sábado, 20 de noviembre de 2010

DINERO SUCIO

Excelentísima Ministra de Sanidad:

Ruego escuche a este médico residente de cabecera, que intenta proporcionar a sus pacientes una atención digna, humana y científica, y para ello intenta actualizar sus conocimientos día a día. Este deber y derecho a la formación continuada se encuentra regulado por Ley. Sin embargo, esta formación, lejos de ser gratuita, tiene un precio desorbitado. Asistir a un congreso, por ejemplo, cuesta unos 500 euros, precio que resulta de la turbia influencia de la industria farmacéutica. Algunos de mis compañeros para ir, aceptan la financiación de la inscripción, vuelo y hotel de cuatro estrellas que ofrecen los laboratorios farmacéuticos. Yo, Ministra, desconozco lo que ellos les dan a cambio. Pero lo que sé es que yo no estoy dispuesto a aceptar ese soborno porque sería una traición a mis pacientes y a mí mismo. El año que viene la Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria celebra su reunión anual y le escribo porque quiero que el Ministerio del cual usted ha comenzado a estar al frente abone mi inscripción. Quedo a su disposición. Un saludo.

Instrucciones de uso: puede ponerse este vídeo si se quiere leer con música de fondo.


Miguel Jara, periodista sanitario, se hizo eco de la misiva y repercusiones: