lunes, 1 de diciembre de 2014

CAMBIARON EL MUNDO

“La realidad de la práctica médica representa una mezcla de arte y ciencia con una amplia variación en el uso y el coste de la atención prestada. Uno de los factores que induce variaciones en la práctica es la incertidumbre en la mente de los médicos acerca de cómo abordar un problema particular. David Eddy, que estudió Medicina en la Universidad de Virginia y obtuvo el grado de doctor en Filosofía y Matemáticas Aplicadas por la Universidad de Standford, abordó el tema de la reducción de la incertidumbre en la práctica clínica y ayudó a sus compañeros a encontrar tratamientos más eficaces para los pacientes. Eddy resultó ser la mezcla adecuada entre un médico y un matemático, y aplicó la teoría de la probabilidad a la incertidumbre del abordaje del cuidado.

Aunque sus logros no siempre fueron tenidos en cuenta por sus colegas, muchas de sus conclusiones hicieron tambalear el juicio médico tradicional. Eddy fue galardonado con el premio Lanchester de la Sociedad Americana de Investigación de Operaciones, la más prestigiosa en el campo de las Matemáticas Aplicadas.

Eddy escribió el libro: “Screening del Cáncer: Teoría, Análisis y Diseño”. El corazón del libro versó sobre las reflexiones acerca del estudio realizado por la Sociedad Americana contra el Cáncer, que determinaba la frecuencia con la que las mujeres se tenían que someter a una citología, como cribado del cáncer de cérvix.

Durante 40 años, la Sociedad propuso el cribado anual. Eddy analizó todos los datos relevantes y los sometió a un análisis matemático exhaustivo. Concluyó que la periodicidad que resultaba más sensible para aplicar este test era cada tres años.

La Sociedad Médica cambió sus recomendaciones a raíz de sus propuestas, provocando una gran controversia en los círculos médicos. El Colegio Americano de Ginecólogos y Obstetras cambió su práctica a cada tres años, mientras que la Sociedad Oncológica no”.

Fuente: Eddy DM. Variations in physician practice: the role of uncertainty. Health Aff [Internet]. 1984 May 1 [cited 2014 Oct 3];3(2):74–89. Available from: http://content.healthaffairs.org/cgi/doi/10.1377/hlthaff.3.2.74


- Actualmente no hay ningún protocolo de ningún sistema de salud de país desarrollado que recomiende la citología en mujeres sanas anualmente, sino cada 3 o 5 años, mal que le pese a la Medicina Privada.  Hacerlas anualmente no sólo es innecesario, sino dañino para la mujer. 

Un gran número de importantes contribuciones a la ciencia vienen de la mano de profesionales que dominaron dos disciplinas y fueron capaces de mirar una con los ojos de la otra.

- Un profesional se cuestiona lo establecido, se pone a hacer cálculos matemáticos y demuestra que las cosas no son como nos dijeron que eran.  Cambia el mundo.


miércoles, 16 de julio de 2014

VACACIONES SANTILLANA



Aquí tienen a este joven que acaba de terminar la carrera universitaria. Hace algunos días que se examinó de su última asignatura. No ha repetido curso, es que la alopecia en nuestros días es una enfermedad terrible de la veintena. Todos andamos a la gresca con ella en diferentes grados.

Podría pensarse que tiene el gesto taciturno y que frunce el ceño para adecuar su retina a los rayos de sol que inciden perpendicularmente en esta latitud en el cénit del verano.

Ahí se le puede ver con la maleta y la mochila (que guarda como reminiscencia de sus días del Instituto) llena. Probablemente haya cambiado las pilas de apuntes, los cuadernos (uno cambia los cuadernos del Instituto por los folios de la Universidad como un rito de paso, y debe aprender a escribir sin torcerse sin la ayuda de la cuadrícula, como uno debe lograr aprender a sostenerse en la bici en algún momento sin los ruedines) y los libros por un par de botellas de dos litros de refresco rellenas de calimocho caliente y espumoso en el menisco.

Probablemente se dirija al coche que tiene aparcado en el garaje en la izquierda de la imagen y que le ha prestado su madre, y pase a buscar a algunos de sus compañeros y compañeras para dirigirse a continuación a alguna playa a disfrutar de un viaje de fin de estudios que rememorar con frecuencia en la desértica treintena.

Lo que ustedes no saben es que este joven acaba de licenciarse como médico en la Universidad de Granada. Todo un cerebro. Yo no le conozco personalmente, pero me han dicho que es un estudiante modelo. De ésos que aparecen un día como tu médico de familia en tu consulta y le das gracias al cielo por tenerlo. O de ésos que te dicen una frase de ésas en el pasillo de un hospital que no se te olvidan jamás y que se repiten en el seno de las reuniones familiares por muchos años hasta que muere el abuelo.

Por lo visto este chaval es un representante que ejemplifica bien la nueva generación de médicos que están vomitando en algún sentido las Facultades de Medicina y las promociones MIR en los hospitales en los últimos tiempos.

Jóvenes que contravienen el paradigma médico dominante hasta hace algunos años.

Aquellos eran médicos de traje y corbata, de clase media alta y urbana, de pensamiento conservador y liberal, de mayoría masculina, que habían estudiado la carrera por puro biologicismo o por tradición, que intentaban sacar tajada de su posición complementando su ejercicio en una consulta privada, que no se cuestionaban una relación con la Industria Farmacéutica que formaba parte natural de su ejercicio, que les fascinaba la medicina hospitalaria y autoritaria, hospitalocéntrica y médicocéntrica. La Medicina para ellos no era un medio, sino un fin.

Creo que Carlos pudiera pertenecer al nuevo paradigma de médico. Chavales bien estudiosos con buenas notas que estudiaron Medicina por “accidente premeditado”. Tenían claro que querían estudiar Medicina porque tenían claro que querían cambiar el mundo y tenían claro que no había mejor manera de cambiar el mundo que hacerse médico, aunque probablemente se equivocaban. Pero uno tarda mucho en darse cuenta de eso y tampoco hay quien detecte y avise de esa realidad y quien disuada cuando se tienen 18 años, con ese futuro, esa ilusión y esa imponente carrera a punto de comenzar tras grandes esfuerzos en los años del Instituto.

Carlos pertenece una nueva generación de médicos que estudiaron Medicina entre compañeros de clase media y media baja, de mayoría femenina, con fuerte compromiso con un sistema público de salud y su defensa, de pensamiento progresista, que habían estudiado la carrera por el paradigma biopsicosocial y humanista, profundamente humanista, que concebían la generación de salud y de servicios sanitarios en la comunidad y en los determinantes sociales de la salud y en la población misma, y que no ejercían la Medicina como una manera de asegurarse una posición individual, o no sólo. La Medicina había pasado para ellos a ser un medio más que un fin.

