jueves, 10 de abril de 2014

LAS COSAS DE PALACIO VAN DESPACIO.

Confesamos hallarnos estupefactos como médicos ante la convocatoria del acto “¿La Menopausia/Andropausia y ahora qué?, patrocinado por el Instituto de la Mujer y el Ministerio de Sanidad de España y organizado por Ella y el abanico.

En dicho acto intervendrá entre otros el ginecólogo Santiago Palacios, conocido defensor en su momento de las “bondades” de la Terapia Hormonal Sustitutiva
Sin ir más lejos, podemos leer en la página web del ciclo una entrevista en la que minimiza los riesgos de dicho tratamiento. “Desgraciadamente, se prescriben pocas hormonas, hay mucho miedo”, dice.

En la década de los 90 se anunció esta terapia como un bálsamo para los síntomas menopáusicos, y se lanzó una brutal campaña de marketing por parte de la Industria Farmacéutica, con lo que se generalizó el uso muy rápidamente a pesar de que los estudios en los que se apoyaba la eficacia y la seguridad del tratamiento eran débiles. Lo usaron el 40% de las mujeres menopáusicas estadounidenses, el 30% de las europeas y el 15% de las españolas. Entre las virtudes que publicitaban los ginecólogos y las farmacéuticas estaban el alivio de los sofocos, evitar las fracturas de hueso y disminuir el riesgo de sufrir infarto al corazón.

A partir de 2002 se comenzó a observar en estudios más rigurosos que los beneficios no eran tales ni tantos, y que el uso de la terapia conllevaba muy importantes perjuicios.

Resulta que el tratamiento no sólo no disminuye el riesgo de tener un infarto al corazón sino que lo aumenta. Aumenta el riesgo de tener una embolia pulmonar y trombos en las piernas. Aumenta el riesgo de tener cáncer de mama (20.000 casos de cáncer de mama en Reino Unido en 10 años). Aumenta el riesgo de tener infarto cerebral.

Se publicitó que el tratamiento protege frente a la enfermedad de Alzheimer, cuando no es cierto.

En el lado positivo, se ha visto que la terapia disminuye el riesgo de fractura y ha demostrado disminuir el riesgo de cáncer de colon. En el primer caso hacer notar que el riesgo de fractura es muy bajo en las mujeres en edad menopáusica, y en el segundo que el porcentaje en el que disminuye el cáncer de colon no es un aspecto que debamos tener en cuenta para fomentar su uso, comparándolo con todos los demás perjuicios que origina.

Este tratamiento ha demostrado mejorar los sofocos, la atrofia de los genitales. No tiene ninguna utilidad sobre la irritabilidad, depresión, insomnio, memoria, dolores musculares, pérdida de apetito sexual o incontinencia urinaria.

En otro orden de cosas, no hay evidencia científica que avale la utilidad de la soja, homeopatía u otros productos de herbolario para mitigar los síntomas de la menopausia que se anuncian profusamente en la página web de los organizadores del evento que además copatrocinan con el Ministerio, esta peculiar mesa redonda.

Por lo expuesto, no consideramos que la organización de esta mesa redonda vaya a ayudar a las mujeres a vivir la menopausia como una etapa natural y feliz de la vida, lo que parece ser el objetivo de la mesa, sino a contribuir a la medicalización antes y comercialización ahora de un proceso natural en la vida de la mujer.

Rafael Bravo y Roberto Sánchez. Médicos de familia.

viernes, 21 de marzo de 2014

¿HASTA DÓNDE LLEGA LA PLURALIDAD EN LOS COLEGIOS DE MÉDICOS?

En un Colegio de Médicos se convocaban unas jornadas acerca del final de la vida y sus problemas.

La primera charla la daba un oncólogo acerca de “El debate actual sobre la eutanasia”, la segunda un médico de paliativos acerca de “El encarnizamiento terapéutico, la sedación y el testamento vital”. La tercera la daba un Prior (Superior o prelado ordinario de un convento; en algunos obispados párroco o cura)  y teólogo con el siguiente título: “El cristiano ante la muerte”.

Del caso no  me parecían apropiadas varias cosas.

1)     Que algo que queda dentro del ámbito privado (la religión) se expresara en una convocatoria de un acto público en sede colegial.
2)      Que un acto científico, o al menos médico, se mezclara con una profesión de fe.

Puedo aceptar y acepto que el final de la vida conlleve una importante espiritualidad, que no es lo mismo que religiosidad. También acepto que hay mucha gente que lo viva con religiosidad, pero dudo que ese ciclo de charlas y que un Colegio de Médicos sea el sitio apropiado para alumbrar las peculiaridades del afrontamiento de la muerte desde el punto de vista cristiano.

Es como si se quisiera dar catequesis en un Colegio de Médicos.

También entiendo que en ocasiones el Colegio no organiza todas las actividades, sino que otros las organizan y éstos las evalúan y las permiten, dado el caso.

Es cierto que aunque parece, no es lo mismo organizarlo (proposición activa) que tolerarlo (pasiva).

También entiendo que en un Colegio de Médicos no sólo se organizan actividades científicas, sino también culturales, sociales, artísticas…

También entiendo que el Colegio de Médicos es un sitio “plural”.

Los Colegios están abiertos a otros tipos de actividades como las de Asociaciones de Pacientes o a actividades de laboratorios farmacéuticos. La pluralidad.

Yo tengo muchas dudas en este tema y mi visión expresa varios matices, pero hay algo que no me encaja.

Primero, lo que yo llamo la permeabilidad del lobby. ¿Aceptarían una charla después de esas dos que se llamara “El musulmán ante la muerte”? ¿Sería relevante y pertinente? Seguro que dirían que sí, pero nadie va a organizar esa charla. Como la de “El ateo ante la muerte”. La sociedad no tiene el tiempo, las ganas (muchas veces las ganas se pagan con dinero o influencia) ni el dinero para contraprogramar a un grupo de presión.

Nadie se programa una charla con sus medios, por ejemplo, para desdecir a la Industria Farmacéutica. Bueno, casi nadie.

Al final el que tiene el poder es el único influyente, y el que lo permite es permeable a esa influencia, y cómplice de ella.

