per cápita equivalente al 94% del PIB de promedio de los países de la UE-15 y, en cambio, el gasto público sanitario per cápita es sólo del 79,5% del promedio. Si fuera el 94%, España se gastaría 13.700 millones de euros más de los que se gasta en sanidad. No es creíble, por tanto, indicar que la sanidad pública es insostenible. En realidad España se está gastando mucho menos de lo le correspondería por su nivel de desarrollo económico.

El crecimiento del gasto sanitario como promedio para toda España fue en los últimos diez años sólo del 2,7% por año, comparado con un 4,1% en el promedio de la OCDE. Es más, gran parte del crecimiento del gasto sanitario en España ha sido en el sector privado, que es lo que se está tratando de fortalecer. Y hay que tener presente que el sector sanitario privado encuentra su principal obstáculo de desarrollo en el sector sanitario público, y por eso sus representantes recomiendan una y otra vez el desmantelamiento progresivo del sector público. En caso de privatización parcial o completa los pacientes del sistema público pasarían a ser clientes del sistema privado, y eso significa negocio y beneficios. No es mera casualidad que las voces que apoyan la reducción del gasto público también pidan una desgravación del aseguramiento privado. Además la simple existencia de un sistema sanitario privado refleja una situación de desigualdad en el acceso a un servicio esencial como la salud. No en vano el 30% de la población española (la de renta superior) utiliza la sanidad privada y el 70% restante, las clases populares (la clase trabajadora y la mayoría de las clases medias), utilizan los servicios públicos. Cualquier privatización, sea del grado que sea, empujará a las clases medias y trabajadoras a tener que pagar mucho más por acceder a los mismos servicios.

Actualmente estamos viendo un resurgimiento de este debate público-privado, y poco a poco los gobiernos avanzan en el deterioro del sistema público con el objetivo de crear nuevos espacios de negocio para el sistema privado.

Para justificar tales prácticas los gobiernos y los economistas liberales consideran que el sistema público es insostenible. Por ejemplo, se asume erróneamente que el usuario español abusa del sistema, tomando el elevado número de visitas sanitarias por habitante (nueve visitas) como ejemplo de este abuso (el promedio de la UE-15 es de seis visitas). Pero lo que no se dice es que, de estas nueve visitas, hay al menos tres que en otros países las atiende o bien una enfermera o bien un administrativo, y que en España en cambio las hace el médico. El médico está sobrecargado, pero ello no quiere decir que el usuario abuse, pues en otros países las enfermeras tiene mayor responsabilidad y los médicos tienen mayor apoyo administrativo. Además los que generan la demanda que ocasiona costes (farmacia, pruebas clínicas, intervenciones) no son los usuarios sino los médicos.

Es decir, que el sistema no es insostenible pero sí necesita reformas, aunque deben ser reformas que avancen en el fortalecimiento del sistema público y no en su deterioro o su desaparición. La realidad es que la sanidad pública española está subfinanciada y quedan todavía áreas de servicios por cubrir, tales como los servicios de dentista.

Por otra parte este bajo gasto sanitario se traduce en un sistema ineficiente. En general la sanidad privada puede ser mejor que la pública en la comodidad y la atención al paciente (una cama por habitación en las clínicas privadas, más tiempo de visita y menos tiempo en espera). En cambio la sanidad pública es mejor que la privada en la calidad del personal y de la tecnología e infraestructura médica.

De hecho, en países de extenso desarrollo de la privada, como Estados Unidos, la evidencia muestra que la mortalidad es mayor en las instituciones sanitarias con afán de lucro que en las sin afán de lucro, lo que muestra el peligro que puede significar la mercantilización de la medicina. El afán de optimizar los beneficios puede entrar en conflicto con la calidad del servicio (lo cual ocurre por lo general, ahorrando en personal de enfermería y otro tipo de personal).

Lo que se requiere, pues, es una sanidad pública multiclasista, que mantenga la calidad del personal y de la infraestructura y a la vez mejore de forma sustancial la atención y la comodidad del usuario. Pero ello requiere un gasto público mucho mayor que el actual”.


Para finalizar os dejo unos vídeos muy buenos (y sólo tienen una veintena de visitas!) de un médico (os juro que no es el primo de Luis de Guindos) de CAS Madrid (Coordinadora Antiprivatización de la Sanidad Pública de Madrid), en los que lanza las claves de cómo se está gestionando la Sanidad en la Comunidad de Madrid.

Pongámonos en antecedentes.




Es legal, pero no legítimo.



La culpa y mucha también es del PSOE.




Comparativa de datos de hospitales públicos y privados (podéis ir directamente al minuto 1:23).




Nuevos hospitales y libre elección.



Copago.



Sistemas sanitarios y promoción de la salud.



Nos vemos en la calle.

3 comentarios:

Carlos Navarro dijo...