Deben ustedes saber que este médico recién salido del horno mostró gran interés por algunos de estos aspectos antes relatados y que incluso fue un paso más allá y pidió, por ejemplo, realizar algunas prácticas en el medio carcelario, y el tema de Cárcel y Salud siempre le interesó.

Resulta pues un ejemplar valioso para la sociedad y un arquetipo a seguir, que debiéramos cuidar porque gente así es la que hace grande a nuestro país.

Ahora les contaré que este chico, aparte de participar en sus actividades y tareas académicas, realizaba actividades extraescolares en otros ámbitos. Por ejemplo en el ámbito de los movimientos sociales. Dicen algunos autores que es inconcebible que un universitario (que ha llegado donde ha llegado con su esfuerzo, pero también con la ayuda –económica, con los impuestos- de todos) no le devuelva a la sociedad lo que ésta le ha dado.  Para ellos, el universitario debe ser un ser comprometido con la realidad de nuestro tiempo.

Y qué mejor momento que éste donde la estafa de la crisis ha sacado lo peor de las personas que nos gobiernan.

Carlos participó en el movimiento del 15M, siempre de una manera pacífica y democrática, como la totalidad.

Un día de huelga general salió a la calle con los piquetes para defender el derecho de los trabajadores a trabajar no solamente ese día, sino todos los días. Él, que tenía un sitio prácticamente asegurado en la sociedad en una cómoda posición y con un sueldo bueno.

Entró en un bar de Granada con más piquetes. En el bar se montó algarada… lo típico: cánticos, vítores, consignas y tal. Ningún tipo de violencia física a los camareros ni a los clientes ni mesas rotas ni destrozos de material. Una escena si no justificable y honorable sí que inocente. Tan inocente que cuando se formó un poco de revuelo porque llegó la poli, Carlos permaneció tranquilo, consciente de no haber hecho nada por lo que pudiera ser castigado ni que representara ni mucho menos un hecho delictivo, y salió del bar de los últimos.

Allí fue identificado. Los dueños del bar denunciaron (y hay que decirlo: se enconaron en su postura cuando hubieran podido suavizarla; gran parte de lo que sucedió después descansa sobre su actitud) y un cúmulo de despropósitos se fueron sucediendo: una Fiscalía a degüello y un Juez delirante que pretende un sentencia “ejemplarizante”: tres años de cárcel. Efectivamente que ejemplifica la indecencia de un país y de un momento, éste, recordando que no entra en prisión un defensor de los derechos de los trabajadores desde la dictadura y que produce risa y vergüenza observar las penas por comparación de los verdaderos delincuentes de este país. Hijos de la gran puta que por ejemplo evaden dinero al extranjero mediante una fundación de niños discapacitados o que se lucran con el dinero destinado a la cooperación y desarrollo en los países del tercer mundo.

Así que ahí va Carlos de viaje de fin de estudios, a la cárcel. No hay más que revisar la foto y ver cómo la sombra de la reja va colonizando ya su hemicuerpo derecho. Me pregunto quién será el Carlos que salga de ella. Probablemente salga hundido o un superhombre redentor. Me temo que no hay término medio.

Me produce tremenda repugnancia esta sociedad hipócrita y estos poderosos hilarantes que endiosan a personajes como Mandela por sufrir cárcel por defender los derechos de los demás y los derechos humanos y que mandan a prisión a un chaval de 25 años por lo mismo. Dentro de 100 años miraremos con profundo sonrojo este episodio y nos rasgaremos las vestiduras: oh Carlos, el héroe de los trabajadores! El tupamaro Mujica!

No olvidemos que aun con la separación de poderes y con la democracia, no hay más responsables de una sociedad enferma y de un sistema enfermo que sus ciudadanos enfermos. No echemos las culpas, que residen en nosotros, a los demás. En eso también consiste la soberanía del pueblo.


Hoy estoy de guardia y en un rato sin pacientes escribo en esta habitación minúscula de baño compartido. De cuando en cuando salgo y me echo un trago de agua largo y caliente de sabor ferroso. ¡¿Por qué sabe así todo el agua del Sistema Nacional de Salud, por dios?! Una minúscula ventana, por la que entra el sofocante calor del verano. A través de ella miro y sueño con la vida de ahí fuera; se escucha el rumor de los coches, las sirenas que van y vienen, a veces la gente. Anhelo que lleguen las 8 de la mañana y agarrar mi maleta de ruedas y calzarme mi mochila estampada al hombro, ir para casa con el pelo graso y evitando el cagar a pulso ocasional de los baños compartidos, sentarme en la taza propia y echar un reconfortante zurullo de los que te dejan bienestar espiritual y dolor locorregional.

Me tumbo en la cama y pienso en lo que significa dormir en un colchón ajeno todas las noches y si el colchón de Carlos tendrá o no la viscoelástica ésa. Pienso en qué cosas vería y aprendería Carlos cuando estuvo de Erasmus en Grecia, un país evidentemente no casual y que dice mucho de él. Pienso en qué libros se leerá en la celda, si estudiará el MIR, qué especialidad cogerá. Pienso si la comida del talego será como la comida del hospital y no dejo de reparar en cuánto se parecen esas bandejas compartimentadas. Me imagino la paradoja de un preso dando lecciones a sus compañeros sobre “Cárcel y Salud”, pidiendo rotación a los médicos de su prisión.


Hace tres años me invitó como ponente a unas jornadas en Granada Farmacriticxs, una asociación de estudiantes por una Medicina ética y transparente, a la que pertenecía Carlos. A mí me gusta comentar algo cercano al lugar donde voy que le llegue al alma al auditorio para intentar metérmelo en el bolsillo en los primeros minutos.

Recordé que había estado en un pueblo de Granada cuando era estudiante de segundo de carrera, en un campo de trabajo, en una granja avícola en la que trabajaban personas con algunas minusvalías de tipo psíquico y que les ayudábamos en su trabajo diario como seleccionar los huevos y cosas así.

Ese pueblo era Albolote, y reseñé que era muy poco conocido, si acaso porque había una prisión.

Un estudiante del público me interpeló y me dijo que él conocía bien la prisión porque había ido allí como estudiante de Medicina.

En esa prisión, en la prisión de Albolote, ha entrado hoy Carlos Cano.

Mucha fuerza compañero.