En el caso de la Industria Farmacéutica me parece mucho más grave aún.

Las enseñanzas de la Iglesia católica no son malas para la salud, aunque lo sean para los derechos civiles de las personas.

Las de la Industria Farmacéutica sí que son muy dañinas para la salud, para la Medicina, para la formación de los jóvenes médicos y profundamente lesivas para la sostenibilidad de la Sanidad Pública.

Las enseñanzas de desinformación continuada de la Industria son la antiMedicina.

El marketing de la Industria Farmacéutica crea efectos secundarios evitables y muertes de pacientes evitables.

Y campan como Pedro por su casa en el caso de los Colegios de Médicos españoles, organizando videoconferencias y charlas más o menos encubiertas bajo su influencia.

¿Todo es válido en esas casas? ¿Todos son bienvenidos en nombre de la pluralidad? ¿A parte del contenido no influye también la pertinencia a la hora de exponer en esa casa de todos?

¿Está bien que se organicen cursos de Homeopatía, de Reiki, de Medicina Biorreguladora que contravienen totalmente el método científico y la ciencia?

Sus organizadores probablemente superpongan la legitimidad para hacerlo a la de la un párroco.

¿Está bien que den el Pregón Médico de la Semana Santa?

¿Hasta dónde llega la pluralidad, los límites y la responsabilidad corporativa en los Colegios de Médicos?



sábado, 15 de marzo de 2014

LÍMITES ALTOS DE LA NORMALIDAD.

Celestino Cronodose es un “escritor” que tengo en la consulta. El día que le pregunté que a qué se dedicaba y me dijo que era escritor me di cuenta de que me mentía, porque un escritor de verdad nunca se revela como tal; es como un policía que espía terroristas, no lo van diciendo por ahí así como así. Luego reparé en que quizá no es que me mintiera, sino que él se pensaba que era escritor y no lo era en realidad, lo que me preocupaba aún más y me hacía compadecerle fuertemente, por lo que aunque yo supiera perfectamente que no era escritor, hacía que me lo creía y asentía a la condición profesional por él establecida, con lo que regresábamos al punto de partida.

Me recordaba la etiqueta de escritor a la de experto. La condición de escritor es tan falsa como la de experto, porque siempre te la dan otros, y casi siempre de manera interesada. Ambas etiquetas son verídicas cuando te las otorga la sociedad en su conjunto de manera estable en el tiempo, y no un particular, y menos un lobby. La de experto en Medicina te la da la Industria Farmacéutica o una tapadera de la Industria Farmacéutica (Sociedad Científica), mientras hables bien de los productos que ellos venden, claro. La Industria Farmacéutica nunca reconoce como experto a alguien que vaya en contra de sus propios intereses, si acaso solamente como disidente, inconsciente o irresponsable. La Industria Farmacéutica presenta al experto a la prensa y a la sociedad como una célula presentadora de antígeno hace lo propio con éste. La Industria Farmacéutica se diferencia de la célula en que nunca reconoce lo propio como extraño.

Evidentemente lo primero que hice fue espiar a Celes en el Google a ver qué había escrito. Pensé que conocer el alma de mi paciente me ayudaría a recomponerla. Confirmé que me mentía y que no había escrito nada, por lo que me sentí aliviado por mis certeras sospechas. Luego reparé en que quizá era un escritor de ésos en guerra consigo mismo que no es capaz de escribir una sola línea aunque lo intente con tesón, lo que sí que lo convertiría instantáneamente y sin lugar a dudas en un escritor de verdad.

A veces, por profundizar en las características biopsicosociales de algunos pacientes difíciles me hago un perfil falso de Badoo del sexo contrario y los contacto por la página, para intercambiar algunas impresiones que me son muy útiles de cara a la entrevista semiestructurada, aunque no sé si Borrell aprobaría este tipo de abordaje.

El caso es que Celes era hipotiroideo y según la temporada o el capítulo, me pedía que le consiguiera con una adecuada pauta de Levotiroxina una TSH normal, pero en el límite alto de la normalidad. Me decía que esta ligera inclinación hacia un estado hipotirodeo manteniéndose dentro de la normalidad le propiciaba un pequeño letargo y una mínima distancia de la realidad, que al igual que la fiebre, la resaca y el hachís, le hacía ver las cosas de una manera tal que las palabras brotaban casi solas.

Los niveles de TSH del tipo eran realmente fluctuantes y no daba vida de ellos, no sé si tomaba soja o qué.

Según en qué momentos me decía que quería escribir algo más alegre y me se inventaba una epicondilitis para que le infiltrara un Celestone Cronodose. Decía que con el corticoide depot alcanzaba un estado semejante a la manía con el que podía recrearse en historias realmente ricas y floridas (ideales para los artículos de primavera y verano, decía, donde a la gente no le gustaba leer de cosas tristes ni complejas). Yo hacía como que le aceptaba el diagnóstico, pero para que no se le abriera la piel del codo en abanico de tanto corticoide a veces se lo pinchaba en el culo y le decía que era lo mismo. 

No sé a quién escuché una vez que midió las diferencias en mejoría de infiltrar localmente una articulación y pinchar el mismo fármaco en el culo cuando había un problema articular, y que éstas eran mínimas.

Celes tenía mucha fe en mi y en mis indi(ca)ciones. Una vez, cuando yo empezaba en esa consulta me llevó a su padre (que tenía una demencia avanzada) porque sufría de una agitación que no podía con ella, y que le estaba desesperando a él y al paciente por completo. Se había probado con benzos y haloperidol, sin éxito debido al escaso efecto o a efectos paradójicos. Yo le puse Risperidona y algún otro neuroléptico que ahora no recuerdo. Y nada. La enfermera me aconsejó que usara un fármaco fuera de indicación de ficha técnica y como no sabía qué hacer lo acepté. Como me dijo le puse un Modecate a la desesperada (un antipsicótico intramuscular retard) y el paciente estuvo más suave que un guante, hasta el momento de fallecer.

