lunes, 30 de enero de 2012

CARTÍLAGOS FAMILIARES Y COMUNITARIOS.

CARTA ABIERTA AL PRESIDENTE DE LA SOCIEDAD ESPAÑOLA DE MEDICINA FAMILIAR Y COMUNITARIA (SEMFYC), DOCTOR JOSEP BASORA.

Muy señor mío:

Le escribo en relación a la estupefacción que me genera conocer que usted, en representación de la Sociedad Científica que preside, firmó un convenio de colaboración por el cual una empresa farmacéutica está costeando parte de una las actividades que se realizan en el seno de dicha Sociedad.

Ya sé que nos hemos vuelto impermeables en la sociedad en general y en la sociedad científica en particular en relación a estos tráficos de influencias, pero a mí me siguen pareciendo del todo escandalosos.

A cualquier persona de la calle que no haya estudiado la carrera de Medicina, se le dice que unos médicos van a recibir dinero de una empresa farmacéutica y que no les van a tener que dar nada a cambio y no se lo cree nadie. Nadie, señor.

En el caso que nos ocupa no hay ni que esforzarse en sospecharlo, porque el mismo día de la firma de la colaboración anunció usted que iban a organizar unas jornadas para que los médicos se actualicen sobre una enfermedad para la que casualmente se utilizan los fármacos que comercializa dicha empresa farmacéutica (que por cierto ofrecen escasos o nulos beneficios sobre la enfermedad que tratan, como luego explico).

Hasta aquí, una historia conocida. Tristemente, más que conocida.

Sin embargo usted y la Sociedad que representa ha traspasado dos límites que hacen que este caso resulte mucho más obsceno de lo habitual.

El primero de ellos es que la actividad que la empresa ha cofinanciado es el Programa de Actividades Comunitarias en Atención Primaria.

La Atención Comunitaria vive delicados momentos. Siempre ha sido considerada en la práctica una actividad marginal, y eso que en la teoría de nuestra especialidad Medicina Familiar y Comunitaria tiene un papel central. En este sentido, sé de buena tinta que la Sociedad que usted preside, mediante el PACAP (Programa de Actividades Comunitarias en Atención Primaria), ha sido un ejemplo para el desarrollo de la misma. Por la calidad, altura y entrega de los profesionales que forman parte de dicho grupo, especialmente.

Si la Medicina Comunitaria tenía pocos problemas ya, han venido a juntársele algunos más. En primer lugar la injerencia política, y ahora la farmacéutica. Pero que la Sociedad de Medicina Familiar y Comunitaria más importante y con más influencia, en mi opinión, de España, haya propiciado la segunda es algo del todo inaceptable.

Creo que el espíritu de la Medicina en general y de la Atención Primaria en particular son contrarios a influencias torticeras de empresas con ánimo de lucro. Pero los valores de dicho programa de Atención Comunitaria los son aún más. Estamos hablando del proceso empoderador del individuo como promotor y gestor de su propia salud o al menos de una parte de ella, y del proceso por el que se es consciente de las problemáticas de la comunidad, en el que se priorizan éstas y se organizan a sus miembros para darles respuesta.

Ésto es demasiado bonito, Doctor Basora, para ensuciarlo con la oscura influencia de la industria farmacéutica.

No me diga que el laboratorio paga y no pide a nada a cambio. Donde hay financiación hay influencia.

Usted tiene dos opciones si sigue por el mismo camino. O ensucia el Programa con la influencia del laboratorio o utiliza al Programa como moneda de cambio para permitir influencia en otras parcelas de su dominio.

La segunda circunstancia excepcional que concurre en este capítulo es la identidad de la empresa farmacéutica en cuestión.

Se llama Bioibérica y justo se ve involucrada en estas semanas en sucesivos escándalos.

Sabe que la empresa Bioibérica comercializa fármacos que protegen el cartílago (sulfato de glucosamina, condroitín sulfato, ácido hialurónico, diacreína). Sabe que después de todos los estudios científicos que se han hecho sobre los mismos se ha llegado a la conclusión de que la eficacia de esos fármacos es nula o baja. Sabe que esas conclusiones han sido aceptadas por Sistemas Sanitarios como el australiano, estadounidense, holandés o inglés. También por el sueco y por el danés, que habiendo financiado el fármaco, procedieron a desfinanciarlo.