Estamos contigo.


lunes, 7 de julio de 2014

PIES DE FOTO

No hay una presencia tan desasosegante como la de las fotos en las casas de los ancianos.
En las instantáneas normalmente se resaltan las bondades contemporáneas del fotografiado. Nadie sale mal en las fotos que se exhiben en las casas, o nadie exhibe en las casas las fotos en las que salen mal los fotografiados. Es una especie de marketing de la vida real. Vistas con el paso del tiempo, paradójicamente, esa intención se vuelve en contra del que un día quiso maquillar la realidad, pues el rodillo del tiempo todo se lo pule. Uno se pone a preparar un infusor a un anciano encamado y moribundo en presencia de una foto de cuando era un robusto joven como lo soy yo ahora y no puede dejar de sentir la fragilidad de la vida. El Midazolam debiera terminar con la vida del viejo, pero en realidad lo hace con la del joven que fui.

jueves, 29 de mayo de 2014

CARLOS Y CARMEN

Me mandan un correo conmovedor acerca de la situación de Carlos, estudiante de 6º de Medicina en Granada, de 25 años, que participó como piquete en la Huelga General y que sin haber sido acusado de ejercer violencia, ni haberla practicado en ningún momento, fue identificado por la policía y finalmente va a tener que entrar en la cárcel para cumplir una condena de 3 años. Dice así:

Algunos me conocéis, otros no. Antes de nada, me presento. Soy XXXX, residente de familia en Granada de 3er año.

Os escribo a aquellos autores que sigo (o seguía mientras estaban en activo) de forma asidua por la blogosfera sanitaria, con una solicitud extraña, pero que espero que podáis entender... Os introduzco a la historia primero:

Entre las personas que conocí y que hicieron mella en mi durante la carrera de medicina se encuentra Carlos. Era un cordobés de acento marcado, rebosante de fuerza y energía, que no dejaba de explicarnos con una facilidad pasmosa sobre la realidad que había más allá de la consulta, de lo social y lo estructural.... Un estudiante atípico, que nos cautivó a muchos, y con el que compartimos muchas horas en IFMSA (la asociación de estudiantes) y proyectos como Farmacriticxs, que algunos conoceréis. Juan Irigoyen escribió no hace mucho de su experiencia con él:


Carlos, siguiendo ese camino de reivindicación social que siempre ha considerado ide importancia, participó en un piquete informativo del 15M durante la huelga del 29 de mayo de 2012.  En uno de los bares en los que entraron, la dueña llamó a la policía al sentirse violentada por la situación. La policía acudió, e identificó a las 3 últimas personas que salieron del local.

La dueña más adelante denunció por las pegatinas pegadas y una pintada realizada en el local, solicitando una remuneración económica acorde. Durante el juicio no se presentaron testigos, no se aportaron pruebas (el peritaje fue anulado por el juez, el atestado policial no confirma nada), no hubo lesiones ni destrozos, y el local no cerró. Esa denuncia ha acabado con un condena de 3 años y 1 día de prision y 3500e de multa por un delito contra el derecho de los trabajadores, ya que el juez decidió, tal y como reflejó en el auto de la sentencia, dar un castigo ejemplificante.

El miércoles se rechazó el último recurso ordinario del proceso, por lo que la condena se ratifica y Carlos, junto con Carmen (la otra imputada, una mujer de 57 años), entrarán en la cárcel en unos 10 días.
Carlos tiene 25 años en este momento, y dentro de 2 semanas se debería presentar a su último examen de la carrera de medicina.

La situación en la que nos encontramos es desesperada. Las vías legales están prácticamente agotadas, solo queda protestar por lo que consideramos un proceso irregular y una pena desproporcionada. Y ahí entra mi petición:

Publicar un texto como el de los compañeros de Farmacriticxs, para expresar vuestro apoyo y visibilizar en el ámbito médico la situación de nuestro amigo, e invitar a que otros hagan lo propio en sus plataformas.
Además hay una petición de change en curso, que os agradecería que diéseis también difusión. Al menos a nivel local y en las ciudades en los que trabajan copañeros de Granada, se está moviendo también el documento adjunto.


Muchas gracias por toda la ayuda que podáis prestar.
Salud.


jueves, 8 de mayo de 2014

VALLADOLID-MADRID

Estaba muy contento porque le habían llamado para una suplencia como médico de familia en un Centro de Salud. Una de las médicos estaba de baja y por primera vez desde que terminó la residencia (hacía ya tres años) iba a trabajar durante un mes seguido.

La incorporación iba a ser en 20 días, así que se pasó mañana, tarde (y noche a veces) estudiando y repasando intensamente, para dar la talla en su nuevo trabajo. 

El cuarto día entró una paciente, recuerda, rubia, con gafas de sol que no se quitó inmediatamente, con camisa de cuello alto y vaqueros ceñidos.

- Vengo porque me quiero hacer una revisión ginecológica, que hace tres años que no voy al ginecólogo.

- ¿Tiene usted algún síntoma? ¿Le pasa algo? No sé… dolor, sangrado por sus partes independiente de la menstruación.. ¿o algo así? ¿Algún antecedente familiar de cáncer ginecológico?

-  No, es sólo por prevención.

El joven médico de familia cada vez que escuchaba esas palabras tenía una sensación a mitad de camino entre el temblor de piernas y el hervor de sangre.

De la manera más educada y sonriente le explicó que actualmente no se recomendaba hacer ese tipo de revisiones en mujeres sin síntomas. La citología, en su franja de edad debía hacérsela cada 5 años y no debía realizarse  mamografías aún si no tenía síntomas.

- Yo se lo digo por la ecografía vaginal. Antes iba a un ginecólogo privado y me recalcaba que debía hacerla todos los años, aunque no tuviera nada – le dijo al médico-.

El médico se reafirmó en su postura, incluso ante las quejas de la paciente y las alusiones a los recortes, a la baja calidad de la sanidad pública, que a dónde vamos a llegar, que si no te mueres no te atienden….

El joven médico logró no desencajarse y le explicó serenamente que había revisado concienzudamente ese tema y que actualmente no se recomendaba realizar ecografía ginecológica para descartar ninguna patología en una mujer sin síntomas y sin antecedente familiar de cáncer ginecológico. 

Llegó a casa afectado por aquel incidente, llevaba mal los conflictos en la consulta, todavía no había perdido la inocencia y no estaba "maleao", así que le dolían mucho.

Se metió en la cama y no se podía dormir. - ¿No hubiera sido mejor haberle hecho el papel para el ginecólogo y a correr? En ese momento, en el silencio de su casa, por la noche, gritó: - Me cago en la puta -, dio un respingo y encendió el ordenador de madrugada. No había ni un ruido en la calle.