Me gustaría cerrar esta historia de una manera más original, pero ni puedo ni sé, ya que yo tampoco soy, como Celes, escritor. Y aunque lo fuera no se lo diría a ustedes, porque en ese mismo momento dejaría de serlo.


jueves, 27 de febrero de 2014

(F)RIGIDECES Y FLEXIBILIDADES

Érase una vez un celador que trabajaba en un Centro de Salud periurbano, en la zona norte de una ciudad pequeña, haciendo guardias de Atención Primaria.

Tenía la plaza en propiedad y su labor era recibir a los pacientes, preguntarles someramente qué les sucedía por si tenía que activar algún circuito excepcional, pedirles la tarjeta sanitaria, consignar los datos en un libro de registro, consignar los datos en la parte de la historia clínica destinada a datos administrativos y avisar al facultativo responsable de la atención de ese paciente. Estaba él solo, así que por las noches, por ejemplo, recibía a cada paciente que viniera.

La población tributaria de la atención que prestaba ese punto de guardia era de unos 10.000 pacientes.

Vino después la reestructuración. Ya se sabe que la palabra reestructuración no suele traer cosas buenas, al igual que la palabra reformas.

Decidieron que a partir de ahora él ya no iba a prestar sus servicios en ese punto, sino en un punto centralizado de toda la ciudad, donde la población tributaria de atención era de 65.000 personas. Seguía estando él solo para atender a cada paciente que entrara por la puerta.

-        Pero… si yo había sacado mi plaza para hacer ese trabajo en ese lugar, ¿por qué tengo ahora que trabajar 6 veces más por el mismo sueldo en un sitio diferente? – se preguntaba-.

A parte de eso le dijeron que le iban a poner un ordenador para realizar sus labores con un programa informático. Él era una persona mayor y jamás había tocado un ordenador, no sabía.

-        De acuerdo –les dijo-, yo aprendo a manejar el ordenador y a hacer lo que decís, pero la labor informática no es propia de un celador sino de un Administrativo, con otra categoría salarial, mayor.

Le dijeron que no le iban a pagar más de ninguna de las maneras.


A hacer cumplir las condiciones de trabajo pactadas en un contrato laboral y no aceptar que te meen en la cara es lo que se llama rigidez.

Lo que Bengoa, Lasquetty y otros “directivos de la salud” llaman rigidez.

Ser súbdito y aceptar que hagan con tu sueldo y tus responsabilidades en el trabajo lo que al gerente de turno le venga en gana es lo que se conoce como flexibilidad.

miércoles, 19 de febrero de 2014

MEDIPULACIÓN

El telediario de Televisión Española se ha transformado en un campo de manipulación informativa en el que se utilizan distintas herramientas periodísticas de diferente índole e intensidad, que le han llevado desde la cualidad de “bueno” antes de que entrara Somoano (director de informativos) a “pasable” a “intragable”.

 – No lo veas -, dirá usted.

Tiene razón, pero esa televisión es pública y tengo derecho a que lo que se emita sea por lo menos decente y no insultante para la inteligencia.

La crónica de hoy de noticias en salud es en entrega triple:

1.       1. Hoy han pillado a Francisco Granados, exsecretario general del PP de Madrí, una cuenta en Suiza que tuvo de 1996 a 2000. La información del Telediario no empieza: Francisco Granados tuvo una cuenta en Suiza, sino “Francisco Granados ha negado que haya mantenido una cuenta en Suiza mientras ha ocupado cargos públicos” lo que contrasta con la información que ofrece El País “Francisco Granados admite que tuvo una cuenta en Suiza entre los años 1996 y 2000”. Granados obtuvo su primer cargo público (Alcalde de Valdemoro) el 4 de Julio de 1999. O la de El Mundo: Granados admite que tuvo una cuenta en Suiza entre 1996 y 2000, cuando ya se dedicaba a la política. 
No obstante, para el telediario de TVE, no es noticia importante que un político tuviera el dinero en Suiza (aunque sé que puede ser legal en determinados casos), sino que no lo tuvo cuando era cargo público, aunque precisamente ésto también es mentira.

Lo cachondo de todo es que entre las imágenes que sacaron en el telediario de fondo de Granados, se ve que lo confundieron con Lasquetty por lo de las chafas y el pelito rizadín y repeinado para atrás con la gomina y le sacaron a él. Jaajaja Minuto 16.20



2      2.  (31.40) El telediario ofrece la noticia de que una paciente ha denunciado a la Consellería de Sanidad por un contagio accidental de hepatitis C en el hospital de Marina Baixa de Villajoyosa (Alicante) en 2011. En realidad se contagiaron otras 9 personas más, y se hizo un informe del caso por parte de los servicios epidemiológicos de la Consellería que se ocultó  o no se sacó a la luz o dígase como se quiera en Agosto de 2013.

Lo curioso del asunto es que después de dar esta información, sin solución de continuidad se enlaza en imágenes y en narración con esta otra:

“… la Generalitat Valenciana elaboró un informen Agosto de 2013 en el que reconoce la existencia de los casos. Hoy mismo 600 expertos reunidos en Madrid han destacado los últimos avances en la lucha contra esta enfermedad”.

Y se ponen a hablar de un congreso celebrado en el día de hoy en el que se presentan nuevos antivirales.

Es como… bueno, pues ya que estamos… O quizá se pueda interpretar como una manera de atenuar el putadón que significa que te contagien esa enfermedad. “Bué, si ahora hay unos fármacos nuevos que ya verás qué bien”  

Si yo fuera víctima de ese error sanitario (y sin serlo, por ponerme en el lugar del otro) me dolería mucho que se ofreciera la información sobre una negligencia con esa frivolidad, esa alegría y esa falta de respeto.

Yo, sinceramente, no creo que se trate de una percepción a la baja de lo que representa la hepatitis C para los periodistas, sino una manera de encubrir la importancia del error.

3   3. (33.00) El telediario se hace eco de un estudio que relaciona un tipo de determinados alimentos con la migraña, teniendo como base fisiopatológica la liberación de histamina.

El estudio es presentado por uno de los mayores manipuladores de la medicina contemporánea de los que tengo conocimiento, el insigne ginecólogo Santiago Palacios, capitán de un chiringuito llamado Insituto Palacios, y fiel aliado de la industria farmacéutica y alimentaria.