Sabe que la empresa Biobérica tiene interpretaciones de la realidad que no corresponden con ésta.

Repasemos qué dice la Real Academia de la Lengua acerca del significado de la palabra manipular: Intervenir con medios hábiles y, a veces, arteros, en la política, en el mercado, en la información, etc., con distorsión de la verdad o la justicia, y al servicio de intereses particulares.
En Españistán el Ministerio financió estos fármacos y ahí siguen, con los apoyos de la Sociedad Española de Farmacología y sus angelitos de la guarda, y de la Sociedad Española de Reumatología, que también mantiene algún tipo de colaboración con dicha empresa.

Se le ve fuerte a Bioibérica, que emite sin remilgos sus tentáculos a to lo que se meneé, como a la Universidad, donde tiene una cátedra propia.

Pero el gran escándalo es el que continúa. Una farmacéutica del Servicio de Salud Balear escribe un informe propio de evaluación de éstos fármacos en el que concluye que son de eficacia escasa o nula (conclusiones en la línea de todos los evaluadores serios que se han pronunciado) y en el que expresa su preocupación porque cada vez se recetan más en su Comunidad Autónoma y porque el gobierno para el que trabaja se está gastando el dinero en una cosa que no vale para nada.

Su jefe supremo, en vez de felicitarla, la echa. Y se apresura a mandar una carta a todos los médicos de familia de su Comunidad para recordarles que tienen la libertad de seguir recetando esos fármacos que dicen los estudios que no valen para nada.

Su jefa más próxima, por debajo del jefe supremo, dimite, porque no puede tolerar que a una persona se la eche de su trabajo por hacerlo bien y porque el jefe supremo no puede realizar una injerencia tal. Lo que no se conoce (todavía) es el por qué último de este comportamiento del jefe supremo. Porque lo que está claro es que un comportamiento así tiene un por qué detrás.

Por su parte, la empresa farmacéutica le pone una demanda al Servicio Balear de Salud porque hay una de sus trabajadoras que ha realizado su trabajo, que es evaluar la utilidad de los fármacos, y ha dicho que no valen para nada, por lo que es absurdo recetarlos. Pero el resultado del mismo perjudica los intereses económicos de la empresa. Que perjudique al erario público o al paciente parece no importar.
El Sistema Sanitario Público Español está arrodillado frente a los intereses de la Industria Farmacéutica. Ésta es la última prueba. Un caso absolutamente indignante.

Y usted Señor Basora, como premio a esa actitud, sigue contando con la colaboración de la empresa en cuestión.

Le pido que reflexione sobre la laxitud con la que la Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria se relaciona con la Industria Farmacéutica. No vale sólo con que esa relación sea transparente (lo que aun así es de reconocer). La inmoralidad está en la relación propiamente. No existe éso de "relación ética con la Industria Farmacéutica" cuando lo que se intercambia es financiación a cambio de hacerle la cama al mercado de unos fármacos inútiles.

Creo que esta Sociedad es en muchos casos un ejemplo, y un referente para los médicos de familia. Aglutina, probablemente, a los mejores profesionales, realiza grandes publicaciones y vela, en muchos casos, por los intereses de la Atención Primaria en España.

Es un pena tener a un montón de médicos de familia entre los que me encuentro, de maquis en el monte, por asuntos como el que nos ocupa.

Siempre suyo,

Roberto Sánchez.
Médico de familia. Madrid.

11 comentarios:

Jose Valdecasas dijo...

Magistral. No podría decirse mejor.

Un saludo.

Anónimo dijo...

salvo en la firma coincido en todo lo demas.es una pena con lo que me gusta discrepar;-)
Carlos Merino.Leon MFYC

Anónimo dijo...

