domingo, 6 de marzo de 2011

UNA PALABRA NUESTRA

Hoy echa a andar “Una palabra nuestra”.

“Una palabra nuestra” es un proyecto de Raquel Gómez Bravo y Roberto Sánchez para “Una palabra tuya bastará para sanarme”, que nace con el objeto de darle voz a los sin voz de la Atención Primaria, mediante el formato de la videoentrevista fundamentalmente.

“Una palabra nuestra” es un proyecto de vida. Nosotros aceptamos, en nuestra condición de fracasados vitales, que el mundo puede cambiarse y que la Atención Primaria puede cambiarse, y que la mejor manera de cambiar el mundo es cambiar la Atención Primaria, porque no hay nada sobre la faz de la tierra que reproduzca mejor el mundo a escala y lo que necesita para cambiar, que la Atención Primaria.

Para crear este movimiento podíamos habernos arrimado sin problemas a la industria farmacéutica (“la industria lo infiltra todo, todo, todo... y el que esté libre de pecado que tire la primera piedra”... Jesucristo Gérvas dixit). Nos las hubiéramos arreglado para que nos hubieran “prestado” una buena cámara (en los Centros de Salud “prestan” microoondas del ITB, que te lo hacen en 4 minutos y máquinas que te hacen hemoglobinas glicosilada capilares en 5) o incluso para que nos viniera a solucionar el problema técnico una buena productora.
Pero hemos decidido calentar la leche en el cazo y hacer grabaciones amateur, porque pensamos que es lo más honesto para nuestros pacientes y para nosotros mismos.
El mejor video de la historia de YouTube se hizo con un móvil. El segundo mejor también.

Así que no nos juzguéis en términos de calidad técnica aunque intentemos ofreceros la mejor. Subir los volúmenes, que nosotros intentaremos hablar alto para que se nos oiga en la profesión y en la sociedad, abrir los corazones, buscar entre la cubierta y el forro del libro que os estáis leyendo la arena del último verano, inventaros la vida de vuestro compañero de asiento en el metro, o si no mejor, pedirle que os la cuente y acabar revolcándoos con él en un parque antes de la hora del almuerzo, acudiendo después a vuestro médico para decirle que habéis tenido diarrea, discreta mucosidad nasal, nomehepuestoeltermómetroperoyocreoquehetenidoalgodefiebre y sentir que el tiempo pasa, y que este día y este momento son irrepetibles.

Si los pacientes supieran lo que los médicos de familia hacemos y estamos dispuestos a hacer por ellos, quizá la reforma de la Atención Primaria pudiera ser posible.

Y vosotros ... ¿estáis ahí?

MÉDICOS DE FAMILIA SALTANDO A LAS REDES SOCIALES.

El Doctor Salvador Casado imparte una clase magistral y sienta cátedra en un pasillo en presencia de Epi (José Franciso Ávila de Tomás), Clara Benedicto, José Andrés Llamas y un servidor de ustedes.





Este post está dedicado a Pilar del Río, médico de familia en Valladolid que escribió esto en MEDFAM.

Juan,
dices en tu correo que "después de aconsejar cosas simples para mejorar la seguridad del paciente, del estilo de no recibir a los representantes..."
Me alegro de oírselo decir a alguien porque esta semana he tenido un "auto-raca-raca" en torno a este tema. Me explico , llevo más de 2 años que no recibo visitadores, las razones son varias y largas de explicar, una de ellas es el contacto con MEDFAM donde estoy adquiriendo conocimientos de primera mano sin humos industriales ; otra es que gracias a la escuela de idiomas , a la que llevo yendo desde hace 6 años ,ya me manejo a mis 47 con el inglés más o menos ; ) ....
Voy al grano:
Tenemos ecógrafo en el Centro de Salud y ,hasta ahora, todos los cursos de formación me los ha financiado mi empresa ( SACYL). Estos días ha habido un buen curso de Ecografía en Valladolid al que han ido invitados por el laboratorio que lo organizaba mis compañeras. Yo no he tenido acceso. Ni siquiera la oportunidad de pedir a mi empresa que me lo pagara porque el derecho de admisión estaba reservado.Y me siento mal. Me hubiera apetecido un montón, los ponentes eran de primera línea y el curso de un montón de horas; pero yo no era cliente en ficha por no recibir al vendedor y ,a pesar de que receto medicinas de ese laboratorio, me he quedado con los dientes largos.... y sin curso!
Me siento como un bicho raro. Los tratos con los visitadores están tan imbricados en nuestra práctica clínica que nos tienen cogidos por los cataplines y lo que más me fastidia es que yo sabiendo lo que sé y con el trayecto consciente que estoy llevando para evitar los contactos con los representantes añore esos cursos a los que no tengo acceso ¿ o se me hacen más apetecibles quizá por éso? ¿ o es que he tenido un día malo? ¿ o es que estoy trabajando demasiado? ¿ o es la perimenopausia ?
Vamos, que no me extraña que los compañeros se vendan al capital porque a veces la independencia te deja con cara de gilipollas.
Un saludo y gracias por leer ésto
Pilar del Río. C.S. Huerta del Rey. Valladolid

4 comentarios:

J. A. Gil Campoy dijo...

No te sientas como un bicho raro, es que lo eres, de manera que desprecias a alguien y pretendes que ese alguien te invite.
Me parece muy fuerte.

Salvador Casado dijo...

Ánimo con la iniciativa, hay que buscar nuevos lenguajes, nuevas formas de contar las cosas. Necesitamos recurrir a la imagen.

Os deseo lo mejora para este proyecto.

Pilar del Río dijo...

J.A.,
no me he explicado. Yo no pretendo que me inviten, sé que no lo harán, lo que he querido decir es cómo me he sentido por ello, un sentimiento que no me esperaba tener. Y es ese sentimiento lo que he querido compartir ,el precio que pago por mi decisión. No te quedes en la superficie de la anécdota.
No desprecio a nadie. Que no reciba a los visitadores no quiere decir que los desprecie. Ellos hacen su trabajo, de acuerdo, pero también los echadores de cartas hacen el suyo y yo no acudo a ellos!
Firmado: Bichoraro

Anónimo dijo...

Desde luego, el problema no son los representantes sino el marketing. La presión de la propaganda es mayor cuanto menor es el interés del medicamento para el paciente. A peor medicamento, más marketing.
No recibir a los representantes, como no asistir a los cursos de "formación" es una medida de seguridad para el paciente, es una forma que tiene el médico de defender a sus pacientes.
Los pacientes pueden hacer por su seguridad, por ejemplo observando si el médico se lava las manos tras explorarles, o si recibe a representantes, y actuando en consecuencia.
La seguridad del paciente no es una anécdota, pues en ello les va la vida y la salud.
Juan Gérvas
jgervasc@meditex.es