Las conclusiones del estudio son refutadas por la Sociedad Española de Neurología y su Coordinador del Grupo de Estudio de Cefaleas, David Ezpeleta, que dice que el estudio no tiene validez hasta que no se publique en alguna revista científica, y que dice que “el porcentaje de pacientes que reconocen alimentos que siempre les producen crisis de migraña no es tan alto como se suele decir sino que aproximadamente ronda entre un 10 y un 15%”.

Por un lado llama la atención que un estudio de chichinabo como ése salte a la parrilla televisa en horario de máxima audiencia y no salte por ejemplo el estudio de las mamografías la semana pasada (o al menos yo no lo vi, si me equivoco corregídme por favor).

Y por otro lado destaca que sea un estudio que no lo avale ni la sociedad científica del ramo y que tengan que sacar a un alto mando para compensar a Palacios.

Sigue la periodista… “en lo que sí están de acuerdo es en los beneficios de la acupuntura, técnicas de relajación o inyecciones de botox en pacientes crónicos. ¿Sus beneficios?

A continuación Ezpeleta: “Estamos hablado de una reducción de al menos el 50% de los días con migraña en el 70% de los pacientes incluso más”.

Me parecía tan raro esto que le he preguntado a David Ezpeleta por Twiiter.




Así que el dato no se refería a la acupuntura ni a las técnicas de relajación sino a la toxina botulínica, pero en la noticia lo enfangan para que el beneficio que destaca Ezpeleta parezca asociado a las tres.

¿Descuido o intención?

Si fuera la primera vez daría por buena la primera. Pero no.


Voy a hacer como Félix Miguel y no voy a ver la televisión. Pero no sé qué hacer con ella. ¿La querrá él?

lunes, 20 de enero de 2014

LA PREOCUPANTE DERIVA ACIENTÍFICA DE TVE

En el Telediario de TVE de hoy, Edición 15 horas, en relación a la información sobre la gripe se afirma en el minuto 33.00: 

“El Centro de Investigación de Fitoterapia recomienda sustancias naturales como Propóleo o Equinácea”.

Primitivo Ortega, Jefe de Otorrinolaringología del Hospital Universitario de Móstoles afirma: “Que tiene mucho sentido el tomarlo porque favorecen o estimulan nuestro sistema inmunitario, y por otro lado no tienen ningún tipo de contraindicación”. 




A la hora de contrastar estas afirmaciones podemos observar que hay poca precisión en el enunciado.

En el caso de que “mejoren” el sistema inmunitario y ésto pudiera ser comprobado en humanos, ¿significa que prevendrían un cuadro de gripe? ¿Y un cuadro viral catarral? ¿Las sustancias indicadas sirven según los médicos que han hablado para la prevención o para el tratamiento?

Realizé una búsqueda de los estudios acerca de los dos productos y sus acciones frente a cuadros respiratorios, bien virales (en general) o bien en cuadros de gripe.

Equinácea


"Los preparados de Equinácea evaluados son muy diferentes. Hay alguna evidencia de que preparados con partículas aéreas de Equinácea purpúrea podrían ser eficaces en el tratamiento temprano de los resfriados en adultos, pero los resultados no son totalmente consistentes. Los efectos beneficiosos de otras preparaciones de Equinácea y la Equinácea usada para propósitos preventivos quizá exista pero no ha sido demostrada por estudios independientes y rigurosos".

Editorial en Annals Internal of Medicine, Ronald Turner: 

“A pesar de la larga historia y la actual popularidad de Equinácea como un remedio del catarro común, la evidencia científica no es convincente. Estudios de varios preparados de Equinácea han mostrado efectos beneficiosos en el catarro común, pero la calidad metodológica de los mismos hace que su aceptación quede en entredicho”.

“Muchos componentes de Equinácea han sido evaluados y han demostrado tener varios efectos biológicos. La implicación de este hecho en la patogénesis del catarro común, sin embargo, no está clara”. “No está claro que efectos en la respuesta inmunitaria del huésped tengan efecto sobre la severidad de los síntomas”.

Un artículo en El Mundo con fecha Diciembre de 2010, ya alertaba de que todos los estudios que demostraban efectos estadísticamente significativos estaban financiados por los fabricantes y eran de mala o moderada calidad metodológica. 30000 millones de euros se gastan en EEUU al año en este tipo de productos.

El artículo hace referencia al último gran ensayo clínico sobre el tema, publicado en Annals of Internal Medicine que concluye que “la actividad farmacológica de la equinácea probablemente tenga solamente un pequeño beneficio en personas con catarro común. Nuestra interpretación no viene solamente de las tendencias observadas en este ensayo, sino también de los ensayos y de los cautelosamente optimistas metaanálisis. Cualquier beneficio subyacente de la equinácea no es grande y nosotros no pudimos demostrarlo”.

Hay dos metaanálisis sobre el tema:

Uno de el de Schoop, que dice que la Equinácea es efectiva en la prevención de los síntomas del resfriado común, en comparación con placebo. Se necesitan más estudios con poder estadístico adecuado para confirmar este hallazgo. Estudio financiado por el fabricante.

Duras objeciones metodológicas fueron observadas por Von Maxen.

Otro metaanálisis, el de Shah, que concluye que un beneficio en la reducción de la incidencia  y duración del catarro común fue observado, sin embargo estudios de mejor calidad metodológica son necesarios para que la equinácea pueda convertirse en un tratamiento aceptado.

Se han estudiado varias posibles relaciones entre la Equinácea y la exacerbación de enfermedades autoinmunes. 

Propóleo: se realizó una búsqueda en los principales metabuscadores, sumarios de evidencia y bases de datos de estudios como Tripdatabase, NHS evidence, Biblioteca Cochrane Plus, Epistemonikos, Pubmed sin encontrar una sola de referencia de estudio que analizara al propóleo y su influencia en síntomas catarrales, catarro o gripe. Solamente un estudio primario que se analizaba la influencia de varios productos a la vez entre ellos el propóleo, por lo que no era posible individualizar el efecto.

Y la pregunta es: ¿Cómo es posible que una televisión pública, en un telediario que ven millones de personas tenga la osadía de avalar a unos señores que a su vez avalan una terapia con esta débil evidencia científica a su favor? ¿Cómo es posible que sean capaces de inducir gasto económico de las familias en unos productos que no lo merecen, máxime en tiempos de escasez económica? ¿Cómo se puede ser tan irresponsable?

