jueves, 28 de abril de 2011

CLARA BENEDICTO. 12 MESES Y 12 CAUSAS PARA LA ATENCIÓN PRIMARIA.

A Clara Benedicto, médico residente de Medicina Familiar y Comunitaria del Centro de Salud "El Greco" de Getafe, se le vino un día una idea y se lió la manta a la cabeza de la que vino esa idea. Las ideas, como las desgracias, no vienen solas. Las ideas no vienen así, como si nada, a cualquier cabeza. Igual que no hay síndromes coronarios agudos que le vienen a cualquier coronaria o que no hay sínfilis que agarres en la piscina. Tiene que ir el cántaro a la fuente. Las ideas se vienen como las gastrinteritis, a lo bruto, de repente. Sueles tener la torpeza de echarle la culpa a las empanadillas de por la mediodía, pero los virus y las ideas van haciendo su trabajo con discrección y seriedad, como los anuncios de contactos, y cuando menos te lo esperas, zasca, inundan las letrinas y los celebros.

Clara Benedicto tuvo una noche una idea, se lió la manta a la cabeza e hizo la revolución. La entrevistamos en el Hospital de Fuenlabrada con un jardín zen de fondo. Con la gestión privada la medicina parece que no, pero gana mucho en diseño de interiores.

http://apxii.wordpress.com/


AP 12 meses 12 causas: entrevista a Clara Benedicto from Roberto Sánchez on Vimeo.

domingo, 17 de abril de 2011

LOS FARMACRĺTICOS

Un día me escribió un chaval un correo para invitarme a que participara como ponente en una mesa redonda sobre “Medicalización de la vida” en Granada.

“Esta mañana casi me echan de un quirófano por preguntar que qué hacía un representante de la Industria dentro del área quirúrgica”, me dijo.

Yo inmediatamente pensé que me había convertido en un charlatán porque no me consideraba ningún experto en ese tema ni en ningún otro. Me habían enseñado que para ser experto en un tema había que ir por la vida de traje. Yo llevaba corbata en el corazón. El cayado de la aorta me cabalgaba como el nudo, pero eso no se veía. Tenía queloides en el alma, por no haber sabido curar a tiempo y bien las heridas. Las cicatrices del miocardio no son como las que deja el acné. Las primeras son propias de la madurez, como la escritura de la novela. Las segundas son propias de la adolescencia. A mí me gustaba lamerme las heridas como a los gatos.

Después pensé en cuántos ponentes habrían rechazado la invitación para que me hubieran propuesto a mí. Es mejor no preguntar, porque los promotores de los eventos, al igual que las chicas te dan indefectiblemente la misma respuesta: No, tú eres el primero.

Me preparé la ponencia a conciencia para responder a la llamada. Cuando acabé de darla los promotores de evento, al igual que las chicas: Has estado muy bien, en serio.

Aquel encuentro me permitió conocer un poco por dentro el movimiento farmacrítico de Farmacriticxs. La tentación de que la sociedad, o los sanitarios en este caso, consideren a éstos demagogos, extremistas o ilusos, siempre está flotando en el ambiente, al igual que pasa con otros movimientos que se rebelan contra lo establecido.

Me encontré un grupo de personas de firmes convicciones, que saben de dónde vienen y hacia dónde van, cultos, comprometidos, luchadores, con un gran respeto por las opiniones y las actuaciones de los demás, que piensan que van a depurar la influencia de la Industria Farmacéutica en los pacientes y en el sistema sanitario. Lo mejor de todo es que, primero, es verdad que lo van a conseguir y lo segundo, que te convencen de que va a ser así.

Una de mis ilusiones del viaje era descubrir cuál era el motor que agitaba sus conciencias para hacer lo que hacían. Dudaba si sería el rencor de clase, el resentimiento social o el ansia de poner a cada uno en su sitio cuando se tiene la supremacía ética sobre unas prácticas corruptas. Pero descubrí que ésas eran algunas de mis razones para ser farmacrítico, pero que ellos no tenían ninguna otra motivación que construir un mundo más justo y más límpido a través de una medicina más ética y transparente. Ellos eran espíritus puros, de convicciones y valores profundos. Algunos llevábamos encima la carga de ser conversos. Algunos habíamos participado al principio de la residencia en cenas de a 30 euros el plato en algunos de los restaurantes más caros de la ciudad. Habíamos asistido a algunos hoteles y cursos y habíamos sonreído bobaliconamente a las embajadoras en la tierra de La Bicha (que como en la foto de la orla, o entre las empleadas del Zara, no había ni una fea). No me arrepiento. Me gusta saber lo que vomito.