Ahí repasó ese estudio del JAMA que demostraba que el cribado de cáncer de ovario con ecografía no disminuía la mortalidad por esa patología. Comprobó que en las recomendaciones Choosing Wisely, con el aval de la Sociedad de Oncología Ginecológica Americana justamente especificaba: No realizar cribado con ecografía en mujer de bajo riesgo para cáncer ovárico, advirtiendo:  Los resultados falsos positivos de la prueba pueden conducir a procedimientos innecesarios, que tienen riesgos de complicaciones. Revisó aquel artículo del Bonis que estaba tan bien. Ni mencionaba el cáncer de ovario, así que no se debía recomendar cribar. Fué a continuación a mirar al Programa de Actividades Preventivas y Promoción de la Salud de la Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria, y lo mismo



Luego consultó unas recomendaciones con el auspicio del Gobierno Australiano, lo mismo, no se recomienda el screening. El CDC, Centro para el control diagnóstico y preventivo, americano, igual. La EEUU Preventive Services Task Force, tampoco lo recomendaba: "La USPSTF concluye que hay al menos certeza moderada de que los daños de la detección (por el cribado) del cáncer de ovario son mayores que los beneficios.

El sistema de salud inglés tampoco lo recomendaba. En el New York Times también se hacían eco de las mismas evidencias científicas. Y en el Up to Date

Pudo volver a dormirse en la cama tranquilo. Se reafirmó en lo bien que había hecho su trabajo, ya que la bibliografía revisada no sólo no recomendaba utilizar la ecografía ni la revisión en asintomáticas, sino que la desaconsejaba de pleno, por exponer a la mujer a falsos positivos, sobrediagnóstico y lesiones sin importancia que probablemente provocarían ansiedad, estrés, preocupación y sobre todo la sensación en la mujer de: - mira, si no me hubiera hecho la ecografía, no habría visto que tenía eso; lo que le generaría una innecesaria y ficticia dependencia sanitaria. 

Al día siguiente la paciente estaba esperando al médico en la puerta de la consulta, y eso que el médico no tenía pacientes citados hasta media hora después. Esta vez la paciente iba acompañada por un hombre. 

Queríamos hablar con usted – le dijeron-. 
      -Sí, claro, pasen.

La paciente le dijo al médico que inmediatamente quería que le diera un volante para el ginecólogo, bajo amenaza de ponerle una reclamación.

El médico estupefacto le preguntó que qué es lo que había pasado, que creía que le había quedado claro lo que habían hablado el día anterior.

- Usted puede decir lo que quiera, pero a mí me da el volante para el ginecólogo ahora mismo.

El marido intervino de igual manera.

- Nos ha engañado usted, acabamos de ver en el Telediario que hay que hacerse las revisiones ginecológicas.

El médico agarró un papel y le hizo el volante sin decir nada, con un rostro serio, de dignidad.

El médico no pudo desembarazarse de la tristeza ni de la frustación en toda la tarde. A las 8 terminó con los pacientes, así que se metió en Internet en la página de TVE a localizar el telediario de hoy.

Efectivamente, una de las piezas informativas estaba dedicada al cáncer de ovario.

Una señora que era de la Asociación de Afectadas por Cáncer de ovario decía: Por eso pensamos que un diagnóstico de descarte es una de las cosas que podíamos pedir desde Primaria.

Luego una paciente de 34 años que tuvo un cáncer de ovario. Dice la locutora: entre todo lo que nos cuenta Bárbara insiste una y otra vez...

Y luego la paciente: - yo me hice una revisión normal, ginecológica, como la he hecho siempre, y gracias a eso estoy viva, o sea que...


Casualmente estos falsos y controvertidos mensajes estaban en boca de pacientes, no de médicos. Se cumplía lo que tantas veces había oído aquel joven de que los lobbys de la Medicina ponen en boca de pacientes y Asociaciones de Pacientes lo que ellos no se atreven a decir porque es mentira y por lo fácil que es convencer a las pacientes para que lo digan. Sabía que la culpa no la tenían los pacientes, ya tenían bastante con su enfermedad, sino los que los manipulaban y los que contribuían a ello, como el medio informativo que hacía la noticia. 

Salió de la consulta como si le hubieran dado una paliza.

Joder, pero si el screening de cáncer de ovario trae solamente daños sin beneficios - pensaba-. Cómo puede ser que hubiera pasado por el aro mandando a la paciente al ginecólogo y contribuyendo a la realización de una práctica que no sólo no era beneficiosa, sino que además iba a perjudicar a su paciente. ¿No estaría desatendiendo el Juramento Hipocrático? ¿Primero no dañar? "En cuanto pueda y sepa, usaré las reglas dietéticas en provecho de los enfermos y apartaré de ellos todo daño e injusticia"

Pensó en escribir un texto cuando llegara a casa para que todo el mundo se enterara de esa perversión de la Medicina, para librar a la sociedad de la mentira y de la calumnia.

Pasó por un bar que estaba hasta arriba, hacía un calor propio de Agosto aunque era Mayo.

– Hoy juega el Madrid contra el Valladolid, reparó.

Vio un sitio libre en la barra con silla. Pensó en el texto, en el cáncer de ovario, en la ecografía y en la paciente, y en lo que conseguiría con su denuncia.

Miró detenidamente a esos vecinos de su barrio que blandían las bufandas y aupaban con vítores a unos jugadores a cientos de kilómetros de distancia.

Estaba cansado, realmente cansado. 

- Ponme una caña, bueno mejor una jarra, que mañana no madrugo.



sábado, 26 de abril de 2014

CONSULTAS ESPECULARES

Mi consulta la ocupa una doctora en el turno de mañana y yo en el turno de tarde. Cuando me siento por la tarde la silla a veces está caliente y no puedo dejar de pensar en las camas calientes: pisos en los que vive una familia de 7.00 a 19.00 y otra de 19.00 a 7.00 horas, para pagar sólo la mitad del alquiler cada una.

Yo no conocía a mi imagen especular porque igual que a ella le gusta salir pronto a mí me gusta llegar tarde. Igual que ella tiene fotos de los hijos yo las tengo de los padres. Cuando me preguntan los pacientes siempre digo que esos señores mayores son los padres de la doctora de la mañana y cuando la preguntan a ella por los bebés dice que son del doctor de la tarde.

jueves, 10 de abril de 2014

LAS COSAS DE PALACIO VAN DESPACIO.