Quízá tenga que ver con que el nuevo gurú asesor de la Televisión Pública y no pública en temas de gripe es Alberto Sacristán

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Asunto
TVE
Programa
Entre todos
Fecha y hora de emisión
16.00
Escribe aquí tu queja o sugerencia
Por favor, dejen de hacer soflamas tan peligrosas como sustituir las vacunas de los niños (esas que debería incluir la seguridad social) por remedios homeopáticos. Les recuerdo que en España es DELITO anunciar remedios milagrosos que no funcionan, cosa que ya han hecho multitud de estamentos sobre la homeopatía. Estan jugando con la salud de muchos niños de este país.


Estimada espectadora: entendemos la polémica y controversia que tiene este tipo de terapias. Pero igualmente es cierto que hay miles de médicos en nuestro país que defienden la homeopatía por su efectividad frente a distintos trastornos orgánicos. Hay una corriente terapéutica representada por una federación española de MÉDICOS, que defienden  la homeopatía como un  remedio médico COMPLEMENTARIO que cuenta con la suficiente experiencia clínica.
Le recuerdo que productos homeopáticos tienen absoluta validez legal, se adquieren en establecimientos de farmacia y se administran solo tras el debido diagnóstico médico.
Saludos.

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13-11-06 TVE La mañana de la 1 - Equinacea y própolis from COM SALUD on Vimeo.




13-06-17 TVE Canarias Más Canarias - Sobrepeso from COM SALUD on Vimeo.

martes, 14 de enero de 2014

VIDAS LINEALES.


Por Roberto Sánchez. Médico de familia. Madrid. Salamanca. (España).

Siempre me ha gustado la gente que trabaja de noche. Es gente oscura. Con cosas que contar. Está claro que las enfermeras del turno de noche son más interesantes que las del turno de mañana. Está claro que se cotillea mucho más de los médicos de urgencias del turno de noche que del de mañana.

Los trabajadores sanitarios nocturnos a menudo van sin afeitar y arrastran historias turbias. Fuman en cuartos que habilitan ellos mismos para tal propósito y tienen un carácter difícil. Tú despiertas a uno de éstos aunque sea porque ha venido un infarto y te puedes preparar.

De las pocas cosas que me gustaban de ser médico en el hospital era trasnochar. Y ver amanecer con los ojos rojos de las lentillas. Empecé a entender que la resaca se debía en gran parte a la deprivación de sueño. El papel del alcohol en la misma está claramente sobrevalorado.

Después de acabar la residencia pasé un tiempo dando tumbos y dejándome arrastrar por algunos caminos equivocados. Había llevado una vida lineal y ejemplar durante muchos años y me apetecía echarme a perder.

Había ahorrado mucho dinero en aquellos años lineales, porque la vida en estas circunstancias laborales de rutina necesita de unos gastos fijos, pero asumibles. Por tanto ahora no necesitaba dinero, pero necesitaba divertirme un poco. El problema está en que ni los padres ni la sociedad (ese padre macroestructural) ven bien que no tengas ingresos. Puedes gastar en cosas innecesarias, pero no ingresar no está aceptado hoy día.

Tenía que buscar un trabajo y no sabía cuál. Yo quería de teleoperador y si no de repartidor de pizzas, porque en la vida había llamado a muchas puertas y nunca me habían dejado pasar del recibidor. Pero cuando lo conté en una comida familiar mi madre rompió a llorar y no hay una vida realizada que valga, con una madre descontenta.

Luego comencé a pensar que era el momento de empezar a trabajar por la noche. A mí la noche me gusta hasta las 5 o así. Luego, cuando ya torna el nuevo día no me interesa lo más mínimo. Igual les pasa a algunos médicos, que les interesa el enfermo en el diagnóstico y en las primeras fases del tratamiento, pero cuando la enfermedad muestra que se lo va a ir llevando ya no.

Por otro lado, había algo de los hospitales y de los cuidados sanitarios que me atraía fuertemente. No quería perder ese micromundo. Cada vez se me parecían más los hospitales a los centros comerciales o a los parques temáticos o cualquier otra estructura policlínica en este sentido.

Un día, en una farola (los tablones de anuncios de la calle) leí un anuncio de una mujer que se ofrecía para cuidar ancianos por la noche. Pensé que ese trabajo aglutinaba todas mis ambiciones. Quedé con ella para conocer qué es lo que debía ofrecer a mis clientes. Me hice pasar por el hijo de un enfermo. Creía que lo iba a hacer bien, pues mi padre tiene una artrosis en la cadera muy importante. Como siga así le van a tener que poner una prótesis. Creo que la cuidadora también llevaba prótesis, era de Brasil y decía que cobraba 60 la noche.

Lo que más difícil me parecía para optar al puesto de cuidador era hacer valer mi condición de médico, sacándole partido a mi posición sin levantar recelos por trabajar en algo tan disparatadamente dispar, tan por debajo de mi formación y posibilidades. Decidí finalmente hacerme pasar por auxiliar de clínica, porque no acababa de verlo claro.

Me entrevisté con un hijo que tenía barba de tres días, que me dijo que no podía cuidar a su padre porque trabajaba en el turno de noche de un servicio de urgencias, como enfermero. Yo supe desde el primer momento que estaba mintiendo, porque todos los enfermeros varones que conozco yo tienen menos de 40 años. Le dije: ¿Y tú siendo enfermero no te puedes llevar a tu padre a la urgencia y hacértelo pasar todas las noches por un enfermo más? Y me respondió: Ya lo he intentado, pero siempre hay algún residente que dice que no presenta patología urgente en el momento actual y que como mucho me lo ingresa para estudio. Pero a mí eso no me interesa, claro, porque no me le dan de alta a la mañana siguiente.

Como imaginaba, el hijo era un médico que se estaba haciendo pasar por enfermero para aparentar menor poder adquisitivo y pagarme menos por los servicios nocturnos. Hay gente que no acepta este tipo de suplementos; les pasa también a los taxistas con sus clientes.