Estupendo. Pero no entiendo la razón de rasgarse ahora las vestiduras. La SEMFyC no ha sido ajena a una práctica común a las SSCC. Si no me equivoco algún local suyo ha sido sufragado por un laboratorio - ¿MSD?-, lo que no veo ni distinto ni mejor que su financiación por varios - como "la casa del corazón" -, lo que al menos diluye la reciprocidad("dar-recibir-reciprocar" es la tripleta clásica de "la economía del don" según el trabajo clásico de Marcel Mauss).
Vamos, que si sirve para decir "basta ya", estupendo. Pero que esto no es el acabose, si no el continuose de algo que empezose hace demasiado y con lo que ha habido una enorme complicidad silenciosa aun más grave.
Ricard Meneu

Mª Jose Fdez de sanmamed dijo...

Muy valiente Robert. Las cosas ocurren porque hay grandes silencios de l@s que tod@s participamos.
Con voces como la tuya quizas podemos iniciar el camino del acabose.
Abrazos

Rafa Cofiño dijo...

Muy interesantes Rober, creo que hay dos cosas:

- Una más global en la línea de lo ya escrito arriba y donde ya hay propuestas concretas en relación con ética y transparencia. Gérvas escribió y publicó sobre el tema, semFYC tiene escrito sobre el tema (colgó una nota hace dos días), Farmacriticx....
- Dos, el caso en concreto de Bioibérica. Personalmente en este tema creo que una cosa es que se cumplan criterios de ética y transparencia (esto daría para hablar) y otra cosa es que se cumplan criterios de mal gusto.
Lo que ha pasado denota un mal gusto, pero no se si la variable "mal gusto" será suficiente para que se interrumpa la relación entre ambas entidades. Por varios motivos.
Yo si pudiera la rompería ahora mismo. Sobre todo por ese mal gusto en todo el proceso.

(también estoy de acuerdo con Ricard.
Con mi edad hablar de pureza con mi boca llena de mierda me da un miedo atroz.
Acuérdate que donde nos conocimos varios de los de esta columna
http://www.fcs.es/
no era ni mucho menos un reducto franciscano de pobreza y ciencia.
Podemos hacer un google docs llamado "Confieso que he pecado" para la redención de los pecados de todos aquellos que se sientan culpables de influencias y alienaciones!! ;)

Otra cosa. Que el PACAP al final haya conseguido una subvención de una industria que se encarga de alimentos de mascotas y de un farmaco para los cartílagos que no vale para nada y que sea el sello de un congreso donde vamos frikis de todo pelo que confiamos en la nomedicalización, la promocion y blablaba tiene muchísimas lecturas con las que podemos pasar varias noches de bromas delirantes...pero eso para cuando nos veamos por Madriz.
Besos maestro.

2pi_rr dijo...

Sin palabras. Haría un comentario soez pero creo que le quitaría seriedad al asunto. De todos modos, mi admiración por ser tan directo, conciso y detallado a la vez.
Veremos qué resultado tiene. Tienes mi apoyo.

FernandoG dijo...

No tienes que olvidar que las sociedades han pasado de ser paladines de la defensa de la Atención Primaria, a vivir de la Atención Primaria.
Sobre todo la SemFyC que inicialmente era la mas pura, desde mi punto de vista, pero al final es como las otras dos, una empresa que vive de congresos,de publicaciones, muy intersantes por cierto y que por supuesto hay que pagar, pero que creo que valen mucho más de lo que cuestan, y la sponsorización múltiple.
Y ahora creo que su preocupación no sois los Jóvenes Médicos de Familia,que como bien dices vivís como maquis, de lo que sale, escondidos, cogiendo migajas, sino la supervivencia de la clase dirigente que en estos momentos 28 años después está "desmotivada" y esperando solo la jubilación. Al menos alguno que yo sé.
Enhorabuena por el post, y un abrazo.
Fernando

Rafa Cofiño dijo...

Fernando, disiento un poco con algunas de las afirmaciones. Más que nada porque así escritas (y leídas) son un poco totalitarias. Creo que hay bastante gradación en algunas de las sentencias.
Puedo dar fe y poner la mano en el fuego por un montón de gente en semFYC que realiza su trabajo con honestidad y esfuerzo y que están también aportando y debatiendo y tratando de transformar desde la propia semFYC todo esto que expresa Rober en su carta.
La pureza desgraciada (o afortunadamente) es un constructo o un invento de los poetas medievales ;)
Un abrazo

(Confieso que tengo un conflicto de interés con semFYC: soy socio, pertenezco al PACAP y aunque por mi perfil laboral de los últimos años en salud pública no encajo mucho como socio allí, espero seguir siéndolo mucho tiempo).

