martes, 6 de julio de 2010

LAS NOVIAS DE LA MUERTE

Apéndice (retrocecal): No existe sobre la faz de la tierra una enfermedad tan democrática como el cáncer, que acaba por igual con ricos y pobres. Los hospitales privados no cuentan entre los servicios que ofrecen a sus clientes con servicios de paliativos. ¿Por qué será? A lo mejor el paciente al que no se le dan caros tratamientos de cirugía/quimio/radio, que ya no es carne de pruebas de imagen, que hay que ir a ver muy a menudo y dedicarle tiempo, ya no sale rentable. Muy pocos oncólogos privados se interesan después del fracaso del tratamiento activo, por sus clientes, aunque sea con una triste llamada, carajo.

3 comentarios:

lobobailon dijo...

¡¡Qué grande, Rober!! Me ha gustado mucho cómo lo cuentas.
Un abrazo!

anabalcarce dijo...

después de la sentencia de muerte por lo general los profesionales esquivan al paciente y su familia como papa caliente, el diagnostico de cáncer es para el enfermo y su familia, todo se desbarata el mundo se cae y quedan solitos y su alma...el oncologo va esfumándose de a poquito y se escusa detrás del yo le hable...fui sincero con los tiempos...en fin...

Una paciente dijo...

No tengo ni idea de medicina, pero me gusta lo que dices.