Acepté el trabajo y todo iba bien hasta que el abuelo se rompió una cadera en casa (afortunadamente en el turno de tarde, así que no estaba en ese momento bajo mi cuidado) y lo tuvieron que ingresar para ponerle una prótesis, pero de manera urgente, no como a mi padre, que se la pondrían andando el tiempo. De esta manera pude recuperar el pleno contacto con el hospital.

Yo creo que para ser un buen médico, a veces en vez de aprender nuevas técnicas o los últimos tratamientos hay que pasar una semana durmiendo en los sofás para los acompañantes. Lo hice dos días y al tercero comencé a dormir en el suelo. Leí que también lo hacían Steve Jobs y Julio Anguita y que fortalecía mucho el espíritu.

Así es como conocí a Clemen y a Eusebio, los compañeros de habitación. Euse estaba recién operado también de una cadera. Eran pobres, analfabetos y vivían en un bajo. Se sabe que según vas aumentando de clase social va siendo más alto el piso en el que vives del bloque. Venían de una localidad del cinturón de la ciudad. Así que vivían muy apretados.

Un día le dije a Clemen que había comprado el periódico, que ya me lo había leído, y que si lo quería. Y me dijo que ella no sabía leer.

Me ofrecí a enseñarla y me dijo que sí. Diseñé unas fichas con las letras del abecedario y pude comprobar lo difícil que resultaba enfrentarse a lo que por la costumbre y por la cultura ya adquirida se consideraba evidente. Clemen era anciana, veía mal, olía mal y no recordaba de un día para otro nada de lo que la había enseñado el anterior, pero tenía gran ilusión. Un día vino toda contenta porque había sido capaz de leer en una puerta el cartel de “Privado”.

Al final de una noche, en esa franja horaria que odio, Euse comenzó con una respiración dificultosa. Yo ya había (pre)supuesto que era el síntoma inicial de una embolia pulmonar. Y en efecto, la noche siguiente ya teníamos otro compañero de habitación. No volví a ver a Clemen.

Me quedé un poco tocado después de aquel encuentro. Habíamos dejado las clases incompletas. Me quedé intranquilo pensando qué se debía sentir sabiendo leer a medias. Aunque tampoco sé lo que se debía sentir con medio cuerpo paralizado o viendo sólo por un ojo. No sabía si era peor la ausencia total o la asimetría.

Después de aquella experiencia le presenté mi dimisión al médico que se hacía pasar por enfermero. Aquel día vino afeitado y me la aceptó, porque se había reintegrado al mundo de la gente normal en un turno de tarde. Yo le dije que eso era peor aún, porque los del turno de tarde tienen la noche libre para golfear y la mañana para dormir.

Me quedé un tanto vacío y debía buscar algún futuro que forjarme, porque no podía llegar en la condición de desempleado a las fiestas navideñas. Los encuentros familiares con mi madre a la cabeza podrían transformarse en desencuentros, en estas circunstancias.

Estaba justo de moral, así que quería irme a un sitio donde se pudiera estar triste sin dar explicaciones a nadie. Por eso me vine a Inglaterra. Vivir aquí es como hacer un turno de noche perpetuo. También quería acercarme de alguna manera a Clemen. Vivir en un país donde no conocía el idioma que se hablaba me convertía en un auténtico analfabeto con estudios superiores. Era muy emocionante no enterarse de nada. Todo el rato tenías que adivinar, o presuponer, y hacer cosas mal. Justo lo que quería para salir de la linealidad de la perfección.



A veces en medio de una frase no sabía dónde me encontraba; si en el complemento directo o indirecto, si en el sujeto o en el predicado, al igual que a veces encontraba agua en los pulmones de un paciente y no sabía si el problema estaba en el corazón izquierdo o en el derecho; o a veces veía la función renal y no sabía si había que atizarle furosemida o ésta era la causa del des(bar)ajuste. Aprendí en esos primeros tiempos en la Pérfida Albión mucho acerca de cómo manejar la incertidumbre, algo tan necesario para un médico de familia. A veces entendía a la gente que me hablaba tan poco como a los cuerpos. A veces no sabía si lo que me decían era oveja o barco o sábana o mermelada o jamón con la misma intensidad con la que no sabía a santo de qué el paciente debutaba a estas alturas o se curaba sin explicación. Pensaba que las reglas de una nueva lengua eran tan aleatorias como las de la biología. Darme cuenta de que eso no era así en ninguno de los dos casos me llevó mucho tiempo.

En Inglaterra, especularmente, hice hincapié en mi condición de médico para acceder a un trabajo de cuidador de enfermos. Aquí el concepto de noche se difumina, porque se van a la cama muy pronto. Trabajé para una familia, cuidando al abuelo y enseñando castellano a la hija, ya que tenía esta lengua como optativa en la escuela. Pasé un par de años con ellos, viviendo en una caravana en el jardín de la casa. A mi madre le dije que estuve trabajando de médico.



Dentro de una hora sale mi vuelo de regreso a España. Me vuelvo porque estoy realmente cansado de hacerme el diferente. Mis días de no aceptación de la mediocridad de la vida han terminado. Creo que a eso es a lo que llaman fin de la juventud.
A lo mejor hasta tengo un hijo y todo.





domingo, 29 de diciembre de 2013

JULIAN TUDOR HART, EL SISTEMA NACIONAL DE SALUD INGLÉS Y EL ESPÍRITU DEL 45.

Perdonad por la calidad del sonido, he hecho lo que he podido. Pero se sigue perfectamente con los subtítulos en castellano.




Tony Mulhearn (exconcejal de Liverpool):

“Es la institución de 1945 que hay que defender. Hemos perdido la mayoría de las demás, si no todas, pero el Servicio Nacional de Salud, si lo atacan, la derecha, los tories, los demócratas liberales, si atacan el Servicio Nacional de Salud, si no entendemos que tenemos que hacer de todo, INCLUYENDO VIOLAR LA LEY PARA DEFENDER EL SISTEMA NACIONAL DE SALUD, entonces estamos acabados”.




Muy interesante película: El espíritu del 45, dirigida por Ken Loach. Se puede visionar en filmin por el módico precio de 500 pesetas.