A un resentido social y a un humilde, al que se le han vetado algunas de las prebendas que la sociedad ofrece a la clase alta es muy fácil captarlo, seducirlo y financiarlo para que haga suyo el: Ahora os vais a enterar de quién soy yo.

Sin embargo, un verano que pasé en la casa de la sierra, que es la casa de todos, con mi padre Juan Gérvas, sufrí una septicemia de escepticemia.

Éste había sido mi camino, pero el de los farmacríticos no contaba con ningún trayecto por el lado oscuro. Era un camino derecho por el lado más bestia de la vida.

La contagiosidad del virus del movimiento farmacrítico sí que es significativa, es una epidemia con maneras de pandemia, y las Autoridades Sanitarias parecen no moverse del sitio de momento. Al revés que con la Gripe A, un virus de mucho menor contagiosidad.

Como se descuiden, en menos de nada, se acaban los ministros que engrosan las filas de la Industria después de su mandato, se acaban los turnitos de la visita médica en los centros públicos, en horario laboral del médico; una desviación no sólo prevista, sino regulada por la Administración. Se acaban las cátedras de patrocinio privado en la Universidad Pública. Qué vergüenza, joder, qué vergüenza.

Pronto toman las riendas estas nuevas generaciones que van a cambiar la Medicina en estos términos porque no sólo creen que pueden hacerlo, sino que saben que pueden y que lo van a hacer.

Aquellos días vi cómo se pueden organizar esos eventos sin gastos ni boatos absurdos. Vi cómo iban a buscar a los ponentes a la estación de bus, con el bonobús en la mano. Vi cómo te regalaban un detalle simbólico (el mejor, además: un libro con referencias a la ciudad o a escritores de la ciudad). Vi cómo te llevaban a comer al comedor universitario a degustar manjares locales a 3 euros el menú y vi cómo sacaban zumos y galletas del súper para merendar. Vi cómo te organizaban rutas de tapas y rutas de copas por los lugares más sórdidos de la ciudad, a escote. (La Industria farmacéutica también organiza estos eventos “a escote”, pero el escote es de otro tipo).

Pude observar, desde mi atalaya de lobo solitario, lo que significaban las decisiones asamblearias, el trabajo en equipo, el respeto por las opiniones de los demás, los modelos horizontales, la fuerza de la razón y de las razones. La inteligencia al servicio de un fin noble.

Ese fin de semana me di cuenta de que había encontrado por fin la Universidad y la vida universitaria que soñé. Con 11 años de retraso, manda cojones. Yo sabía, porque lo había soñado, que la vida, los años de la Universidad y la juventud no podían quedarse en vomitar en las esquinas de madrugada. Me pasé la carrera entera escuchando la radio en casa, con una manta sobre las piernas, repitiendo versículos de los apuntes mientras cabeceaba como un rabino.

Farmacriticxs cambiará el mundo, porque ya lo está cambiando. Porque ya ha cambiado el mundo de muchos sanitarios y con él, el de muchos pacientes. Un mundo que con ellos es mucho más justo, más decente, más digno y más humano.



Conflicto de interés:

Declaro que siento aprecio personal y que me divertí mucho con las personas de dentro y fuera de Farmacriticxs, que conocí aquel fin de semana en Granada.

Asimismo, aunque este texto siempre fue deseado, pensaba que nunca iba a ser escrito, ya que después del fin de semana aquél me iba de vacaciones y Adán necesitaba Eva-dirse.

En el avión a México, y no es coña, compartí asiento con un señor que preparaba una presentación concienzudamente con el ordenador. Miré de reojo y vi en la pantalla la tabla de riesgo cardiovascular de Framingham. Seguí mirando de reojo disimuladamente y vi que preparaba una ponencia sobre ASA y RCV. Portaba Mac, Iphone y dispositivos dospuntocerianos. El detector industrial se puso en marcha. De varios personajes que se acercaron durante el trayecto y de las conversaciones mantenidas, me hice deducir que eran médicos mexicanos que regresaban de un congreso en España. Al final, claro, emergió La Bicha de sus bocas y supe quién abonaba el viaje y el terreno. Yo, callado como una puta. El fenómeno de la corrupción no entiende de fronteras.

Al final de todo, tú no tienes que ir a por los textos sino que ellos vienen a ti. Es de las pocas cosas que tengo claras en la vida. Si lo hacen, no puedes hacerte el orejas y dejarlo pasar. Por eso aquí estoy, como un pelotudo, escribiendo esta pelotudez en vacaciones, quedándome ciego con la luz artificial en medio de la oscuridad.

Escribiendo algo que mi compañero de asiento nunca alcanzará a imaginar de lo que versa y nunca leerá.

Ha cerrado el Mac, se ha puesto a ver una peli y parece que le molesta la luz que le da en la jeta de refilón. De momento, sírvale de castigo de parte de los pacientes y de los farmacríticos.

martes, 12 de abril de 2011

12 DE ABRIL. DIA MUNDIAL DE LA ATENCION PRIMARIA

¡Llame a la puerta! Ya no saldremos a llamar periódicamente

Si usted tuvo un problema de salud por el que tuvo que pedir cita con su médico de cabecera y sintió que esperó muchos días para ser visto, esperó mucho tiempo en la sala de espera, cuando pasó a la consulta no se le dejó hablar lo suficiente para contar su problema, se le exploró por encima, se le despachó rápido, se le pidió una analítica o una prueba que tardaron mucho en hacerle o una cita con el especialista que no llegaba nunca… debe usted leer estas líneas que van a continuación. Aunque la gente no se dé cuenta, cuando dice que “la medicina es una profesión vocacional”, se refiere al médico de cabecera, que es la base del sistema sanitario. Uno no nace con vocación de ver radiografías o de ocuparse de un riñón.

Ahora el médico de familia estudia la carrera de Medicina, supera el examen MIR y cuatro años más de especialidad. Es un profesional polivalente, accesible, especialista en las enfermedades frecuentes, altamente cualificado para tomar decisiones difíciles en casos difíciles, sabedores de los límites de su conocimiento en algunas áreas y un profesional sobre todo, humano y cercano a sus pacientes. El médico de cabecera les conoce bien y eso le permite tomar decisiones mucho más adecuadas al caso que si no fuera así. A todo el mundo le gusta cuando va al médico que sea siempre el mismo porque es el que le conoce.

Pues bien, se da la circunstancia de que los que mandan y que saben poco de médicos de familia, de Centros de Salud y de la sanidad pública porque no la usan, están destruyendo este sistema que tan bien valorado está por la gente.

Si la cosa continúa a este ritmo pronto los médicos de cabecera desaparecerán tal cual o su figura quedará reducida a algo simbólico. ¿Saben ustedes por qué dicen que hacen falta médicos en España? Médicos hay, si no los hubiera, dejarían a más gente estudiar la carrera y listo. El problema es que hay mucha gente que quiere estudiar Medicina, pero nadie quiere ser médico de cabecera. No hay más que echar una ojeada estos días a las elecciones de los licenciados que escogen una especialidad después de haber hecho el examen MIR.

¿Por qué? Las Consejerías de Salud de todas las Comunidades Autónomas, con independencia de su signo político, maltratan de sobremanera a sus médicos de cabecera.

Les dan 5 minutos por paciente (en lo que el paciente entra, se le saluda, se la da la mano, se sienta y cuenta lo que le pasa, ya se han ido 4; y todavía queda explorarle, decidir el diagnóstico, poner el tratamiento, darle las recetas, a lo mejor la baja, a lo mejor pedirle alguna prueba, revisar sus problemas pasados, revisar la medicación que toma…), unas listas de hasta 50 y 60 pacientes diarios, les tienen sometidos a múltiples tareas burocráticas, tienen que realizar las visitas a domicilio y las urgencias que se presenten…

Así es imposible atender bien a tu gente, así es fácil que se te pase algo gordo, que le pase algo a algún paciente por no disponer de las condiciones adecuadas para trabajar. Cuando las cosas pasan, llegan los lamentos. No sólo es que un día ocurra una desgracia en este sentido, sino que los médicos de familia quieren dar una atención de calidad, en las condiciones que se merece la población que paga con sus impuestos.

Los médicos más mayores cuentan que siempre se han sentido identificados con su trabajo, pero que ahora hay una distancia insalvable entre ellos y sus jefes, que no son sensibles a las propuestas de mejora y que parecen vivir en otro planeta.