Confesamos hallarnos estupefactos como médicos ante la convocatoria del acto “¿La Menopausia/Andropausia y ahora qué?, patrocinado por el Instituto de la Mujer y el Ministerio de Sanidad de España y organizado por Ella y el abanico.

En dicho acto intervendrá entre otros el ginecólogo Santiago Palacios, conocido defensor en su momento de las “bondades” de la Terapia Hormonal Sustitutiva
Sin ir más lejos, podemos leer en la página web del ciclo una entrevista en la que minimiza los riesgos de dicho tratamiento. “Desgraciadamente, se prescriben pocas hormonas, hay mucho miedo”, dice.

En la década de los 90 se anunció esta terapia como un bálsamo para los síntomas menopáusicos, y se lanzó una brutal campaña de marketing por parte de la Industria Farmacéutica, con lo que se generalizó el uso muy rápidamente a pesar de que los estudios en los que se apoyaba la eficacia y la seguridad del tratamiento eran débiles. Lo usaron el 40% de las mujeres menopáusicas estadounidenses, el 30% de las europeas y el 15% de las españolas. Entre las virtudes que publicitaban los ginecólogos y las farmacéuticas estaban el alivio de los sofocos, evitar las fracturas de hueso y disminuir el riesgo de sufrir infarto al corazón.

A partir de 2002 se comenzó a observar en estudios más rigurosos que los beneficios no eran tales ni tantos, y que el uso de la terapia conllevaba muy importantes perjuicios.

Resulta que el tratamiento no sólo no disminuye el riesgo de tener un infarto al corazón sino que lo aumenta. Aumenta el riesgo de tener una embolia pulmonar y trombos en las piernas. Aumenta el riesgo de tener cáncer de mama (20.000 casos de cáncer de mama en Reino Unido en 10 años). Aumenta el riesgo de tener infarto cerebral.

Se publicitó que el tratamiento protege frente a la enfermedad de Alzheimer, cuando no es cierto.

En el lado positivo, se ha visto que la terapia disminuye el riesgo de fractura y ha demostrado disminuir el riesgo de cáncer de colon. En el primer caso hacer notar que el riesgo de fractura es muy bajo en las mujeres en edad menopáusica, y en el segundo que el porcentaje en el que disminuye el cáncer de colon no es un aspecto que debamos tener en cuenta para fomentar su uso, comparándolo con todos los demás perjuicios que origina.

Este tratamiento ha demostrado mejorar los sofocos, la atrofia de los genitales. No tiene ninguna utilidad sobre la irritabilidad, depresión, insomnio, memoria, dolores musculares, pérdida de apetito sexual o incontinencia urinaria.

En otro orden de cosas, no hay evidencia científica que avale la utilidad de la soja, homeopatía u otros productos de herbolario para mitigar los síntomas de la menopausia que se anuncian profusamente en la página web de los organizadores del evento que además copatrocinan con el Ministerio, esta peculiar mesa redonda.

Por lo expuesto, no consideramos que la organización de esta mesa redonda vaya a ayudar a las mujeres a vivir la menopausia como una etapa natural y feliz de la vida, lo que parece ser el objetivo de la mesa, sino a contribuir a la medicalización antes y comercialización ahora de un proceso natural en la vida de la mujer.

Rafael Bravo y Roberto Sánchez. Médicos de familia.

viernes, 21 de marzo de 2014

¿HASTA DÓNDE LLEGA LA PLURALIDAD EN LOS COLEGIOS DE MÉDICOS?

En un Colegio de Médicos se convocaban unas jornadas acerca del final de la vida y sus problemas.

La primera charla la daba un oncólogo acerca de “El debate actual sobre la eutanasia”, la segunda un médico de paliativos acerca de “El encarnizamiento terapéutico, la sedación y el testamento vital”. La tercera la daba un Prior (Superior o prelado ordinario de un convento; en algunos obispados párroco o cura)  y teólogo con el siguiente título: “El cristiano ante la muerte”.

Del caso no  me parecían apropiadas varias cosas.

1)     Que algo que queda dentro del ámbito privado (la religión) se expresara en una convocatoria de un acto público en sede colegial.
2)      Que un acto científico, o al menos médico, se mezclara con una profesión de fe.

Puedo aceptar y acepto que el final de la vida conlleve una importante espiritualidad, que no es lo mismo que religiosidad. También acepto que hay mucha gente que lo viva con religiosidad, pero dudo que ese ciclo de charlas y que un Colegio de Médicos sea el sitio apropiado para alumbrar las peculiaridades del afrontamiento de la muerte desde el punto de vista cristiano.

Es como si se quisiera dar catequesis en un Colegio de Médicos.

También entiendo que en ocasiones el Colegio no organiza todas las actividades, sino que otros las organizan y éstos las evalúan y las permiten, dado el caso.

Es cierto que aunque parece, no es lo mismo organizarlo (proposición activa) que tolerarlo (pasiva).

También entiendo que en un Colegio de Médicos no sólo se organizan actividades científicas, sino también culturales, sociales, artísticas…

También entiendo que el Colegio de Médicos es un sitio “plural”.

Los Colegios están abiertos a otros tipos de actividades como las de Asociaciones de Pacientes o a actividades de laboratorios farmacéuticos. La pluralidad.

Yo tengo muchas dudas en este tema y mi visión expresa varios matices, pero hay algo que no me encaja.

Primero, lo que yo llamo la permeabilidad del lobby. ¿Aceptarían una charla después de esas dos que se llamara “El musulmán ante la muerte”? ¿Sería relevante y pertinente? Seguro que dirían que sí, pero nadie va a organizar esa charla. Como la de “El ateo ante la muerte”. La sociedad no tiene el tiempo, las ganas (muchas veces las ganas se pagan con dinero o influencia) ni el dinero para contraprogramar a un grupo de presión.

Nadie se programa una charla con sus medios, por ejemplo, para desdecir a la Industria Farmacéutica. Bueno, casi nadie.

Al final el que tiene el poder es el único influyente, y el que lo permite es permeable a esa influencia, y cómplice de ella.

En el caso de la Industria Farmacéutica me parece mucho más grave aún.

Las enseñanzas de la Iglesia católica no son malas para la salud, aunque lo sean para los derechos civiles de las personas.

Las de la Industria Farmacéutica sí que son muy dañinas para la salud, para la Medicina, para la formación de los jóvenes médicos y profundamente lesivas para la sostenibilidad de la Sanidad Pública.

Las enseñanzas de desinformación continuada de la Industria son la antiMedicina.