Los que no dispongan de tal importe, pueden ver ésta otra: Memoria del Saqueo, sobre lo que hizo Menem y Cía con la Argentina, con especial interés en el capítulo 5: Privatizaciones, minuto 49:52. Obviamente en este caso no se habla de la privatización del sistema sanitario, pues éste siempre ha estado orientado con intensidad al mercado.

Tudor Hart visitó varias veces Vitigudino (Salamanca) en la década de los 80 para participar en unos encuentros científicos. Yo, nacido y criao en esa ciudad, y Julio Bonis visitamos a Tudor Hart en su domicilio en las cercanías de Swansea (Gales) hace un par de años para tratar de cerrar de alguna manera el círculo, aunque los círculos de la vida no se cierran nunca. No los cierra ni la muerte. 



jueves, 12 de diciembre de 2013

BRUGAL MAYOR SQUARE DE SALAMANCA

Esta noche se celebra en Salamanca una macrofiesta en la que se esperan 45.000 jóvenes, conocida como la Nochevieja Universitaria.

La iniciativa es organizada por una empresa privada. El Ayuntamiento y el alcalde toleran, colaboran y se enorgullecen de esta iniciativa.

Foto de la Plaza Mayor de Salamanca, prueba para la iluminación de esta noche. 11/12/13, 23 horas. Fuente: Colaborador de Blasco Jimeno.



ORDENANZA MUNICIPAL PARA LA PREVENCION DEL ALCOHOLISMO Y TABAQUISMO
 B.O.P. de Salamanca núm. 10, de 16 de Enero de 2.009.

[…] La Constitución Española en su Título I, artículo 43.2, reconoce el derecho de todos los ciudadanos a la protección de la salud y establece que compete a los poderes públicos  organizar y tutelar la salud pública a través de las medidas preventivas, prestaciones y servicios necesarios. […]

[…] Artículo 1.- OBJETO.
La presente Ordenanza tiene por objeto, dentro del marco competencial atribuido al Ayuntamiento de Salamanca, establecer y regular las medidas y actuaciones que permitan a la Administración municipal la prevención del consumo de drogas, especialmente de bebidas alcohólicas y tabaco, la reducción de los daños y la integración social de drogodependientes en su ámbito territorial respectivo. […]

[…] Artículo 2.- COMPETENCIAS.

4) Velar, en el marco de sus competencias, por el cumplimiento de las diferentes medidas de reducción de la oferta que se establecen en el Titulo III de la Ley 3/1994, de 29 Marzo, modificada por la Ley 3/2007, de 7 Marzo, y de un modo muy especial, por el estricto cumplimiento de todas las disposiciones previstas en esta Ordenanza, ejerciendo la función inspectora y potestad sancionadora que el ordenamiento jurídico le atribuye.

6) Colaborar con los sistemas educativo y sanitario en materia de educación para la salud.

[…]TITULO II.- LIMITACIONES Y PROHIBICIONES RELACIONADAS CON LA PUBLICIDAD,
PROMOCION, VENTA Y CONSUMO DE BEBIDAS ALCOHOLICAS.

CAPITULO I.- PUBLICIDAD Y PROMOCION DE BEBIDAS ALCOHOLICAS.

Artículo 5.- LIMITACIONES RELACIONADAS CON LA PUBLICIDAD Y PROMOCIÓN DE BEBIDAS ALCOHÓLICAS.

Sin perjuicio de lo establecido en la Ley 34/1988, de 11 Noviembre, General de Publicidad, la promoción y publicidad directa o indirecta de bebidas alcohólicas deberá respetar  las condiciones, limitaciones y prohibiciones contempladas en el Capítulo I del Título III de la  Ley 3/1994, de 29 Marzo, sobre Prevención, Asistencia e Integración social de  Drogodependientes de Castilla y León, según la redacción dada por la Ley 3/2007, de 7 Marzo.

 Artículo 6.- PROHIBICIONES RELACIONADAS CON LA PUBLICIDAD Y PROMOCIÓN DE BEBIDAS ALCOHÓLICAS.

1.- Se prohíbe realizar cualquier forma escrita, gráfica, oral, visual o alegórica, directa o indirecta, de publicidad de bebidas alcohólicas, en:

a) Los centros y dependencias de las Administraciones públicas y otros entes públicos.

d) Los centros destinados mayoritariamente a un público menor de 18 años.

g) Los espectáculos teatrales, musicales, culturales y de otro tipo dirigidos fundamentalmente a menores de 18 años. 

2.- Se prohíbe cualquier tipo de anuncio o publicidad que induzca o fomente el consumo de bebidas alcohólicas de cualquier graduación, considerándose como tales aquellos que establezcan ofertas promocionales, precios decrecientes al aumentar los consumos, gratuidad total o parcial del consumo de alcohol en cualquiera de sus formas, regalos por consumo, degustaciones gratuitas y otras iniciativas similares que hagan más atractivas las bebidas alcohólicas con el consiguiente riesgo de estimular un consumo inmoderado de las mismas.

3.- Las actividades de promoción de bebidas alcohólicas en ferias, certámenes, exposiciones y actividades similares se situarán en espacios diferenciados cuando tengan lugar dentro de otras manifestaciones públicas. En tales actividades no estará permitido ni el ofrecimiento ni la degustación gratuita de bebidas alcohólicas de cualquier graduación a menores de 18 años. Tampoco estará permitido el acceso a tales recintos de menores de 18 años que no vayan acompañados de personas mayores de edad.

Artículo 23.- INFRACCIONES.

2.- Se consideran infracciones graves, sin perjuicio de lo dispuesto por la legislación sectorial aplicable:


k) La exhibición de publicidad directa o indirecta de bebidas alcohólicas en lugares en los que está prohibido.

lunes, 9 de diciembre de 2013

#nosinevidencia



La evidencia científica es uno de los pilares sobre los que se asienta la medicina moderna. Esto no siempre ha sido así: durante años, se aplicaron tratamientos médicos sin comprobar previamente su eficacia y seguridad. Algunos fueron efectivos, aunque muchos tuvieron resultados desastrosos.

Sin embargo, en la época en la que más conocimientos científicos se acumulan de la historia de la humanidad, existen todavía pseudo-ciencias que pretenden, sin demostrar ninguna efectividad ni seguridad, pasar por disciplinas cercanas a la medicina y llegar a los pacientes.