Nos veremos en la calle, informarse es el primer paso, actuar el segundo, que nadie crea que puede ir el uno sin el otro.

Defender nuestra sanidad pública debería ser entendida por el sanitario como parte de su asistencia al paciente y, como colectivo, deberíamos sentir orgullo por dicha defensa.

Saludos a todos, y ánimos

FernandoG dijo...

Querido amigo :
Has hecho un trabajo basado en la evidencia. Con datos. Muy completo.
Pero es que aún que no lo fuese debería servir para que la gente se de cuenta del proceso acoso y derribo de la liquidación de la sanidad pública que se está haciendo en toda España, y especialmente en Madrid.
En estos tres años que me interesan estas cosas he sacado unas opiniones que lanzo a modo de tormenta de ideas.

1- El neo liberalismo más feroz gobierna, en el mundo occidental y en España

2- Este promueve que el estado debe de dejar de atender al ciudadano en cosas que entiende que debe ser de su responsabilidad : educación y sanidad.
3- Por ello donde hay un estado de bienestar más o menos grande, como puede ser España, hay que privatizar lo bueno bonito y barato y rentable por ello a la empresa privada. Y dejar al sistema público aquello que no es rentable, pero no se puede de repente dejar de atender. Se armaría una revolución.

4- El anterior consejero Güemes puso los cimientos.
Su teoría de provisión de servicios sanitarios : ¿Que importa quien es el proveedor si el financiador es público? El dinero sigue al paciente.

5- Y al paciente le decimos que será atendido en centros privados, pero que no se preocupe, que no le constará nada.

6- Y facilitan el mayor crecimiento de hospitales del mundo mundial, en régimen de concesión administrativa por muchos años. Hospitales que tardan cuatro días en montarles, infradotados en un principio, a medida que se tienen necesidades o medios se van dotando poco a poc.
7- Y los pacientes que son atendidos en ellos ven que se les atiende con sus tarjetas, y que como no tenían nada, ahora tienen algo y por lo tanto están mejor.
El producto está vendido.

8- La atención por profesionales se hace sabiendo estos que no son funcionarios como son los que están en un hospital público del SNS,y que por tanto sus derechos, condiciones laborales, son distintas, pero así fué contratado y lo asumen. Tienen trabajo al menos.

9- Posteriormente vendrá el déficit, el grupo adjudicatario pedirá más y se lo tendrán que dar, porque lo que no van a hacer es integrarles en la red pública propiamente dicha.
Y no hay olvidad que detrás andas grupos de capital riesgo. Es decir, los mecados, inversores de fondos de pensiones de pardillos que dan dinero a esta gente para que lo invierta y les queda algo de pensión.
Y no es la primera vez que estos fondos quiebran, y los inversores se quedan sin nada y la administración tiene que hacerse cargo de las deudas. Lo que puede venir es una pesadilla.

10- Y detrás de todo la Fundación IDIS (Instituto para el desarrollo e integración de la sanidad), se entiende que privada en la publica. que día si y día también sale en los medios anunciando las bondades de su sistema, que se va a ahorra diero,

Dejo el enlace :

http://www.fundacionidis.com/

Son mejores, lo hacen mejor, gastan menos, estamos desaprovechándolos.
Y ahi están las Alzira los Capio, las compañias privadas que quieren hacerse con la mayor parte del pastel, y estos momentos de crisis son fundamentales, porque la gente está más preocupada en comer y trabajar que en estas cosas.

11 - Por terminar ya, se infradota lo propio, se deriva todo lo que se pueda a estos centros, que en una fase posterior, aunque ya lo hacen, seleccionan riesgos, para que los grandes sea asumida por la pública.

Y tu, y yo y @janllam, y @bonis y @javierpadillab y los que nos vemos todos los días en estas cosas lo sabemos, pero no podemos impedirlo, y además somos incapaces de movilizar a más que unos pocos interesados.
El caso es que creo que no hay nada que hacer. Que nos podemos dar por jodidos. Pero desde luego el pantalón yo no me lo bajo de forma voluntaria.
Un abrazo y seguimos viéndonos.

FernandoG dijo...

Se me ha olvidado que están promoviendo un movimiento de que el gasto en sanidad pueda ser desgravado.
Con lo que el rico rico, que usa la sanidad privada mediante una póliza con una compañía, aunque cuando está muy muy grave le llevan al mejor hospital público, que para eso paga, pues se desgravará lo poco que algunos declaran, con lo que el fraude fiscal será mayor, la recaudación menor, y por lo tanto la prestación de servicios por el sistema empeorara.
Y en ese momento dirán que ves como teníamos razón que el SNS está en quiebra, que cada uno se busque la vida si puede, como en EEUU, y el que no.. la BENEFICENCIA, por supuestos con prestaciones básicas.
Y esto al paso que vamos en menos de una legislatura. Al tiempo.
Un saludo de nuevo