FernandoG dijo...

A ver si dicho de otra forma suena algo mejor.
Como observador externo (no soy socio de nada), y como apasionado por la atención primaria, de estos 25 años, tengo la sensación que la semFyc fue la pionera en la "profesionalización", por decirlo de alguna forma de la Atención Primaria de Salud.
Coexistiendo con dos sociedades de origen distinto, y con intereses, a mi entender también distintos.
Aunque realmente, los que están en una u otra, personal de a pie, serán mayoritariamente médicos que lo que quieren es trabajar, hacerlo lo mejor posible y ser representados por alguien que "luche" llegado el caso por ellos.
Sin embargo con el tiempo, que las tres, han devenido en ser básicamente empresas que generan actividad empresarial, financiada hasta ahora de forma muy importante por la industria farmacéutica (a la que curiosamente cada vez se la ve con peor ojos). Y el caso es que los congresos no valen lo que cuestan (1500 euros me hubiese costado a mi ir a Barcelona, que por supuesto me hubiese financiado un laboratorio), y volver a una situación como en Portugal, donde creo que las cosas son muchísimo más baratas, y que pueden ser financiadas por uno mismo seguro que es imposible, porqué pondría en peligro incluso la subsistencia de las organizaciones.
Y lo que a mi me preocupa es que he conocido en mis 20 años de tutor a residentes, que su futuro no es ser médico de familia, sino domiciliólogo, paliativólogo, urgenciólogo,dolorólogo, terminólogo.. Todo menos médico de familias.
Y el que se haya llegado a este punto, es lo que yo culpo a los responsables de las sociedades de primaria. Han estado a otras cosas.
Como en el caso que saca a colación Rober.. De forma periódica nos asombramos de las sponsorizaciones que hace no solo Semfyc, sino también Semergen o Semg.
Parece que su negocio es otro. Es mi opinión.
Y el ver a gente a la que he tenido suerte de conocer, real o virtualmente que vale un montón y que su futuro es más que dudoso, como Roberto, Bonis, Javier Padilla, etc, me produce una sensación de rabia que expreso de esta forma tan poco políticamente correcta.
Un abrazo.

Miguel Angel Mañez dijo...

Me quedo con la complicidad silenciosa que comenta Ricard Meneu... El texto de Rober va en la linea de lo que muchos médicos y no médicos piden cada día, pero ¿que porcentaje del total representan? ¿cuantos médicos y no médicos cada día abren las puertas de su ética y se dejan influir por algún que otro laboratorio?

Me da rabia, pero cuando leo los blogs me crezco y cuando veo la realidad, a veces vuelve la mueca de desesperanza. Quizás sobren ideas, pero seguro que faltan valores.

Gracias por lanzas ideas sin miedo! Y disfruta de India!!!!!

2pi_rr dijo...

Compañero Miguel Angel, nos desfallezcas ante la realidad, el proceso del cambio siempre es lento. Posiblemente la mayoría de los que ahora opinamos así hemos coqueteado en algún momento con la industria farmacéutica. Lo importante no solo es dónde estás sino a dónde quieres ir. Los valores los ponemos cada uno en nuestro terreno. Siempre hay alguien que da el primer paso y durante un tiempo está solo y a contracorriente pero si su convicción es firme y bien sustentada otros seguirán ese camino.
En eso estamos ahora. El único peligro, tal vez, sería volvernos hipercríticos sin reconocer que todo tiene luces y sombras, incluida la industria farmacéutica.
Un compañero, médico de familia, muy irónico, siempre me comenta en tono jocoso que "cómo somos los médicos de familia, que nos es fácil ahora pasar de los visitadores porque a lo máximo hacían pequeños regalos o cenitas pero que si fuéramos jefes de servicio de hospital que se van a las Seychelles no actuaríamos así". ¿Tú que crees?¿Somos tan manipulables?¿Todo ser humano tiene un precio? Lo fácil es dejarse llevar. Lo difícil, o no, es recordar por qué eres médico y poner en primer lugar siempre al paciente y no te equivocarás.
Disculpad el rollo, he dormido bien...