Los firmantes de este manifiesto, profesionales sanitarios y de otras ramas de la ciencia, periodistas y otros, somos conscientes de que nuestra responsabilidad, tanto legal como ética, consiste en aportar el mejor tratamiento posible a los pacientes y velar por su salud. Por ello, la aparición en los medios de comunicación de noticias sobre la apertura de un proceso de regulación y aprobación de medicamentos homeopáticos nos preocupa como sanitarios, científicos y ciudadanos, y creemos que debemos actuar al respecto. Las declaraciones de la directora de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) asegurando que “no todos los medicamentos homeopáticos tienen que demostrar su eficacia” y que “la seguridad no se tiene que demostrar con ensayos clínicos específicos” no hacen sino aumentar nuestra preocupación.

Por lo tanto, solicitamos:

1.       Que no se apruebe ningún tratamiento que no haya demostrado, mediante ensayos clínicos reproducibles, unas condiciones de eficacia y seguridad al menos superiores a placebo. La regulación de unos supuestos medicamentos homeopáticos sin indicación terapéutica es una grave contradicción en sí misma y debe ser rechazada. Si no está indicado para nada ¿para qué hay que darlo?.

2.       Que la AEMPS retire de la comercialización aquellos fármacos, de cualquier tipo, que pese a haber sido aprobados, no hayan demostrado una eficacia mayor que el placebo o que presenten unos efectos adversos desproporcionados.

3.       Que el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad y el resto de autoridades sanitarias persigan a aquellas empresas que atribuyen cualidades curativas o beneficiosas para la salud a sus productos sin haberlo demostrado científicamente.

Que el Consejo General de Colegios de Médicos de España / Organización Médica Colegial, en cumplimiento del artículo 26 del Código de Deontología Médica, desapruebe a los facultativos que prescriban tratamientos sin evidencia científica demostrada.

jueves, 7 de noviembre de 2013

EL SEGURATA

Los seguratas de Atención Primaria llevan impresos valores como la longitudinalidad (a un paciente que ya la ha montado no le quitan el ojo de encima), integralidad (reducen todo tipo de pacientes sin discriminación por raza, sexo o religión) y se saltan las barreras geográficas (como se les cruce uno, van a buscarlo hasta su casa).

jueves, 10 de octubre de 2013

POEMA A UNA MÉDICO PORTEÑA

No sé cuándo te has lavado el pelo por última vez, pero seguro que hoy no.

No pasa nada.

Yo tampoco me cambio todos los días de calzoncillos cuando estoy fuera de casa; ni cuando estoy en Buenos Aires.

No hay mejor manera de estar fuera de casa que estar en Buenos Aires.

Probablemente te laves el pelo con la misma frecuencia que yo me cambio de calzoncillos cuando estoy en Buenos Aires.

Llevas leggins y zapatos con plataforma, endodoncias, empastes azules. Eres alternativa y cheta, neurótica y psicótica, maníaca y depre, conductista y psicoanalista, peronista y antiperonista, biologicista y psicosocial, y lo uno o lo otro, River o Boca; pero de alguna manera lo eres todo a la vez. Vas al boliche a bailar música electrónica con la camiseta de Los Ramones. Lees el New England y la Cosmopolitan.

Eres europea pero a la vez latina. Latina pero a la vez europea. Simple y compleja.

Sólo sé que lo único que he podido ser capaz de entender es que no te puedo entender en absoluto, me descolocas. Necesito tiempo para leer los libros de Freud, Fontanarrosa, Arlt. Pero no tengo tanto tiempo. No tengo tiempo para escuchar todos los discos de Spinetta, Los Piojos, Los Redonditos. Me voy dentro de poco y no sé si volveré.
 
Haces la recorrida cada mañana por la planta, aguantas bien 5 horas de pie del tirón, te pasas el consultorio sin parar, trabajas a full (time), haces la maestría, la tesis, la carrera docente, el inglés, estudias estadística, la investigación básica, todo a la vez. Trabajas los viernes por la tarde, los sábados. Trabajas en diferentes sitios, lejanos entre sí. Tienes problemas de tránsito. Yo también tengo problemas de tránsito, pero intestinal, porque me cago vivo desde que no dejo de tomar mate contigo. No parás de cebar ni de calentar la pava continuamente. Conservas tan bien el calor del cuerpo y la mirada como el termo. Haces guardias en la obra social o en la prepaga para pagar la blackberry, el departamento, para ir de choping.

Tienes una fachada como la de la Facultad de Medicina. La perfección que radica precisamente en la imperfección. Te ejemplificas perfectamente en la ciudad en la que vives, donde lo atrayente es por lo nostálgico, por lo antiguo. Las ciudades extienden los tentáculos al alma de sus habitantes sin que éstos lo perciban, y acaban envejeciendo y comportándose como lo hacen sus edificios.
Eres como el Hospital de Clínicas, de alguna manera decadente por fuera e inconstructo por dentro, con largos pasillos que se bifurcan en todas tus cátedras, que sientas. Hay sitios que son muy bonitos pero la mente de la gente que los habita o los trabaja está podrida, o peor todavía, vacía.

Tomas benzodiazepinas, inhibidores selectivos de la recaptación de la serotonina, eres protagonista de tu vida. Te drogas o te has drogado con fruición, no como una manera de pasarlo bien ni desinhibirte, sino todo lo contrario, para comprometerte con tu yo.

Te pones a hablar y no paras. Cuando paras tengo la sensación creo que bastante certera de que lo haces para que no que piense que hablas todo el rato.

Dejas la colada y el amor para los sábados por la tarde. Tienes hiperplasias sebáceas y fibromas blandos. Vas en colectivo y no puedes leer porque tienes que ir parada (de pie). Viajás a veces con el uniforme en el subte. Hacés cola para subir en el ascensor del hospital, para ir al cine (al que no sueles ir mucho, y menos a ver cine argentino).

Tenés tu vida y yo no puedo sino frustrarme porque para tener mi vida tengo que tener la de los demás, aunque no estoy seguro si escribo porque me frustro o me frustro adrede para poder escribir adecuadamente.