El marketing de la Industria Farmacéutica crea efectos secundarios evitables y muertes de pacientes evitables.

Y campan como Pedro por su casa en el caso de los Colegios de Médicos españoles, organizando videoconferencias y charlas más o menos encubiertas bajo su influencia.

¿Todo es válido en esas casas? ¿Todos son bienvenidos en nombre de la pluralidad? ¿A parte del contenido no influye también la pertinencia a la hora de exponer en esa casa de todos?

¿Está bien que se organicen cursos de Homeopatía, de Reiki, de Medicina Biorreguladora que contravienen totalmente el método científico y la ciencia?

Sus organizadores probablemente superpongan la legitimidad para hacerlo a la de la un párroco.

¿Está bien que den el Pregón Médico de la Semana Santa?

¿Hasta dónde llega la pluralidad, los límites y la responsabilidad corporativa en los Colegios de Médicos?



sábado, 15 de marzo de 2014

LÍMITES ALTOS DE LA NORMALIDAD.

Celestino Cronodose es un “escritor” que tengo en la consulta. El día que le pregunté que a qué se dedicaba y me dijo que era escritor me di cuenta de que me mentía, porque un escritor de verdad nunca se revela como tal; es como un policía que espía terroristas, no lo van diciendo por ahí así como así. Luego reparé en que quizá no es que me mintiera, sino que él se pensaba que era escritor y no lo era en realidad, lo que me preocupaba aún más y me hacía compadecerle fuertemente, por lo que aunque yo supiera perfectamente que no era escritor, hacía que me lo creía y asentía a la condición profesional por él establecida, con lo que regresábamos al punto de partida.

Me recordaba la etiqueta de escritor a la de experto. La condición de escritor es tan falsa como la de experto, porque siempre te la dan otros, y casi siempre de manera interesada. Ambas etiquetas son verídicas cuando te las otorga la sociedad en su conjunto de manera estable en el tiempo, y no un particular, y menos un lobby. La de experto en Medicina te la da la Industria Farmacéutica o una tapadera de la Industria Farmacéutica (Sociedad Científica), mientras hables bien de los productos que ellos venden, claro. La Industria Farmacéutica nunca reconoce como experto a alguien que vaya en contra de sus propios intereses, si acaso solamente como disidente, inconsciente o irresponsable. La Industria Farmacéutica presenta al experto a la prensa y a la sociedad como una célula presentadora de antígeno hace lo propio con éste. La Industria Farmacéutica se diferencia de la célula en que nunca reconoce lo propio como extraño.

Evidentemente lo primero que hice fue espiar a Celes en el Google a ver qué había escrito. Pensé que conocer el alma de mi paciente me ayudaría a recomponerla. Confirmé que me mentía y que no había escrito nada, por lo que me sentí aliviado por mis certeras sospechas. Luego reparé en que quizá era un escritor de ésos en guerra consigo mismo que no es capaz de escribir una sola línea aunque lo intente con tesón, lo que sí que lo convertiría instantáneamente y sin lugar a dudas en un escritor de verdad.

A veces, por profundizar en las características biopsicosociales de algunos pacientes difíciles me hago un perfil falso de Badoo del sexo contrario y los contacto por la página, para intercambiar algunas impresiones que me son muy útiles de cara a la entrevista semiestructurada, aunque no sé si Borrell aprobaría este tipo de abordaje.

El caso es que Celes era hipotiroideo y según la temporada o el capítulo, me pedía que le consiguiera con una adecuada pauta de Levotiroxina una TSH normal, pero en el límite alto de la normalidad. Me decía que esta ligera inclinación hacia un estado hipotirodeo manteniéndose dentro de la normalidad le propiciaba un pequeño letargo y una mínima distancia de la realidad, que al igual que la fiebre, la resaca y el hachís, le hacía ver las cosas de una manera tal que las palabras brotaban casi solas.

Los niveles de TSH del tipo eran realmente fluctuantes y no daba vida de ellos, no sé si tomaba soja o qué.

Según en qué momentos me decía que quería escribir algo más alegre y me se inventaba una epicondilitis para que le infiltrara un Celestone Cronodose. Decía que con el corticoide depot alcanzaba un estado semejante a la manía con el que podía recrearse en historias realmente ricas y floridas (ideales para los artículos de primavera y verano, decía, donde a la gente no le gustaba leer de cosas tristes ni complejas). Yo hacía como que le aceptaba el diagnóstico, pero para que no se le abriera la piel del codo en abanico de tanto corticoide a veces se lo pinchaba en el culo y le decía que era lo mismo. 

No sé a quién escuché una vez que midió las diferencias en mejoría de infiltrar localmente una articulación y pinchar el mismo fármaco en el culo cuando había un problema articular, y que éstas eran mínimas.

Celes tenía mucha fe en mi y en mis indi(ca)ciones. Una vez, cuando yo empezaba en esa consulta me llevó a su padre (que tenía una demencia avanzada) porque sufría de una agitación que no podía con ella, y que le estaba desesperando a él y al paciente por completo. Se había probado con benzos y haloperidol, sin éxito debido al escaso efecto o a efectos paradójicos. Yo le puse Risperidona y algún otro neuroléptico que ahora no recuerdo. Y nada. La enfermera me aconsejó que usara un fármaco fuera de indicación de ficha técnica y como no sabía qué hacer lo acepté. Como me dijo le puse un Modecate a la desesperada (un antipsicótico intramuscular retard) y el paciente estuvo más suave que un guante, hasta el momento de fallecer.

Me gustaría cerrar esta historia de una manera más original, pero ni puedo ni sé, ya que yo tampoco soy, como Celes, escritor. Y aunque lo fuera no se lo diría a ustedes, porque en ese mismo momento dejaría de serlo.


jueves, 27 de febrero de 2014

(F)RIGIDECES Y FLEXIBILIDADES

Érase una vez un celador que trabajaba en un Centro de Salud periurbano, en la zona norte de una ciudad pequeña, haciendo guardias de Atención Primaria.

Tenía la plaza en propiedad y su labor era recibir a los pacientes, preguntarles someramente qué les sucedía por si tenía que activar algún circuito excepcional, pedirles la tarjeta sanitaria, consignar los datos en un libro de registro, consignar los datos en la parte de la historia clínica destinada a datos administrativos y avisar al facultativo responsable de la atención de ese paciente. Estaba él solo, así que por las noches, por ejemplo, recibía a cada paciente que viniera.

La población tributaria de la atención que prestaba ese punto de guardia era de unos 10.000 pacientes.