La situación de los médicos de cabecera jóvenes es aún más preocupante. Obligados durante los primeros diez años de ejercicio profesional a ir de acá para allá. Contratos de días en distintos centros de salud, algunos de semanas en los que procuran cogerte hasta el viernes para no pagarte el fin de semana. Inestabilidad, precariedad. La mayor parte de ellos optan por dejarlo y volverse a presentar al MIR para hacer otra especialidad, o se van a trabajar a las urgencias de los hospitales, o a otro tipo de unidades, como las de atención domiciliaria o de emergencia, o al extranjero…

Ésa es la verdadera razón por la que no hay médicos en España. La medicina de familia se resquebraja, señores.

El día 12 de Abril es el Día Mundial de la Atención Primaria y los mandamases de turno del gremio se harán la foto con los políticos de turno, pero la realidad no se construye de arriba a abajo, sino de abajo a arriba.

Los profesionales están motivados, quieren cambiar las cosas por ustedes, porque les importan, como en el eslogan, las personas. Pero se ve que solos no pueden. La Administración en forma de Consejería de Comunidad Autónoma o de Ministerio de Sanidad no es sensible, nunca lo fue, a sus peticiones. Por eso necesitan su ayuda. Esta vez los médicos les piden ayuda a ustedes, para llamar la atención de los que mandan.

Por Roberto Sánchez Sánchez. Médico residente de cuarto año de Medicina Familiar y Comunitaria. Centro de Salud Prosperidad. Madrid

Grandioso Lipdub

http://hortensiasysalud.blogspot.com/2011/04/12-de-abril-dia-de-la-atencion-primaria.html?spref=fb

Con su correspondiente Making off

http://www.youtube.com/watch?v=7ZlEQRA3PO4

y...

http://vicentebaos.blogspot.com/2011/04/el-dia-de-la-atencion-primaria-mas.html?spref=fb

http://medicocritico.blogspot.com/2011/04/llame-la-puerta-ya-no-saldremos-llamar.html

http://rafabravo.wordpress.com/2011/04/12/en-atencion-primaria-prima-la-atencion/

http://lasala3.wordpress.com/2011/04/12/hoy-es-el-dia-de-la-atencion-primaria-diap12/

http://pelladegofio.blogspot.com/2011/04/llame-la-puerta-ya-no-saldremos-llamar.html

martes, 5 de abril de 2011

TOMÁS ZAPATA. LA MATERIA DE LA QUE ESTÁN HECHOS LOS SUEÑOS NO ES GASEOSA, SINO SÓLIDA.

Entré en su casa por el centro de la tierra, otrora recibidor. A cada lado del pasillo se abría cada una de las habitaciones, como cada uno de los continentes. Lo sé porque cada una estaba pintada de un color. Curioseé por las habitaciones de cada uno de los niños que se relacionaban entre sí como lo hacen las placas tectónicas. A veces tenían alguna falla entre ellos. Entré en el baño a echar una meada y me dejé deleitar por el blanco del paisaje kárstico del que caían chorros de agua de los grifos, consecuencia del deshielo. El cambio climático parece que no, pero va haciendo su trabajo. Sabía que estábamos en una nueva glaciación porque salía humo del pis.

Su habitación era África, porque estaba pintada de naranja. A la terrumbre y a la desolación de los desiertos siempre le ha ido bien el naranja. Había una puerta que estaba cerrada y supe de pronto que había un continente por descubrir, lo que me compungió de sobremanera, y me hizo migrar de nuevo hacia el karst rápidamente, porque con ese descubrimiento a cuestas me costaba ser continente en ese nuevo continente.

Pensé si esa línea que separaba el corredor del nuevo continente (antes llamado América) no sería la línea que separaba Alcobendas de San Sebastián de los Reyes, si no sería otra frontera entre la realidad y los sueños, si no sería otro estrecho de Gibraltar, otro Barajas, otra Tijuana, otro Kirkenes; si no sería otra epidermis para separarnos del mundo, si no sería otro tabique, otra mediana, otra desviación estándar. Pensé si ese corredor, allí, en medio del naranja no sería otro corredor de la muerte. Abrí los ojos y un africano me Asía fuertemente en un movimiento armónico simple. El 191 había llegado a Plaza de Castilla.



TOMÁS ZAPATA. LA MATERIA DE LA QUE ESTÁN HECHOS LOS SUEÑOS NO ES GASEOSA, SINO SÓLIDA. from Roberto Sánchez on Vimeo.