Vino después la reestructuración. Ya se sabe que la palabra reestructuración no suele traer cosas buenas, al igual que la palabra reformas.

Decidieron que a partir de ahora él ya no iba a prestar sus servicios en ese punto, sino en un punto centralizado de toda la ciudad, donde la población tributaria de atención era de 65.000 personas. Seguía estando él solo para atender a cada paciente que entrara por la puerta.

-        Pero… si yo había sacado mi plaza para hacer ese trabajo en ese lugar, ¿por qué tengo ahora que trabajar 6 veces más por el mismo sueldo en un sitio diferente? – se preguntaba-.

A parte de eso le dijeron que le iban a poner un ordenador para realizar sus labores con un programa informático. Él era una persona mayor y jamás había tocado un ordenador, no sabía.

-        De acuerdo –les dijo-, yo aprendo a manejar el ordenador y a hacer lo que decís, pero la labor informática no es propia de un celador sino de un Administrativo, con otra categoría salarial, mayor.

Le dijeron que no le iban a pagar más de ninguna de las maneras.


A hacer cumplir las condiciones de trabajo pactadas en un contrato laboral y no aceptar que te meen en la cara es lo que se llama rigidez.

Lo que Bengoa, Lasquetty y otros “directivos de la salud” llaman rigidez.

Ser súbdito y aceptar que hagan con tu sueldo y tus responsabilidades en el trabajo lo que al gerente de turno le venga en gana es lo que se conoce como flexibilidad.

miércoles, 19 de febrero de 2014

MEDIPULACIÓN

El telediario de Televisión Española se ha transformado en un campo de manipulación informativa en el que se utilizan distintas herramientas periodísticas de diferente índole e intensidad, que le han llevado desde la cualidad de “bueno” antes de que entrara Somoano (director de informativos) a “pasable” a “intragable”.

 – No lo veas -, dirá usted.

Tiene razón, pero esa televisión es pública y tengo derecho a que lo que se emita sea por lo menos decente y no insultante para la inteligencia.

La crónica de hoy de noticias en salud es en entrega triple:

1.       1. Hoy han pillado a Francisco Granados, exsecretario general del PP de Madrí, una cuenta en Suiza que tuvo de 1996 a 2000. La información del Telediario no empieza: Francisco Granados tuvo una cuenta en Suiza, sino “Francisco Granados ha negado que haya mantenido una cuenta en Suiza mientras ha ocupado cargos públicos” lo que contrasta con la información que ofrece El País “Francisco Granados admite que tuvo una cuenta en Suiza entre los años 1996 y 2000”. Granados obtuvo su primer cargo público (Alcalde de Valdemoro) el 4 de Julio de 1999. O la de El Mundo: Granados admite que tuvo una cuenta en Suiza entre 1996 y 2000, cuando ya se dedicaba a la política. 
No obstante, para el telediario de TVE, no es noticia importante que un político tuviera el dinero en Suiza (aunque sé que puede ser legal en determinados casos), sino que no lo tuvo cuando era cargo público, aunque precisamente ésto también es mentira.

Lo cachondo de todo es que entre las imágenes que sacaron en el telediario de fondo de Granados, se ve que lo confundieron con Lasquetty por lo de las chafas y el pelito rizadín y repeinado para atrás con la gomina y le sacaron a él. Jaajaja Minuto 16.20



2      2.  (31.40) El telediario ofrece la noticia de que una paciente ha denunciado a la Consellería de Sanidad por un contagio accidental de hepatitis C en el hospital de Marina Baixa de Villajoyosa (Alicante) en 2011. En realidad se contagiaron otras 9 personas más, y se hizo un informe del caso por parte de los servicios epidemiológicos de la Consellería que se ocultó  o no se sacó a la luz o dígase como se quiera en Agosto de 2013.

Lo curioso del asunto es que después de dar esta información, sin solución de continuidad se enlaza en imágenes y en narración con esta otra:

“… la Generalitat Valenciana elaboró un informen Agosto de 2013 en el que reconoce la existencia de los casos. Hoy mismo 600 expertos reunidos en Madrid han destacado los últimos avances en la lucha contra esta enfermedad”.

Y se ponen a hablar de un congreso celebrado en el día de hoy en el que se presentan nuevos antivirales.

Es como… bueno, pues ya que estamos… O quizá se pueda interpretar como una manera de atenuar el putadón que significa que te contagien esa enfermedad. “Bué, si ahora hay unos fármacos nuevos que ya verás qué bien”  

Si yo fuera víctima de ese error sanitario (y sin serlo, por ponerme en el lugar del otro) me dolería mucho que se ofreciera la información sobre una negligencia con esa frivolidad, esa alegría y esa falta de respeto.

Yo, sinceramente, no creo que se trate de una percepción a la baja de lo que representa la hepatitis C para los periodistas, sino una manera de encubrir la importancia del error.

3   3. (33.00) El telediario se hace eco de un estudio que relaciona un tipo de determinados alimentos con la migraña, teniendo como base fisiopatológica la liberación de histamina.

El estudio es presentado por uno de los mayores manipuladores de la medicina contemporánea de los que tengo conocimiento, el insigne ginecólogo Santiago Palacios, capitán de un chiringuito llamado Insituto Palacios, y fiel aliado de la industria farmacéutica y alimentaria.


Las conclusiones del estudio son refutadas por la Sociedad Española de Neurología y su Coordinador del Grupo de Estudio de Cefaleas, David Ezpeleta, que dice que el estudio no tiene validez hasta que no se publique en alguna revista científica, y que dice que “el porcentaje de pacientes que reconocen alimentos que siempre les producen crisis de migraña no es tan alto como se suele decir sino que aproximadamente ronda entre un 10 y un 15%”.

Por un lado llama la atención que un estudio de chichinabo como ése salte a la parrilla televisa en horario de máxima audiencia y no salte por ejemplo el estudio de las mamografías la semana pasada (o al menos yo no lo vi, si me equivoco corregídme por favor).

Y por otro lado destaca que sea un estudio que no lo avale ni la sociedad científica del ramo y que tengan que sacar a un alto mando para compensar a Palacios.

Sigue la periodista… “en lo que sí están de acuerdo es en los beneficios de la acupuntura, técnicas de relajación o inyecciones de botox en pacientes crónicos. ¿Sus beneficios?

A continuación Ezpeleta: “Estamos hablado de una reducción de al menos el 50% de los días con migraña en el 70% de los pacientes incluso más”.

Me parecía tan raro esto que le he preguntado a David Ezpeleta por Twiiter.




Así que el dato no se refería a la acupuntura ni a las técnicas de relajación sino a la toxina botulínica, pero en la noticia lo enfangan para que el beneficio que destaca Ezpeleta parezca asociado a las tres.

¿Descuido o intención?

Si fuera la primera vez daría por buena la primera. Pero no.


Voy a hacer como Félix Miguel y no voy a ver la televisión. Pero no sé qué hacer con ella. ¿La querrá él?

lunes, 20 de enero de 2014

LA PREOCUPANTE DERIVA ACIENTÍFICA DE TVE

En el Telediario de TVE de hoy, Edición 15 horas, en relación a la información sobre la gripe se afirma en el minuto 33.00: 

“El Centro de Investigación de Fitoterapia recomienda sustancias naturales como Propóleo o Equinácea”.

Primitivo Ortega, Jefe de Otorrinolaringología del Hospital Universitario de Móstoles afirma: “Que tiene mucho sentido el tomarlo porque favorecen o estimulan nuestro sistema inmunitario, y por otro lado no tienen ningún tipo de contraindicación”. 




A la hora de contrastar estas afirmaciones podemos observar que hay poca precisión en el enunciado.

En el caso de que “mejoren” el sistema inmunitario y ésto pudiera ser comprobado en humanos, ¿significa que prevendrían un cuadro de gripe? ¿Y un cuadro viral catarral? ¿Las sustancias indicadas sirven según los médicos que han hablado para la prevención o para el tratamiento?

Realizé una búsqueda de los estudios acerca de los dos productos y sus acciones frente a cuadros respiratorios, bien virales (en general) o bien en cuadros de gripe.

Equinácea


"Los preparados de Equinácea evaluados son muy diferentes. Hay alguna evidencia de que preparados con partículas aéreas de Equinácea purpúrea podrían ser eficaces en el tratamiento temprano de los resfriados en adultos, pero los resultados no son totalmente consistentes. Los efectos beneficiosos de otras preparaciones de Equinácea y la Equinácea usada para propósitos preventivos quizá exista pero no ha sido demostrada por estudios independientes y rigurosos".

Editorial en Annals Internal of Medicine, Ronald Turner: 

“A pesar de la larga historia y la actual popularidad de Equinácea como un remedio del catarro común, la evidencia científica no es convincente. Estudios de varios preparados de Equinácea han mostrado efectos beneficiosos en el catarro común, pero la calidad metodológica de los mismos hace que su aceptación quede en entredicho”.

“Muchos componentes de Equinácea han sido evaluados y han demostrado tener varios efectos biológicos. La implicación de este hecho en la patogénesis del catarro común, sin embargo, no está clara”. “No está claro que efectos en la respuesta inmunitaria del huésped tengan efecto sobre la severidad de los síntomas”.

Un artículo en El Mundo con fecha Diciembre de 2010, ya alertaba de que todos los estudios que demostraban efectos estadísticamente significativos estaban financiados por los fabricantes y eran de mala o moderada calidad metodológica. 30000 millones de euros se gastan en EEUU al año en este tipo de productos.

El artículo hace referencia al último gran ensayo clínico sobre el tema, publicado en Annals of Internal Medicine que concluye que “la actividad farmacológica de la equinácea probablemente tenga solamente un pequeño beneficio en personas con catarro común. Nuestra interpretación no viene solamente de las tendencias observadas en este ensayo, sino también de los ensayos y de los cautelosamente optimistas metaanálisis. Cualquier beneficio subyacente de la equinácea no es grande y nosotros no pudimos demostrarlo”.

Hay dos metaanálisis sobre el tema:

Uno de el de Schoop, que dice que la Equinácea es efectiva en la prevención de los síntomas del resfriado común, en comparación con placebo. Se necesitan más estudios con poder estadístico adecuado para confirmar este hallazgo. Estudio financiado por el fabricante.

Duras objeciones metodológicas fueron observadas por Von Maxen.

Otro metaanálisis, el de Shah, que concluye que un beneficio en la reducción de la incidencia  y duración del catarro común fue observado, sin embargo estudios de mejor calidad metodológica son necesarios para que la equinácea pueda convertirse en un tratamiento aceptado.

Se han estudiado varias posibles relaciones entre la Equinácea y la exacerbación de enfermedades autoinmunes. 

Propóleo: se realizó una búsqueda en los principales metabuscadores, sumarios de evidencia y bases de datos de estudios como Tripdatabase, NHS evidence, Biblioteca Cochrane Plus, Epistemonikos, Pubmed sin encontrar una sola de referencia de estudio que analizara al propóleo y su influencia en síntomas catarrales, catarro o gripe. Solamente un estudio primario que se analizaba la influencia de varios productos a la vez entre ellos el propóleo, por lo que no era posible individualizar el efecto.

Y la pregunta es: ¿Cómo es posible que una televisión pública, en un telediario que ven millones de personas tenga la osadía de avalar a unos señores que a su vez avalan una terapia con esta débil evidencia científica a su favor? ¿Cómo es posible que sean capaces de inducir gasto económico de las familias en unos productos que no lo merecen, máxime en tiempos de escasez económica? ¿Cómo se puede ser tan irresponsable?

Quízá tenga que ver con que el nuevo gurú asesor de la Televisión Pública y no pública en temas de gripe es Alberto Sacristán

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Asunto
TVE
Programa
Entre todos
Fecha y hora de emisión
16.00
Escribe aquí tu queja o sugerencia
Por favor, dejen de hacer soflamas tan peligrosas como sustituir las vacunas de los niños (esas que debería incluir la seguridad social) por remedios homeopáticos. Les recuerdo que en España es DELITO anunciar remedios milagrosos que no funcionan, cosa que ya han hecho multitud de estamentos sobre la homeopatía. Estan jugando con la salud de muchos niños de este país.


Estimada espectadora: entendemos la polémica y controversia que tiene este tipo de terapias. Pero igualmente es cierto que hay miles de médicos en nuestro país que defienden la homeopatía por su efectividad frente a distintos trastornos orgánicos. Hay una corriente terapéutica representada por una federación española de MÉDICOS, que defienden  la homeopatía como un  remedio médico COMPLEMENTARIO que cuenta con la suficiente experiencia clínica.
Le recuerdo que productos homeopáticos tienen absoluta validez legal, se adquieren en establecimientos de farmacia y se administran solo tras el debido diagnóstico médico.
Saludos.

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13-11-06 TVE La mañana de la 1 - Equinacea y própolis from COM SALUD on Vimeo.




13-06-17 TVE Canarias Más Canarias - Sobrepeso from COM SALUD on Vimeo.